El deseo de García Cuerva: que el mensaje del Papa tienda puentes por encima de la grieta

En una entrevista con LA GACETA, el arzobispo de Buenos Aires destacó la dimensión espiritual y pastoral de la visita de León XIV y reivindicó la necesidad de una Iglesia abierta, comprometida con la sociedad y cercana a las periferias.

ESPERANZA. El arzobispo porteño, Jorge García Cuerva, confía en que la visita de León XIV a Argentina ayudará a reconstruir vínculos de fraternidad entre el pueblo.
ESPERANZA. El arzobispo porteño, Jorge García Cuerva, confía en que la visita de León XIV a Argentina ayudará a reconstruir vínculos de fraternidad entre el pueblo.
Por Guillermo MontiEnviado especial Hace 12 Min

Resumen para apurados

  • Ante la visita de León XIV a Argentina, el arzobispo Jorge García Cuerva pidió hoy que el Papa promueva la unidad y ayude a superar la grieta social mediante la fraternidad.
  • En diálogo con LA GACETA, el prelado reivindicó la continuidad del legado misionero de Francisco y destacó el enfoque de León XIV centrado en la dignidad humana y los vulnerables.
  • La Iglesia confía en que esta gira pastoral movilice a la juventud, reencuentre a fieles distanciados e inspire una conversión colectiva capaz de recomponer los lazos comunitarios.
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La visita del papa León XIV a la Argentina representa una oportunidad para renovar la fe, recuperar la esperanza y tender puentes en una sociedad atravesada por las divisiones. Así lo entiende Jorge García Cuerva, arzobispo de Buenos Aires, quien pone el acento en el mensaje de paz, fraternidad y solidaridad que puede dejar la primera gira pastoral del Pontífice por el país. Teólogo, abogado y licenciado en Derecho Canónico, nombrado por Francisco al frente del Arzobispado porteño en mayo de 2023, García Cuerva es una de las voces de la Iglesia argentina más comprometidas con la denuncia de la pobreza y las desigualdades sociales.

En diálogo con LA GACETA, el prelado deja por un momento en segundo plano sus habituales cuestionamientos a la realidad socioeconómica nacional para concentrarse en la dimensión espiritual, pastoral y social de esta visita histórica. Confía en que las palabras de León XIV puedan interpelar a los argentinos, contribuir a reconstruir los vínculos quebrados por la grieta y convocar especialmente a quienes más necesitan recuperar la esperanza. También reivindica la continuidad de algunos ejes centrales del pontificado de Francisco -la Iglesia misionera, la misericordia y la opción por los más vulnerables- y destaca la impronta propia que el nuevo Papa busca imprimir, con la paz y la dignidad humana como prioridades.


- ¿Qué significado tiene para la Iglesia argentina la llegada de León XIV?

- Es una gran oportunidad para ser confirmados en la fe por el sucesor de Pedro y ser impulsados a la misión. De ese modo, podemos hacer realidad las palabras del documento de Aparecida, cuando dice: “conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida”. Es nuestro gozo por eso la visita del Papa. Es también poner en movilización a toda la Iglesia. La alegría de haber encontrado a Jesús nos hace ser una Iglesia profundamente misionera.


- ¿Qué mensaje considera que necesita escuchar hoy la sociedad argentina?

- Necesita un mensaje de paz, un mensaje de fraternidad. Necesita sentirse convocada a la unidad, a descubrir a los hermanos más allá de nuestras diferencias y estar especialmente atentos y comprometidos en la solidaridad con los que menos tienen.


- ¿Podremos aprovechar esta visita para empezar a reconstruir los vínculos sociales por encima de la grieta?

- Sí, ojalá cada uno de nosotros se sienta interpelado por el mensaje del Santo Padre y en lugar de pensar que el mensaje es para otro, logremos pasarlo a nuestra propia vida. Que sus palabras nos llamen a una conversión personal para que entre todos podamos hacer una conversión nacional. Eso significará reconstruir los vínculos, como también nos propone León en la encíclica Magnífica Humanitas.


- ¿Qué aspectos del legado de Francisco considera irrenunciables para la Iglesia argentina y en qué temas cree que León XIV puede imprimir una orientación propia?

- Entre esos temas, que creo son irrenunciables, está el ser una iglesia que no se quede encerrada en la sacristía. Una Iglesia que se sienta impulsada por la misión y anuncie a Cristo, especialmente en las periferias geográficas, pero también en las periferias existenciales. El mensaje de Francisco es vivir la fraternidad, volver a descubrir a los hermanos, e insiste con tener en claro que la cultura del descarte, la cultura de la indiferencia, solamente puede ser revertida desde el compromiso y desde la solidaridad de descubrir que en cada hermano está al mismo Señor. Otro tema importante de Francisco ha sido sin lugar a dudas la centralidad que le dio a la Misericordia de Dios. Nos dijo: “Jesucristo es el rostro de la misericordia de Dios”.


- ¿Y en cuanto a León XIV?

- Claro que puede imprimir una orientación propia. Sn lugar a dudas está el tema de la paz, en lo que viene insistiendo desde el primer momento. Una paz desarmada y desarmante una paz que también tiene que traducirse en un buen trato y cordialidad en los vínculos y en el modo de comunicarnos los unos con los otros. Además es importante la insistencia del Papa respecto a la dignidad de toda persona humana, porque todos fuimos creados a imagen y semejanza de Dios. Es indudablemente el mensaje que el Snto Padre tiene para la iglesia. Ya lo dijo: “queremos ser una Iglesia que no se mira solo a sí misma, sino que es misionera y mira a los demás. La razón de la Iglesia no es para los cardenales ni para los obispos ni para el clero; la razón de la Iglesia es anunciar el evangelio”. Todo esto lo enfatizó al comienzo de la primera sesión del consistorio extraordinario en El Vaticano.


- ¿Qué puede ofrecerles a los jóvenes la Iglesia de la mano del Papa, para que recuperen la esperanza y encuentren un proyecto de vida en su propio país?

- La Iglesia ofrece al mismo Jesucristo, el mejor amigo Jesucristo, eternamente joven: Christus Vivit. Es quien los anima a soñar en grande, a jugarse por entero por el evangelio y ser testigos de la alegría de la resurrección Jesús. Es lo mejor que podemos ofrecerle a nuestros jóvenes. Es Él quien le da sentido a la vida, el que hace que no se queden en vuelos rastreros sobre el chiquititaje, el que los hace recuperar la esperanza de construir entre todos la civilización del amor.


- ¿Puede esta visita de León XIV contribuir a que muchos fieles que estaban alejados se reencuentren con la Iglesia?

- Seguramente. Serán días de mucha intensidad, de mucha emoción, en los que vamos a sentir a Dios muy cerca desde la presencia del sucesor de Pedro. Sin lugar a dudas nos vamos a sentir un pueblo unido, pero por sobre todo también una Iglesia que camina, una Iglesia peregrina, una Iglesia que se anima a estar en la calle, una Iglesia que se anima a ser impulsada por la misión. Muchos hermanos que tal vez estaban distanciados y hacía rato que no se sentían parte pueden sentirse convocados por el lema de esta visita papal: “Bienvenidos todos, vayan y anuncien”.

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