Royal le puso perfume de mujer al ballottage

Superó las críticas por sus fotos en biquini. Nació en Senegal y creció en una zona rural francesa.

SEDUCTORA. Royal se compró al electorado con su sonrisa. REUTERS
SEDUCTORA. Royal se compró al electorado con su sonrisa. REUTERS
23 Abril 2007
PARIS.- Ségolène Royal sigue en el camino a la presidencia de Francia, después de sortear  la primera ronda de unas elecciones a las que dotó de encanto y de una férrea determinación que ha confundido a sus críticos. Nacida en Senegal en 1953, Royal y sus siete hermanos crecieron en una zona rural francesa, con un padre que fue coronel del Ejército.
Royal fascinó a un país en el que los hombres dominaron la política por largo tiempo. Desde que fotos suyas en biquini aparecieron el verano pasado en la portada de una revista, trabajó duro para afrontar críticas de que no tiene el peso necesario para una campaña seria a la presidencia.
La nación quedó paralizada cuando Royal superó a políticos varones más experimentados, entre ellos al padre de sus cuatro niños, y fue elegida la candidata presidencial de los socialistas. Pasó sin problemas las primeras semanas de su campaña, pero más tarde cometió errores y fue atacada por ex colegas que señalaban que detrás de su sonrisa se escondía una mujer autoritaria.
La frase “¡soy una mujer libre!” se convirtió en un grito de batalla de Royal para justificar sus políticas “no socialistas”. (Reuter)