13 Noviembre 2005 Seguir en 
Hacia 2001, en Doha, Qatar, 148 países integrantes de la Organización Mundial del Comercio (OMC) acordaron iniciar un proceso de negociaciones para liberalizar los intercambios comerciales en el mundo. A ello se le llamo Ronda de Doha para el Desarrollo, porque en sucesivas reuniones se reduciría el proteccionismo de las naciones, especialmente las desarrolladas. Ese año también se fijó que el 1 de enero de 2005, la cuestión debía estar superada. Ahora, el plazo se amplió hasta fines de 2006, pero todo muestra que un acuerdo está lejos.
Los países que integran la OMC tenían previsto definir en Hong Kong, del 13 al 18 de diciembre, las modalidades de lo que debería ser la liberalización del comercio en áreas como la agricultura, el acceso a los mercados para productos industriales o los servicios, entre otros, incluyendo las fórmulas a aplicar para la reducción de aranceles. El principal escollo de las negociaciones siguen siendo la agricultura y el acceso a los mercados, lo que bloquea cualquier progreso en las otras áreas al tiempo que pone en entredicho que el fin de esta Ronda de Doha sea en el año próximo.
El curso de las negociaciones depende de lo que las naciones miembro sean capaces de hacer en agricultura, afirmó el ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, quien insistió en que todos los países tienen que encontrar una solución realista a este bloqueo total. Los países del Grupo de los Veinte (G-20), que reúne a naciones en desarrollo en su mayoría latinoamericanas, incluida la Argentina, subrayaron que la agricultura es el centro de la Ronda de Doha y el motor de las negociaciones. Pero la Unión Europea, en mayor medida, y EEUU y Japón, en menor instancia, se niegan a quitar la protección y los subsidios a los productores de sus países.
Según un informe del Banco Mundial sobre los subsidios agrícolas, un buen resultado de la Ronda de Doha, en favor del desarrollo, implicaría que los países ricos abrieran sus mercados a los productos agrícolas de los países en desarrollo y eliminaran las barreras impuestas al comercio de productos manufacturados y servicios, muchos de los cuales discriminan duramente a los países en desarrollo; que los países en desarrollo ampliaran el comercio sur-sur y redujeran la carga de costos sobre sus propias economías; y que se implantara la "ayuda por comercio", es decir, una mayor ayuda a los países pobres para mejorar la infraestructura y eliminar las restricciones a sus esfuerzos por ampliar el comercio.El informe también destaca:
l Como promedio, los 2.000 millones de personas que viven con U$S 2 por día o menos, enfrentan el doble de barreras comerciales que la gente rica.
- Los subsidios y el apoyo a la agricultura en el mundo desarrollado ascienden aproximadamente a US$ 350.000 millones, una suma que es mayor que el PBI de Africa y equivale a cinco veces el monto de la ayuda a los países en desarrollo.
- El crecimiento del comercio mundial (en volumen) promedió el 10,3% en 2004 (comparado con el 5,5% en 2003). Más del 20% de este crecimiento reflejó el desempeño de China. En general, los países en desarrollo han aumentado su participación en los mercados mundiales, del 19% al 23% desde el año 2000.
Si el comercio agrícola se liberara, la Argentina no tan sólo podría exportar todos sus productos elaborados, sino que lo haría a valores al menos tres veces mayores que los actuales, lo que redundaría en mucha más riqueza para el país y para la población. Justamente la negativa de la Argentina y del resto de los países que integran el Mercosur a firmar una carta de apoyo al ALCA en la reciente Cumbre de las Américas, que se realizó en Mar del Plata, respondió a que exigen que primero se eliminen los subsidios, para que se pueda comerciar en igualdad de condiciones. Consultado por LA GACETA, el economista del IAE de la Universidad Austral, Eduardo Fracchia, afirmó que la Argentina no debe esperar grandes cambios luego de la Ronda de Doha. "Hay que acostumbrarse a que los progresos en el camino multilateral son ?glaciales?, lo que ha impulsado los proyectos de integración regional y de rondas bilaterales. En encuentros anteriores, el gran desacuerdo estuvo en la agricultura. Sabemos que el agro representa el 40 % del presupuesto comunitario europeo. Es un enorme grupo de presión que impulsa el dumping de los productos", afirma el especialista. La incógnita se develará en Hong Kong.
Los países que integran la OMC tenían previsto definir en Hong Kong, del 13 al 18 de diciembre, las modalidades de lo que debería ser la liberalización del comercio en áreas como la agricultura, el acceso a los mercados para productos industriales o los servicios, entre otros, incluyendo las fórmulas a aplicar para la reducción de aranceles. El principal escollo de las negociaciones siguen siendo la agricultura y el acceso a los mercados, lo que bloquea cualquier progreso en las otras áreas al tiempo que pone en entredicho que el fin de esta Ronda de Doha sea en el año próximo.
El curso de las negociaciones depende de lo que las naciones miembro sean capaces de hacer en agricultura, afirmó el ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, quien insistió en que todos los países tienen que encontrar una solución realista a este bloqueo total. Los países del Grupo de los Veinte (G-20), que reúne a naciones en desarrollo en su mayoría latinoamericanas, incluida la Argentina, subrayaron que la agricultura es el centro de la Ronda de Doha y el motor de las negociaciones. Pero la Unión Europea, en mayor medida, y EEUU y Japón, en menor instancia, se niegan a quitar la protección y los subsidios a los productores de sus países.
Según un informe del Banco Mundial sobre los subsidios agrícolas, un buen resultado de la Ronda de Doha, en favor del desarrollo, implicaría que los países ricos abrieran sus mercados a los productos agrícolas de los países en desarrollo y eliminaran las barreras impuestas al comercio de productos manufacturados y servicios, muchos de los cuales discriminan duramente a los países en desarrollo; que los países en desarrollo ampliaran el comercio sur-sur y redujeran la carga de costos sobre sus propias economías; y que se implantara la "ayuda por comercio", es decir, una mayor ayuda a los países pobres para mejorar la infraestructura y eliminar las restricciones a sus esfuerzos por ampliar el comercio.El informe también destaca:
l Como promedio, los 2.000 millones de personas que viven con U$S 2 por día o menos, enfrentan el doble de barreras comerciales que la gente rica.
- Los subsidios y el apoyo a la agricultura en el mundo desarrollado ascienden aproximadamente a US$ 350.000 millones, una suma que es mayor que el PBI de Africa y equivale a cinco veces el monto de la ayuda a los países en desarrollo.
- El crecimiento del comercio mundial (en volumen) promedió el 10,3% en 2004 (comparado con el 5,5% en 2003). Más del 20% de este crecimiento reflejó el desempeño de China. En general, los países en desarrollo han aumentado su participación en los mercados mundiales, del 19% al 23% desde el año 2000.
Si el comercio agrícola se liberara, la Argentina no tan sólo podría exportar todos sus productos elaborados, sino que lo haría a valores al menos tres veces mayores que los actuales, lo que redundaría en mucha más riqueza para el país y para la población. Justamente la negativa de la Argentina y del resto de los países que integran el Mercosur a firmar una carta de apoyo al ALCA en la reciente Cumbre de las Américas, que se realizó en Mar del Plata, respondió a que exigen que primero se eliminen los subsidios, para que se pueda comerciar en igualdad de condiciones. Consultado por LA GACETA, el economista del IAE de la Universidad Austral, Eduardo Fracchia, afirmó que la Argentina no debe esperar grandes cambios luego de la Ronda de Doha. "Hay que acostumbrarse a que los progresos en el camino multilateral son ?glaciales?, lo que ha impulsado los proyectos de integración regional y de rondas bilaterales. En encuentros anteriores, el gran desacuerdo estuvo en la agricultura. Sabemos que el agro representa el 40 % del presupuesto comunitario europeo. Es un enorme grupo de presión que impulsa el dumping de los productos", afirma el especialista. La incógnita se develará en Hong Kong.







