La iniciativa de docentes y vecinos evitó que el agua inundara las casas

La directora de la escuela 129 se puso al frente de un grupo solidario. Un desconocido llenó el tanque de una camioneta socorrista.

17 Enero 2007
“La solidaridad se vive y se practica. Somos docentes que pretendemos enseñar con el ejemplo. Es nuestro deber colaborar con la comunidad. Como docentes asumimos ese compromiso”, aseveró Elena Salazar, directora de la Escuela 129 de Palominos. La institución colaboró, junto con la participación activa de vecinos y voluntarios de otros pueblos, no sólo con Palominos, sino también con otras zonas necesitadas.

Red de solidaridad
En Palominos, los primeros en movilizarse por las tormentas y sus consecuentes inundaciones fueron los vecinos. “Alrededor de las 23.30, llamó la directora de la Escuela 129 para advertirnos de la crecida e intentar que el agua no llegase a viviendas en condición de vulnerabilidad. Realizamos defensas con troncos y bolsas de arena y evitamos que el agua arrastre las casas de nuestros vecinos. Esto se trata de hechos y no de política vacía”, comentó Crescencio Décima.
Otras personas, impulsadas por la sensibilidad y por la vocación de ayudar al prójimo, también se acercaron para colaborar. “Ofrecí mi camioneta para dejarla a disposición de la Escuela 129. Mientras cargaba combustible, un hombre, al que no conocía, me preguntó hacia dónde me dirigía. Ni bien le dije cuál era mi destino, me pagó un tanque lleno. No quiso dar su nombre”, relató Antonio Acosta, sorprendido por aquellas personas que actúan de manera impredecible. Asimismo, Acosta fue quien trasladó, en absoluto comedimiento, a personal de La Gaceta, hasta los lugares donde no se podía llegar en automóvil.
Por su parte, Juan Antonio Sánchez, llevaba a cuestas -mientras esquivaba enormes charcos de agua y barro- varias bolsas que contenían ropas, calzados y frazadas, donados por un amigo de Monteros. Lo curioso es que no cargaba todo para él, sino para dejar también en la escuelita: “quiero compartirlo con las personas que lo necesitan tanto como yo”, dijo convencido.
La directora de la Escuela 129 señaló que las donaciones más importantes vinieron de parte de la iglesia de Simoca, de canal 10 y de LV12, pero destacó que nada provino de la Provincia o de la Nación. Agregó con alegría que un grupo de ex alumnos suyos también se solidarizó con Palominos, llevando agua mineral, mercadería y velas, ya que hubo problemas con el agua y la electricidad.
“Ante estas situaciones tan duras y difíciles afloran los valores, tanto los buenos, como los malos. Muchos optan por ayudar, pero otros muestran sus miserias y mezquindades, porque buscan la ayuda sólo para sí mismos. Contó que ella también fue víctima de inundaciones, las de La Madrid en 2000: ”sé lo que es perder todo. Por eso debemos ayudarnos”, explicó la docen- te que enfatizó la invalorable colaboración de la gente y el trabajo que están realizando entre todos. “Es increíble el apoyo incondicional de vecinos y allegados. Nadie pide nada a cambio. Sólo quieren ayudar”, comentó, conmovida, la directora.