"No utilizaron la pala en el jardín"

Un empleado de las detenidas relató qué sucedió tras la desaparición. "Nunca tuve problemas con ellas. Siempre pagaban puntualmente y me trataban muy bien", dijo.

ASOMBRADO. El jardinero no puede creer que sus patronas estén detenidas. LA GACETA / FRANCO VERA
ASOMBRADO. El jardinero no puede creer que sus patronas estén detenidas. LA GACETA / FRANCO VERA
17 Agosto 2006
Nélida Fernández y Susana Acosta lo contrataron hace unos 10 meses para que se hiciera cargo del jardín de la casa de fin de semana que tienen en El Cadillal. Le pagaban $ 100 por mes. José Manuel Gutiérrez iba todos los jueves y todos los viernes a regar, cortar el césped y arreglar los canteros. Pero el miércoles 2 de agosto el jardinero recibió la visita de las sospechosas en su casa. “Vinieron a buscarme para que fuera a hacer unos canteros, y a colocar flores y plantas”, contó el hombre.
Gutiérrez vive en una zona de El Cadillal conocida como El Vallecito, a casi cinco kilómetros de la vivienda que tienen las detenidas en el barrio Villa del Parque. El testimonio de este jardinero es fundamental para la investigación, ya que cuando el médico forense revisó a Fernández y a Acosta, antes de ser detenidas el sábado 5 de agosto, detectó que tenían moretones y signos de haber estado trabajando con una pala. En ese momento, se pensó que las mujeres habían estado trabajando en su jardín, ya que durante el allanamiento a la vivienda se habían detectado las nuevas plantaciones.
Pero Gutiérrez aclaró las cosas: “ese día estuve trabajando solo en el jardín, como siempre. Ellas se quedan mirando o haciendo otras cosas en la casa. A veces riegan, pero nada más”. Cuando se le preguntó si ellas habían estado trabajando con la pala en algún momento, el jardinero contestó con un rotundo “no”, y se mostró muy sorprendido respecto de la sospecha que pesa sobre sus patronas.
“Nunca tuve problemas con ellas. Siempre pagaban puntualmente y me trataban muy bien. Yo incluso tenía la llave de la casa. El día que desapareció la docente (Angela Beatriz Argañaraz) pasé por la casa a las 8 y no había nadie”, dijo.