Franco y Carolina se casaron en 2005. Diez años antes, por separado, habían comenzado a juntar dinero pensando en, algún día, comprar una casa propia que se convierta en su hogar. Tenían un terreno en la zona noreste de San Miguel de Tucumán y allí comenzaron, luego de pasar por el Registro Civil, a levantar los cimientos de su sueño.
"En total gastamos unos $ 20.000. La obra se la encargamos a un maestro mayor de obras, que se preocupó en cuidar los gastos. Es una casa estándar (dos dormitorios, baño, cocina-comedor y lavadero), pero estaba al alcance de nuestras posibilidades. La obra demoró un año", explica Franco.
El camino elegido por el novel matrimonio es uno de los disponibles para quienes tienen el sueño de la casa propia. Según los arquitectos c onsultados por LA GACETA, quienes se decidan a construir su vivienda deben calcular que el metro cuadrado cuesta entre $ 600 y $ 1.000, según la calidad de los materiales que se utilicen para la obra y la zona en la que se esté por ejecutar. "Son pocos los que optan por construir su casa desde cero, quizás por desconocimiento o porque tienen la idea que de ese modo llegar a tener su vivienda lleva más tiempo. Pero en realidad suele salir más barato que comprar una ya construida -según las dimensiones y el valor del terreno- y los plazos, si se tiene el efectivo, no son tan largos", explica Fabricio García Ponce, un arquitecto que se dedica a realizar viviendas familiares.
Otra opción más tradicional es solicitar un crédito hipotecario. Durante 2005, el mercado financiero se flexibilizó y habilitó líneas con plazos de hasta 20 años para realizar este tipo de operaciones. Pero presenta dos trabas fundamentales: se necesita tener un capital propio -el banco financia, como máximo, entre el 70 y el 80% del valor total de la vivienda adquirir- y el ingreso familiar que se le exige a los postulantes es elevado (debe ser de, al menos, $ 1.600 si el monto solicitado es relativamente bajo).
Por ejemplo, si se pretende comprar una vivienda de $ 100.000, el solicitante deberá tener entre $ 20.000 y $ 30.000 en mano y un ingreso mensual de unos $ 2.000. Los operadores bancarios consultados aseguraron que el trámite es rápido: la aprobación demora entre 24 y 48 horas, siempre y cuando los datos de la propiedad a adquirir y del solicitante estén en orden, especificaron.
Las opciones no se agotan aquí. Basta leer el suplemento Clasificados de LA GACETA para encontrar más alternativas. Otra de ellas es la de adquirir una transferencia de una vivienda. La operatoria implica la compra de una casa terminada, pero que tiene una prenda a pagar en cuotas mensuales. La oferta, en este caso, está acotada, en el 90% de los casos, a complejos habitacionales contruidos por el Instituto de la Vivienda. Los valores oscilan, en la capital tucumana, entre los $ 20.000 y los $ 60.000, según la ubicación del barrio, la calidad de las casas y la cantidad de cuotas ya pagadas por el propietario.
Los puntos flacos de esta operación, explican los expertos inmobiliarios, son la sobrevaluación de la transferencia y los posibles problemas de papeles.
Calificar como preadjudicatario de las casas que construye el Estado a través del Instituto de la Vivienda es el camino menos oneroso. El dinero exigido para asegurar la operación es mínimo y las cuotas son bajas. Sin embargo, la demanda supera ampliamente a la oferta del organismo oficial y el plazo de entrega suele ser relativamente largo.
Ladrillo porr ladrillo o paso a Pero en el mercado financiero-inmobiliario están las claves para poder construir el anhelo de la casa propia.
Consejos y realidades
Un trámite que lleva mucho tiempo. Comprar la casa propia lleva más del doble de tiempo que hace 8 años. Los expertos afirman que influyen los salarios casi congelados y los menores plazos y mayores exigencias para obtener un crédito, además de los precios. La capacidad de ahorro se desplomó tras la devaluación y la actualización de los valores de las propiedades llevó a replantear los planes de compra.
El nivel de ingreso y los ahorros. El nivel de ingreso de una familia es fundamental para poder acceder a una hipoteca. El sueldo ideal es de alrededor de $ 2.000, siempre y cuando los montos del crédito no sean muy elevados. Otro dato a tener en cuenta es que, en la mayoría de los bancos, la cuota no puede superar el 30% del ingreso. Si el sueldo en banco no es muy alto, es fundamental contar con ahorros.
No limitar la búsqueda a la capital. Los corredores inmobiliarios recomiendan que quienes buscan adquirir su primera vivienda no limiten su búsqueda a la capital tucumana. Explicaron que las opciones son pocas y onerosas. Por eso, aconsejan que se recorran y se consulten por inmuebles en el Gran San Miguel de Tucumán, donde hay más oferta y los precios no son tan elevados.
Se destinan los recursos de diez años. Tras la devaluación, concretar el sueño de la casa propia requiere más esfuerzo. Según la consultora CDI, especializada en el mercado inmobiliario, si en 1996, un grupo familiar debía destinar sus ingresos completos de 5 años para alcanzar el valor de una casa estándar, ahora para comprar la misma propiedad necesita reunir los sueldos de 10 años.
Gastos extra a tener en cuenta. Al momento de adquirir una propiedad, ya sea con ahorros o con un crédito, se debe tener en cuenta que hay gastos extra que demandarán una cifra considerable de dinero. En ese aspecto, los aspirantes deben preveer los gastos administrativos, de tasación, de escritura y de seguro. Otro gasto es el sellado en Rentas, que es del 2% del valor de la propiedad.
Afirman que la demanda supera a la oferta inmobiliaria
Los corredores inmobiliarios son optimistas y afirman que el mercado está en constante movimiento. Sin embargo, explican que se topan con algunos inconvenientes. "Esperamos tener un muy buen año, a pesar de que en la construcción sigue habiendo faltante en algunos inmuebles. En el rubro departamentos, los de uno y dos dormitorio casi no se consiguen y hay muchos interesados en lista de espera", comentó Marcelo Stagnetto, miembro de Federación Inmobiliaria de la República Argentina (FIRA).
Respecto al movimiento de compra y venta de inmuebles, el corredor inmobiliario resaltó que hay un interés sostenido de clientes en ese ámbito. "Hay un movimiento sostenido en el rubro créditos. Casi todos los bancos los están entregando y mejoraron las condiciones en algunos. Se prevé un año de transacciones continuas en lo inmobiliario. Pero en este rubro también nos topamos con algunos problemas, porque la oferta tampoco satisface, en algunos casos, a la demanda", explicó.
Quienes desean comprar un inmueble, según Stagnetto, en las inmobiliarias se vuelcan más a las consultas por departamentos. "Los casos de gente que buscan casas son más puntuales, porque por lo general tratan directamente con los propietarios o hacen las operaciones en los country. El grueso busca más departamentos o casas de barrio", añadió. También resaltó que se está haciendo difícil para el sector de la construcción conseguir terrenos para levantar nuevas obras que apunten a satisfacer la demanda habitacional.
Además, afirmó que los valores no están subiendo, sino sufriendo una actualización. "En el caso de los alquileres, no se pudo hacer antes y se espero a la renovación de los contratos", dijo.
No a las decisiones apresuradas
Como recomendación para quienes buscan acceder a su vivienda propia, Stagnetto dijo que lo ideal es que se consulte a una inmobiliaria seria y depositar su confianza en que el corredor le consiga lo que el comprador anda buscando. "Al mercado lo manejamos entre todos y hay diversidad de ofertas. No hay que casarse con lo primero que se ve. Hay mucho para comparar, observar y definir antes de realizar una operación", explicó.









