Allanaron la casa de una amiga de las acusadas en Barrio Sur

Según los pesquisas, la mujer incurrió en contradicciones al dar testimonio ante la Policía y ante la Justicia, pero no hay pruebas en su contra.

STELLA MARIS AMDUNI CUMPLE TAREAS ADMINISTRATIVAS. LA GACETA / HECTOR PERALTA
STELLA MARIS AMDUNI CUMPLE TAREAS ADMINISTRATIVAS. LA GACETA / HECTOR PERALTA
17 Agosto 2006
"Acaba de entrar Baaclini", fue el mensaje de texto que Stella Maris Amduni intentó enviarle a otra persona que, según se informó, minutos antes le había escrito: "quedate tranquila que la Virgen nos protege. Un beso". El secretario Ernesto Baaclini se encontró con esa novedad cuando se presentó en el colegio Padre Roque Correa para buscar a la mujer y allanar su domicilio de Rondeau al 300. Cuando vio que ella escribía el mensaje, le pidió el celular y descubrió la frase.
La Justicia decidió realizar esta medida luego de que se confirmó que Amduni no informó que el día que desapareció Angela Beatriz Argañaraz se contactó al menos cuatro veces con Susana Acosta, quien, al igual que Nélida del Valle Fernández, está detenida en el marco de la causa.
Amduni desempeña tareas administrativas en el establecimiento educativo. En su declaración testimonial ante la fiscal Adriana Giannoni, a la que LA GACETA tuvo acceso, fue la única compañera que dijo que Acosta le había comentado que había recibido el mensaje de texto de parte de Argañaraz, el 31 de julio, en el que le decía "ya voy", ya que debían encontrarse en el departamento de las sospechosas. "Susana se acercó a mi mostrador llorando, por lo que le estaba pasando a Betty. No sé qué día se acercó, pero sí que me dijo que habían estado juntas antes de todo esto y que todo estaba de lo más bien", expresó Amduni, que fue la única testigo que decidió ratificar el testimonio que realizó ante la Policía en la Justicia. La mujer, según consta en su testimonio, aclaró que Acosta le dijo "?y qué voy hacer ahora yo sola, si con Betty hacíamos todo juntas?".

Buena relación
Amduni mantuvo una buena relación con las dos acusadas. En su declaración señaló que las conoció por haber sido compañeras en la congregación de novicias desde 1982 hasta 1984. "Si bien no estábamos todo el tiempo juntas, así fue como nos conocimos. Yo dejé primero el convento, por motivos personales, y sé que luego ellas también lo dejaron", acotó.
Amduni reconoció que ella siguió manteniendo contacto con Fernández, quien, según consta en su declaración, fue testigo de su casamiento, el que fue anulado años después. Informó, además, que fue Fernández quien le consiguió hacer una suplencia en el colegio San Francisco, donde luego fue efectivizada. "Con quien más acercamiento tenía es con Nélida y su familia; a Susana sólo la conocía", expresó el 7 de agosto pasado, dos días después de que las sospechosas fueron detenidas.

Sorpresa
Los vecinos de Amduni se mostraron sorprendidos por el allanamiento que se realizó en la casa de la mujer, de 48 años. "Ella vive sola y, en algunas ocasiones, una amiga se queda a dormir en su casa. Nunca vimos algo extraño", aseguró una vecina que pidió que su nombre no se publicara.
Marta, otra vecina de la cuadra de Rondeau al 300, confirmó la versión de su vecina y agregó: "nunca observamos nada extraño y, mucho menos, que haya sido visitada por Fernández o por Argañaraz". A pesar de que en el allanamiento no se encontró ningún elemento de importancia para la causa, trascendió que la fiscal interrogó ayer a la tarde nuevamente a Amduni. Le interesaba que aclarara varios puntos y también que explique los mensajes de texto que había descubierto Baaclini. Tras esto, quedó en libertad.