Buscan a otra persona vinculada a la desaparición

Los investigadores creen que, si las ex novicias están relacionadas con el caso, no pudieron actuar solas y debieron contar con colaboración. Encontraron nuevas manchas de sangre y un cabello en un resumidero.

MEDIDA JUDICIAL. El secretario de la fiscalía VIII, Ernesto Baaclini, y un empleado entran a la casa de Amduni, quien tras declarar quedó en libertad. LA GACETA / HECTOR PERALTA
MEDIDA JUDICIAL. El secretario de la fiscalía VIII, Ernesto Baaclini, y un empleado entran a la casa de Amduni, quien tras declarar quedó en libertad. LA GACETA / HECTOR PERALTA
17 Agosto 2006
La investigación sobre la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz apunta ahora a tratar de confirmar si Susana Acosta y Nélida del Valle Fernández, las únicas detenidas por la causa, actuaron en complicidad con una tercera persona, siempre y cuando se verifique que realmente ellas están involucradas en el caso. Los investigadores creen que las dos mujeres no podrían haber dominado por sí solas a la maestra.
Las sospechas de la fiscal Adriana Giannoni y del secretario Ernesto Baaclini, que son compartidas por Leonardo Coria y Carlos Picón, representantes legales de la familia de la docente, tomaron fuerza el lunes, cuando descubrieron en el departamento de las acusadas numerosos elementos en su contra. Allí, después de una minuciosa búsqueda, encontraron manchas de sangre en el interior de la vivienda y en una valija de importantes dimensiones.
Hasta el momento, los indicios que manejan los investigadores permiten construir la hipótesis de que ambas mujeres secuestraron el lunes 31 a Betty y la mantuvieron en su domicilio, de Catamarca 30. Pero, por la contextura y el estado físico de la maestra desaparecida, es muy poco probable que las ex novicias hayan podido reducirla.
Ante este panorama, en las últimas horas, la fiscal decidió indagar la posibilidad de que haya participado otra persona. Por ese motivo, ordenó ayer el allanamiento a la vivienda de Stella Maris Amduni, compañera de trabajo de la docente. La querella, en cambio, solicitó que no se permitiera que Julio Navarro, el ex novio de Argañaraz, abandonara la provincia. Esto fue rechazado, y Navarro viajó a Buenos Aires a entrevistarse hoy a las 10 con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, en compañía de los hermanos de Betty.
También se continúa investigando la posibilidad de que haya participado en los hechos un conocido de las ex novicias y de Argañaraz. Esta posibilidad tomó fuerza desde que un grupo de vecinos de El Cadillal le aseguró a LA GACETA que vieron a las tres mujeres en varias oportunidades con un hombre medio gordito que se desplazaba en un Fiat Uno blanco.

Otro interrogante
Los investigadores, mientras profundizan la tarea, intentan determinar cuál es el paradero de Argañaraz. Los elementos hallados en el departamento de Fernández y de Acosta no pueden ser considerados una señal optimista. Ayer, durante la continuación de los estudios que se iniciaron el martes, encontraron gran cantidad de manchas de sangre en las paredes del departamento, en la bacha de la cocina y en la pileta de lavar. También se hallaron manchas y al menos un cabello en sumideros y cañerías, dijeron las fuentes consultadas. Las pericias están a cargo de la bioquímica Lilia Moyano, de la Policía Científica; de la medida, además de los querellantes, participó el abogado Gustavo Morales, defensor de las imputadas. Además, en las últimas horas, las mujeres policía que se encargaban de custodiar a Fernández (quien permanece detenida en su departamento para poder cuidar a su hija) confesaron que la mujer se esmeró muchísimo en limpiar permanentemente el lugar, estando ellas presentes.