"El modelo económico del Gobierno es inflacionario"

La falta de competencia y de reglas claras provoca que en Tucumán algunos precios estén por encima de la media nacional, afirman los especialistas. También cuestionan el modelo económico del Gobierno nacional y advierten que si el gasto público continúa en ascenso, pueden aparecer algunos inconvenientes.

13 Agosto 2006
Mientras el Gobierno continúe incentivando la demanda y mientras el gasto público siga en aumento, la inflación se mantendrá en niveles elevados. Así lo consideró el economista tucumano Luis Medina, especialista del estudio Espert y Asociados. "Básicamente el modelo económico actual es inflacionario", explicó.
Según Medina, los acuerdos de precios no son efectivos para controlar la inflación y, además, atentan contra el clima de negocios y las inversiones. "El Gobierno afirma que la inflación descendió respecto del año pasado gracias a los acuerdos de precios. Pero esto no es así: el universo de los acuerdos de precios comprende aproximadamente sólo un 15% o un 20% del Indice de Precios al Consumidor (IPC). Tiene un bajo impacto en la medición. Gran parte de la desaceleración de la inflación se debe, en realidad, a la prohibición de exportar carne, que no es un acuerdo, sino una medida de Gobierno. Al no exportar, hay más oferta y disminuye la presión en los precios. A esto hay que sumarle la amenaza oficial al sector lácteo de subir las retenciones si aumentan los precios. Estos dos factores son los que mantuvieron baja la inflación en este período", especificó el economista.
El especialista de Espert y Asociados consideró que otra prueba de que los acuerdos de precios no son efectivos es que los productos que supuestamente están dentro del pacto continúan incrementándose. "Esto lo avala el propio Indec. En su informe, en el rubro ?Alimentos y bebidas?, por ejemplo los fideos que están bajo acuerdo -al igual que la harina y el arroz- aumentaron más este año que el pasado, cuando no había acuerdos. Si esos pactos de precios funcionaran, no habría necesidad de prohibir exportaciones. La carne, que aumentó alrededor de un 15% por mes el año pasado, ahora no sube", detalló.
En 2007, un año electoral, la inflación será un poco mayor a la de este año. Según Medina, la inflación llegó para quedarse, como parte del modelo económico oficial y de la necesidad del Gobierno de mantener caliente la demanda y, por ende, de sostener alto el índice de crecimiento. "Ahora ya anunciaron una subas en las jubilaciones. Seguramente el gasto público y los salarios también se elevarán en 2007. Esto generará más inflación. Con este esquema económico es probable que el dólar suba un poco, ya que el Banco Central lo va indexando a la medida de la inflación. Sin embargo, no se observan grandes peligros para la economía en el corto plazo, salvo el deterioro del superávit fiscal. Eso es lo que sostiene este modelo y si el gasto público continúa creciendo puede ser peligroso", concluyó Medina.
Según un informe elaborado por el Banco Francés, la variación del IPC durante julio alcanzó el 0,6%, y acumuló un 5,5% durante los primeros 7 meses del año (que representa un 77% del acumulado en el mismo período del año anterior). "A pesar de que julio es un mes que históricamente exhibe una estacionalidad positiva, la importante retracción en el rubro Indumentaria y las alzas moderadas en términos relativos del rubro Esparcimiento generaron que la inflación subyacente alcanzara una incidencia de 94% respecto al índice general. "La inflación subyacente (0,8%) se ubicó dentro de los valores de tendencia contenida principalmente por Alimentos y bebidas. La dinámica de este rubro se explica por la significativa desaceleración de todos sus componentes, al tiempo que se registraron disminuciones en Verduras (-3,2%), y en menor medida en Aceites, Lácteos y Carnes", detalla el informe. "Proyectamos que 2006 finalizaría con una variación de precios en punta en un rango entre 9,3% y 10,4%. Asimismo, nuestro modelo de proyección por componentes (Arima) estima una inflación dentro de este rango (9,7%). Puntualmente para agosto estamos estimando un incremento de precios del 0,3%. Esta desaceleración respecto a la tendencia mensual se explica por la significativa estacionalidad negativa que históricamente suele mostrar el rubro Indumentaria en este período como resultado de la continuidad de las rebajas, y a la retracción de los precios en turismo una vez finalizadas las vacaciones de invierno", concluye el informe.

"Los precios en la provincia son competitivos"
El presidente de la Cámara de Supermercadistas de Tucumán, Guillermo Saccomani, negó que nuestra provincia se ubique entre las más caras del país. "Los turistas que nos visitaron quedaron sorprendidos por los precios de Tucumán", relató. Aseguró que no es cierto que queden precios altos como resabio de los Bocade. "Estamos en otro momento económico, y el que quedó con precios superiores por los bonos, ya está fuera del sistema", añadió.
Reconoció, sin embargo, que los márgenes son bastante bajos. "La rentabilidad es un problema; el sector está pidiendo flexibilidad laboral e impositiva para que se pueda trabajar con más comodidad, porque estamos muy ajustados", apuntó. En cuanto a la inflación, Saccomani aseguró que los precios en general están estables. "El acuerdo de diciembre del año pasado logró frenar la escalada de precios", remarcó.

"Aquí tenemos el cospel más caro del país"
"Tucumán es una de las provincias más caras del país, por varios motivos", dijo el presidente de la Federación de ONG, José García. Reveló que el aumento en los precios de las tarifas del servicio de transporte público llevó el cospel a $ 1,20, valor que supera a los de todas las provincias del país, incluida la ciudad de Mar del Plata. "En Jujuy vale $ 0,80, en Catamarca $ 0,90 y en Mendoza $ 0,70", destacó. Sostuvo que la creación del Sutrappa es otro aumento encubierto, que perjudica a los usuarios que viajaban en remises. "Estos antes no pagaban la bajada de bandera y abonaban $ 0,50 el kilómetro. Ahora se paga $ 0,80 de bajada de bandera y $ 0,07 cada 100 metros", añadió. Criticó la falta de solidaridad empresaria. "Durante la existencia de los bonos, hasta hace tres años, se cobraba entre un 15% y un 20% de desagio. Pero nunca adecuaron los precios desde que desapareció el Bocade", dijo.