En la Ronda de Doha, el tema de los subsidios es complicado. EEUU había propuesto una reducción de subsidios bastante importante y Europa propuso algo bastante menor e inclusive, a última hora, el presidente de Francia, Jaques Chirac, se oponía a cualquier reducción de subsidios. Esto es malo, porque el reclamo del Mercosur con respecto a EEUU se basaba en el hecho de que los estadounidenses no ponen en la mesa de negociación del ALCA el tema de los subsidios agrícolas. Lo que Estados Unidos viene diciendo es que esa cuestión debería discutirse en un contexto global, y en eso ya está también involucrados la Unión Europea y Japón. En ese sentido, posiblemente la reunión de la OMC en Hong Kong no dará muy buenas noticias en el área agrícola. Todo indica que las prenegociaciones no están avanzando mucho. En este marco global, la Argentina tendría que considerar con bastante más seriedad su participación en el ALCA. El hecho de que Chile esté con un acuerdo de libre comercio con EEUU hace que, por ejemplo, los vinos chilenos ingresen con tarifas preferenciales con respecto a la Argentina, como el resto de la producción de Chile que ingresa en EEUU. Obviamente, muchos productos, como la fruta fresca, con los que la Argentina compite con Chile en las exportaciones, se ven desfavorecidos. También sucede lo mismo con respecto al acceso a otros mercados.
Nuestro país tendría que tomar una posición mucho más pro comercio, más activa, y ejercer una labor muy estratégica y continua de ir avanzando en tratados bilaterales de comercio. Esto hace que hoy Chile disponga de volúmenes de exportación mucho mayores que los de Argentina en términos relativos.
Tener como bloque principal de comercio al Mercosur restringe mucho nuestro potencial, porque se exportan a ese bloque muchos productos que se podrían vender a otros países con más rentabilidad. A la vez, estamos importando de Brasil productos industrializados a un valor más caros que el que podríamos conseguir en en otros lugares del mundo.
13 Noviembre 2005 Seguir en 








