Los franceses van a la segunda vuelta electoral

El conservador Nicolás Sarkozy no pudo obtener la ventaja necesaria sobre la socialista Ségolène Royal, para llegar al Palacio del Elíseo. Los resultados oficiales provisorios dan ganador al ex ministro con el 30% de los sufragios. En dos semanas vuelven a las urnas.

MANDATARIO SALIENTE. Jacques Chiriac, actual presidente de Francia, también cumplió con su deber cívico. El jefe de Estado apoya a Sarkozy. AFP
MANDATARIO SALIENTE. Jacques Chiriac, actual presidente de Francia, también cumplió con su deber cívico. El jefe de Estado apoya a Sarkozy. AFP
23 Abril 2007
PARIS- El conservador Nicolás Sarkozy y la socialista Ségolène Royal fueron ayer los candidatos más votados en la primera vuelta de los comicios presidenciales francesas y disputarán el 6 de mayo la segunda ronda de estas elecciones consideradas históricas y cruciales para el futuro del país.
Según los resultados oficiales, con 42,9 millones de votos escrutados de los sufragios,  Sarkozy, de 52 años, obtiene el 31,09% de los votos (11.134.903) seguido de Royal, de 53 años, con el 25,78% (9.232.263), en esta primera jornada de votaciones marcada por una altísima participación ciudadana, que rondaría el 87%.
“Quiero unir a todos los franceses en torno de un nuevo sueño de Francia”, declaró Sarkozy tras conocer su victoria. El candidato de la UMP (derecha en el poder) consideró que los franceses desean elegir entre dos proyectos diferentes de sociedad y pidió a su adversaria un verdadero debate de ideas en la campaña para la segunda ronda.
Por su parte, Royal pidió a todos los franceses que desean reformar Francia sin brutalizarla, que voten por ella el 6 de mayo. “Me dáis la responsabilidad de librar el combate para que Francia se levante y recupere su optimismo”, dijo ayer la aspirante socialista, estimando que en dos semanas Francia elegirá un nuevo destino y un nuevo rostro.
Reunidos en París, los partidarios de los dos finalistas estallaron de júbilo al conocer los resultados de esta elección, que generó un gran entusiasmo en Francia y atrajo las miradas de toda Europa.
Sin embargo, la jornada fue amarga para el centrista Francois Bayrou, de 55 años, que soñaba con pasar a la segunda vuelta pero tuvo que conformarse con la tercera posición al conseguir entre 18,53% de los votos. No obstante, esta cifra es tres veces superior a la obtenida por el candidato en 2002, cuando no llegó al 7% de los sufragios. “Siete millones de personas han votado por un cambio. La política francesa no volverá a ser como antes”, aseguró Bayrou, refiriéndose a sus electores.
Sin duda, el gran derrotado de la elección de ayer fue el líder de la extrema derecha Jean-Marie Le Pen, que deseaba repetir su proeza de 2002, cuando pasó a la segunda vuelta de las presidenciales, pero se vio relegado a una cuarta posición, con un 10,55% de los votos. “Creía que los franceses estaban lo suficientemente descontentos pero me equivoqué”, lamentó Le Pen, de 78 años, que se presentaba por quinta vez a unas presidenciales.
Sin embargo, tanto Bayrou como Le Pen se convertirán en árbitros de la segunda vuelta, donde podrán usar su influencia y sus votos en favor de uno de los dos finalistas. Los otros ocho candidatos que se presentaban a estas elecciones no pasaron, en el mejor de los casos, del 5% de los votos.
Ayer, se reveló que Sarkozy mantiene una clara ventaja sobre Royal para el ballottage, según sondeos de opinión de los institutos BVA, CSA e Ifop. El candidato conservador obtendría entre el 52% y el 54% de los votos, contra el 46%-48% de Royal. Estas proyecciones concuerdan con las de una encuesta separada realizada por el instituto Ipsos y que fue dada a conocer antes, con minutos de diferencia. (AFP-Reuter)