Primer discurso de León XIV en Uruguay: qué dijo sobre la la inteligencia artificial, la familia y el trabajo
En el inicio de su gira latinoamericana, el Papa habló sobre la salud mental, la protección de la infancia, la educación y el trabajo. También alertó sobre los riesgos de la inteligencia artificial y llamó a cuidar los recursos naturales para las próximas generaciones.
Resumen para apurados
- El papa León XIV inició este viernes su gira en Montevideo, Uruguay, con un discurso centrado en salud mental, familia e inteligencia artificial.
- Recibido por Yamandú Orsi tras volar desde Roma, el Pontífice abordó el suicidio, la crianza y la necesidad de priorizar al trabajador ante la tecnología.
- Su mensaje marca el tono pastoral de la gira regional, instando a preservar el empleo humano y cuidar los recursos naturales para las próximas generaciones.
El papa León XIV pronunció este viernes su primer discurso de la gira latinoamericana en la Plaza Independencia de Montevideo, Uruguay. Ante las autoridades y el pueblo uruguayo, el Pontífice puso el foco en algunas de las problemáticas que atraviesan las sociedades actuales: el suicidio, la soledad, las dificultades para criar a los hijos y los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial.
Uno de los momentos centrales de su mensaje estuvo dedicado a la salud mental y a la necesidad de fortalecer los vínculos familiares y comunitarios. La referencia tuvo especial relevancia en Uruguay, país que registra la tasa de suicidios más alta de América Latina y una de las más elevadas del mundo.
“La soledad, la angustia y la pérdida de esperanza pueden llegar a ser tan profundas que una persona deje de encontrar razones para continuar viviendo. Ante la dolorosa realidad del suicidio, la atención sanitaria, los vínculos familiares y la cercanía de la comunidad resultan inseparables. Nadie debería llegar a sentirse extraño”, expresó.
Con estas palabras, León XIV planteó que la problemática no puede abordarse únicamente desde la atención sanitaria, sino que requiere también de la cercanía de las familias y de las comunidades.
El Papa llegó a Uruguay minutos antes de las 16.30, luego de un vuelo de 13 horas y media desde Roma. En el Aeropuerto Internacional de Carrasco fue recibido por el presidente Yamandú Orsi, quien posteriormente encabezó la ceremonia oficial de bienvenida en la Plaza Independencia.
Durante su intervención, el Pontífice agradeció la invitación, destacó la historia del país, recordó la figura del general José Gervasio Artigas y puso en valor los 40 años de democracia ininterrumpida.
La familia y la protección de los niños
Otro de los ejes de su discurso fue la importancia de la familia en el desarrollo de la sociedad. León XIV recuperó una frase de San Juan Pablo II durante su visita a Latinoamérica: “El futuro de la humanidad se fragua en la familia”.
En ese sentido, destacó la necesidad de que tanto el padre como la madre estén presentes en la crianza y el cuidado de los hijos. También señaló que recibir una nueva vida implica responsabilidades que deben estar acompañadas por condiciones sociales adecuadas.
El Pontífice vinculó la protección de la infancia con el acceso a una alimentación adecuada, la presencia de adultos responsables y las oportunidades educativas.
“Cuidar a los más pequeños incluye asegurarles una educación adecuada. El hogar en el que un niño crece, la alimentación que recibe, la presencia de los adultos que lo acompañan, lo sostienen sus primeros años. La educación prolonga esa tarea, desarrolla sus capacidades, forma su juicio y lo prepara para participar con libertad y responsabilidad en la vida de la sociedad”, afirmó.
El trabajo y los desafíos de la inteligencia artificial
La educación y el trabajo también ocuparon un lugar importante en el mensaje. León XIV defendió el trabajo como una herramienta para el desarrollo de las capacidades individuales y la contribución al bienestar colectivo.
“El trabajo es uno de los cauces que permiten a cada persona desarrollar sus capacidades y contribuir al bien de los demás. Está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo”, sostuvo.
Esa reflexión estuvo acompañada por una advertencia sobre el avance de la inteligencia artificial y sus posibles consecuencias en el mundo laboral.
El Papa reconoció que las nuevas tecnologías pueden facilitar tareas y generar oportunidades, pero insistió en que su desarrollo debe estar al servicio de las personas.
“El desarrollo de esas tecnologías debe ampliar las capacidades humanas, facilitar tareas y crear nuevas posibilidades, procurando que la persona que trabaja no quede reducida a una simple pieza prescindible dentro del proceso productivo”, señaló.
El recuerdo de Francisco y el cuidado del ambiente
Hacia otro tramo de su intervención, León XIV recuperó una enseñanza de su antecesor, el papa Francisco, para referirse a la responsabilidad de las sociedades frente al cuidado del ambiente.
“Como recordó mi predecesor el Papa Francisco, la noción de bien común incorpora también a las generaciones futuras”, expresó.
El Pontífice llamó a reflexionar sobre la manera en que se administran los recursos naturales y las fuentes de energía, y advirtió sobre la importancia de tomar decisiones que no comprometan las posibilidades de las próximas generaciones.
“Pensar a largo plazo significa administrar estos bienes sin comprometer las posibilidades futuras”, remarcó.
Al concluir su primer discurso en territorio latinoamericano, León XIV dejó una bendición para los uruguayos: “Que Dios bendiga al Uruguay, y que María Santísima, a quien a este pueblo se confió en las horas de su nacimiento, siga acompañándolo a lo largo de su historia. Muchas gracias”.








