Sorpresas de un verano caliente

Sorpresas de un verano caliente

La preparación de los temas del nuevo disco de la banda quedó postergada debido a las varias invitaciones que recibió. Mar del Plata, Santa Cruz y Córdoba son algunos de los próximos destinos karmeros.

18 Enero 2007
"¡Ahora sí, ahora sí!". Juan Luis Salvatierra estaba eufórico. En pocos minutos recibió dos noticias -plenamente confirmadas- que alteraron los planes de Karma Sudaca. La banda iba a encerrarse en febrero para preparar los temas de su nuevo disco, pero el futuro cambió.
Primero fue la invitación para tocar con Kapanga en Mar del Plata, el 28 de enero; después llegó un llamado desde la ciudad de General Gregores (Santa Cruz, ¡lejísimo!), donde el 10 de febrero cerrarán un festival, y al día siguiente actuarán en Río Gallegos.
Un rato después, otra llamada trastocó todo: fueron invitados a abrir el Cosquín Rock, el 9 de febrero, desde el escenario principal.
Así, Karma actuará por cuarta vez en el festival cordobés (es una de las bandas que más estuvo allí). En 2002, la llegada del grupo a ese escenario (en realidad era el de la plaza de Cosquín), aceleró su difusión nacional. "Esa vez fuimos sólo con las acreditaciones, no sabíamos qué iba a pasar, y ahora estamos en el escenario principal... es increíble", dice Tony.
A estos shows hay que sumarle que el 30 de enero están en San Bernardo, con La Mancha de Rolando, y que la semana próxima tocarán en la primera jornada del Rockavil, en Santa María, junto a Catupecu Machu y Los Ratones Paranoicos, entre otros.
El disco quedará para marzo, si no aparecen nuevas propuestas.

Karmeros: siguiendo a la banda por el país

"En el San Pedro Rock II estaba varado y Juan Luis (Salvatierra) me dio un pase para entrar al festival. Ahí lo conocí a Pappo, yo estaba con una remera de Karma y le pregunté si podía sacarme una foto; él vio mi remera y me dijo ?qué buena banda esa?. Después lo buscó al Colo y le dijo que se había acordado de Van Halen cuando lo escuchó", relata emocionado Pablo "Rocko", y agrega que fue una de las cosas más lindas que vivió.
Pablo es fanático de Karma desde hace siete años, cuando le regalaron una entrada para un recital. "Yo escuchaba solamente a La Renga, y cuando los vi en el club All Boys empecé a seguirlos", cuenta. Con los recitales también llegaron amigos nuevos, otros seguidores que, como él, siguen a Karma a todas partes. "Somo un grupo de 30 o 40 chicos; es difícil que viajemos todos, pero cuando los recitales son en Tucumán sí nos juntamos", dice.
Además, la familia crece en otras provincias. Al principio, Pablo enviaba a través de internet algunos MP3 o grababa discos y los mandaba por correo, porque en ese momento era prácticamente imposible conseguir material de los tucumanos.
Así, Rocko (como le dicen sus amigos) conoció a gente en distintas provincias, y cuando viaja para ver a la banda se hospeda en las casas de ellos. Y si los chicos de las otras provincias vienen, él los recibe en suya.
Hay veces en que no se encuentran amigos, como cuando viajaron a Santiago y los asaltaron en un parque. O cuando durmieron en una plaza: por suerte tenían el trapo de "Los fantasmas del infierno", que viaja a todos lados, para taparse. El porqué del nombre lo explica de manera sencilla: "Lo de fantasmas es porque siempre estamos ahí, por más que no viajemos, y lo del infierno... se entiende con la canción de Los Redondos, cuando dicen ?el infierno está encantador esta noche?, así son los recitales de Karma para nosotros", describe Rocko.
Su hermano Luis Parodi es más callado que Pablo, que parece tener en su memoria toda la historia de la banda; él también sigue a Karma aunque desde hace poco (tiene 14 años) y empezó a escuchar rock argentino gracias al CD sudaca que le regaló Rocko.
Esa fue la puerta que lo llevó a ser un fanático de Las Pelotas y de otras bandas de rock.
Los hermanos programan las vacaciones. Rocko quiere ir a San Bernardo a ver Karma, aunque todavía no sabe si podrá. Ojalá que sí.












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