13 Agosto 2006 Seguir en 
El experto en Estadísticas Juan Carlos Abril confirmó que -exceptuando a Capital Federal, donde hay precios internacionales por la afluencia del turismo extranjero- si se compara a Tucumán con otras provincias, se puede afirmar que es una plaza más cara.
"En otros distritos no hay precios tan altos como en Tucumán, o bien, se exhibe una oferta más diversificada de productos y servicios, de modo que sus habitantes cuentan con alternativas de consumo", afirmó.
Para sostener su aseveración, Abril -que es docente de Estadística de la UNT e investigador del Conicet- dijo que después de la eliminación de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) no hubo un reajuste de los precios, que mantenían un 10% de recargo.
"Se fueron los bonos y quedó el precio de los bonos. Cabe recordar que durante la vigencia de estas cuasimonedas -en particular después de la devaluación- había precios diferenciados si se pagaba con efectivo. Además, por el gran nivel de inseguridad de la plaza, había sobreprecios también en los valores de contado", aseveró.
El especialista dijo que el otro aspecto que marca la diferencia entre Tucumán y otras provincias es el precio del transporte. "Los grandes centros de producción están alejados; y Tucumán es una plaza chica. Por lo tanto, importar productos a esta provincia es costoso, en dos sentidos: por las distancias y porque es un mercado chico, no sólo por el tamaño de la población, sino por el nivel de ingresos: el PBI per cápita de Tucumán ($ 4.400) es la mitad del promedio nacional ($ 8.000), tomando la base del 1993", manifestó.
El especialista dijo que indefectiblemente los costos de importación se reflejan en los precios. "Se pueden traer 10.000 unidades de un producto y eso tiene costo; pero si se traen 1.000 no sale más barato, sino más caro en proporción, porque hay costos fijos que hay que absorber", graficó.
Abril dijo que los números dan cuenta de que Tucumán es una plaza cara. "Durante la hiperinflación, los aumentos fueron más fuertes en Tucumán. En los 90, los valores se estabilizaron, pero nunca bajaron, después de aquellas subas, y los de Tucumán habían aumentado más que la media nacional. Y tras la última devaluación, la provincia volvió a mantener un Indice de Precios al Consumidor superior al promedio de todo el país. Es una plaza cara", concluyó Abril.
"En otros distritos no hay precios tan altos como en Tucumán, o bien, se exhibe una oferta más diversificada de productos y servicios, de modo que sus habitantes cuentan con alternativas de consumo", afirmó.
Para sostener su aseveración, Abril -que es docente de Estadística de la UNT e investigador del Conicet- dijo que después de la eliminación de los Bonos de Cancelación de Deudas (Bocade) no hubo un reajuste de los precios, que mantenían un 10% de recargo.
"Se fueron los bonos y quedó el precio de los bonos. Cabe recordar que durante la vigencia de estas cuasimonedas -en particular después de la devaluación- había precios diferenciados si se pagaba con efectivo. Además, por el gran nivel de inseguridad de la plaza, había sobreprecios también en los valores de contado", aseveró.
El especialista dijo que el otro aspecto que marca la diferencia entre Tucumán y otras provincias es el precio del transporte. "Los grandes centros de producción están alejados; y Tucumán es una plaza chica. Por lo tanto, importar productos a esta provincia es costoso, en dos sentidos: por las distancias y porque es un mercado chico, no sólo por el tamaño de la población, sino por el nivel de ingresos: el PBI per cápita de Tucumán ($ 4.400) es la mitad del promedio nacional ($ 8.000), tomando la base del 1993", manifestó.
El especialista dijo que indefectiblemente los costos de importación se reflejan en los precios. "Se pueden traer 10.000 unidades de un producto y eso tiene costo; pero si se traen 1.000 no sale más barato, sino más caro en proporción, porque hay costos fijos que hay que absorber", graficó.
Abril dijo que los números dan cuenta de que Tucumán es una plaza cara. "Durante la hiperinflación, los aumentos fueron más fuertes en Tucumán. En los 90, los valores se estabilizaron, pero nunca bajaron, después de aquellas subas, y los de Tucumán habían aumentado más que la media nacional. Y tras la última devaluación, la provincia volvió a mantener un Indice de Precios al Consumidor superior al promedio de todo el país. Es una plaza cara", concluyó Abril.








