Ofrecen una recompensa a quien aporte datos de la maestra
El Gobierno Nacional entregará dinero a las personas que brinden información sobre el paradero. Los familiares de Betty fueron recibidos por el ministro Aníbal Fernández en la Casa Rosada. "Creo que ella está viva, alguien la tiene retenida en algún lugar", dijo Liliana Argañaraz, hermana de la educadora desaparecida; piden que se profundicen las investigaciones.
17 Agosto 2006 Seguir en 
El Gobierno nacional ofrecerá una recompensa monetaria para las personas que aporten datos sobre el paradero de Angela Beatriz Argañaraz. Así lo prometió el ministro del Interior, Aníbal Fernández, a los familiares de la maestra desaparecida, durante un encuentro que mantuvieron esta mañana en la Casa Rosada.
"Se va a ofrecer una recompensa para las personas que estén aportando datos; aún no hablamos del monto", indicó Liliana Argañaraz, hermana de la educadora. En Buenos Aores, la familia de Betty pidió que se profundicen las investigaciones, al tiempo que criticó el accionar policial en torno al caso.
"Mi corazón está totalmente esperanzado de encontrar a Betty con vida. Si hasta el momento todavía no encontraron nada, es porque alguien la tiene oculta", afirmó Argañaraz.
La última vez
Argañaraz fue vista por última vez el lunes 31 de julio, poco después de las 6, cuando salió de su casa para tomar un ómnibus de la línea 103 rumbo a su trabajo, donde nunca llegó. Como sus compañeros se preocuparon por su ausencia denunciaron el hecho.
Algunos testigos aseguran que la docente tomó el colectivo y se bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde habría subido a un auto blanco, aunque se desconoce si era remis o un vehículo particular.
Días después, por el hecho fueron detenidas las ex religiosas compañeras de trabajo de Argañaraz, quienes se convirtieron en las principales sospechosas y las únicas detenidas del caso.
Tras el arresto y mediante un peritaje médico se estableció que Acosta y Fernández tenían marcas compatibles con golpes en sus cuerpos, por lo que las sospechas en su contra se acrecentaron.
"Se va a ofrecer una recompensa para las personas que estén aportando datos; aún no hablamos del monto", indicó Liliana Argañaraz, hermana de la educadora. En Buenos Aores, la familia de Betty pidió que se profundicen las investigaciones, al tiempo que criticó el accionar policial en torno al caso.
"Mi corazón está totalmente esperanzado de encontrar a Betty con vida. Si hasta el momento todavía no encontraron nada, es porque alguien la tiene oculta", afirmó Argañaraz.
La última vez
Argañaraz fue vista por última vez el lunes 31 de julio, poco después de las 6, cuando salió de su casa para tomar un ómnibus de la línea 103 rumbo a su trabajo, donde nunca llegó. Como sus compañeros se preocuparon por su ausencia denunciaron el hecho.
Algunos testigos aseguran que la docente tomó el colectivo y se bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde habría subido a un auto blanco, aunque se desconoce si era remis o un vehículo particular.
Días después, por el hecho fueron detenidas las ex religiosas compañeras de trabajo de Argañaraz, quienes se convirtieron en las principales sospechosas y las únicas detenidas del caso.
Tras el arresto y mediante un peritaje médico se estableció que Acosta y Fernández tenían marcas compatibles con golpes en sus cuerpos, por lo que las sospechas en su contra se acrecentaron.











