Angela Merkel: una canciller rigurosamente vigilada

Nacida en la ex Alemania del Este, esta mujer fuerte supo estar siempre en el lugar y en el momento adecuados. Las dudas de los analistas.

16 Octubre 2005
¿Quién es la mujer que vino de la ex República Democrática Alemana -RDA- (Alemania del Este) para ser hoy la designada canciller del país económicamente más poderoso de Europa, la ex República Federal Alemana? La pregunta se repite cada segundo en distintas partes del planeta.
Un rostro poco atractivo, aspecto general discreto, corte de pelo color tiza, los párpados caídos son algunas de las facetas que destaca la prensa internacional (quizás demasiado superficiales) de quien será la primera mujer que lidere Alemania.
Angela Merkel (su verdadero nombre es Angela Dorothea Kasner, o "Kasi" o "Angie", como es llamada por su familia. El apellido Merkel proviene de su primer marido, Ulrico, físico como ella). Sus atributos, y no precisamente físicos, fueron los que le posibilitaron llegar a tan alto sitial político de uno de los países más importantes del mundo.
En primer lugar, Merkel es una mujer luchadora, corajuda, pragmática, de férrea disciplina, hábil política, capaz de demoler a sus adversarios si le resulta imprescindible.
Esas virtudes le permitieron superar algunas vallas que presentaba al iniciar su carrera hacia la cancillería, 15 años atrás. Mujer, protestante, divorciada, "amancebada" (como expresaron algunos medios alemanes) con un catedrático divorciado, integrante de un partido (la Unión Demócrata Cristiana -CDU-), dominado por hombres y controlado casi siempre por católicos del sur y del este de Alemania. La doctora en Física nació el 17 de julio de 1954 en Hamburgo, pero vivió desde los primeros meses, hasta que cumplió 35 años, en la Alemania del Este, donde, debido a que su padre era un pastor protestante (que difundía la palabra de Dios en un Estado comunista y ateo) debió siempre actuar con cautela. Ese hecho es para algunos de sus biógrafos, el que fijó uno de sus rasgos más marcados: la desconfianza.
Merkel no fue una luchadora contra el comunismo de la ex RDA. Inclusive, de joven, ingresó en las juventudes de la RDA, verdadera cantera del partido comunista. Su "nacimiento político" fue a los 35 años, cuando se logró la reunificación de Alemania. Ingresó en la CDU, protegida por el patriarca democristiano Helmut Kohl. La "chica" de Kohl fue la primera mujer en llegar a la secretaría general y a la presidencia de la CDU. En 1990, su mentor la designó ministra de la Mujer y en 1994, de Medio Ambiente.
Próximamente, Merkel asumirá la cancillería alemana con un poder muy acotado, vigilada en todos sus movimientos políticos.
A su favor, quienes hoy denominan a "Angie" la "nueva dama de hierro" de Europa, en alusión a "Maggie" (Margaret Thatcher), afirman que la mejor virtud política de Merkel es haber sabido estar siempre en el sitio y en el momento adecuados.

SISTEMA PARLAMENTARIO
El Parlamento es una institución pública compuesta por una o dos cámaras o asambleas, que suele ejercer el poder legislativo en un Estado. Su significado inicial era el de un lugar en el que se habla; etimológicamente el término deriva del verbo francés parler (hablar). En la práctica, deliberar es sólo una de las funciones que realiza el Parlamento, y hoy no es la más importante.
El jefe de Estado y el jefe de gobierno son personas distintas (en las monarquías parlamentarias, como Gran Bretaña, el rey es el jefe de Estado).
Los miembros del Parlamento son elegidos por el voto popular.
El jefe de gobierno y el gabinete son designados y pueden ser removidos por el Parlamento.
Los poderes Ejecutivo y Legislativo no están separados; por el contrario, se comparten.

SISTEMA PRESIDENCIALISTA
El presidente es, a la vez, jefe de Estado y jefe de gobierno.
La elección del presidente es directa o semidirecta (es el caso de EEUU).
El jefe de gobierno y su gabinete no son designados o removidos por el órgano parlamentario sino por el propio presidente.
Los poderes Ejecutivo y Legislativo están claramente separados.
Tanto en el sistema presidencialista como en el parlamentario hay un proceso de elección popular para la integración de los poderes públicos. Dicha elección se realiza y se convierte en representación política mediante un sistema electoral. La noción de sistema electoral, en sentido estricto, se refiere a los principios y a los métodos utilizados para convertir los votos en escaños, es decir, para traducir la voluntad ciudadana en representación política.