Quién es Marcela Amado, la madre de Pedro Rosemblat y suegra de Lali Espósito: su pasado como modelo y su vínculo con Susana Giménez
Tiene 65 años, construyó una carrera en el mundo de la moda y desde hace más de dos décadas trabaja junto a Susana Giménez. Aunque ahora despierta interés por su vínculo familiar con Lali Espósito, siempre prefirió mantenerse lejos de la exposición mediática.
Resumen para apurados
- Marcela Amado, madre de Pedro Rosemblat y suegra de Lali Espósito, gana notoriedad pública en Argentina tras revelarse su extensa carrera junto a Susana Giménez.
- Inició como modelo en los años 80, desfiló en París y desde el 2000 trabaja como histórica vestuarista, asesora de imagen y confidente cercana de la conductora de televisión.
- Pese al interés mediático que genera el noviazgo de su hijo con la cantante de pop, Amado mantiene un perfil bajo enfocado en su profesión y en su vínculo con la diva.
Marcela Amado desarrolló una extensa trayectoria en la moda y la televisión argentina, pero su nombre comenzó a despertar mayor curiosidad por su vínculo familiar con dos figuras conocidas: es la madre de Pedro Rosemblat, pareja de Lali Espósito, y desde hace años forma parte del círculo de confianza de Susana Giménez.
A sus 65 años, la exmodelo mantiene un perfil discreto y evita compartir detalles de su vida privada. Detrás de esa reserva hay una carrera que comenzó en las pasarelas, continuó con la producción de moda y encontró uno de sus capítulos más importantes en su trabajo como asesora de imagen de la diva de la televisión.
Marcela Amado: sus comienzos como modelo y su llegada a París
La carrera de Marcela Amado comenzó cuando todavía era joven y decidió presentarse, acompañada por su madre, en la agencia de modelos de Ricardo Piñeiro. Su altura, de 1,75 metros, y sus características físicas le permitieron abrirse camino en una industria que tenía una fuerte presencia en la televisión y las revistas.
Durante aquella etapa compartió el ambiente profesional con modelos reconocidas como Karina Laskarin, Ginette Reynal y Karina Rabolini.
En 1984 participó en un concurso que ofrecía la posibilidad de trabajar en París y resultó ganadora. La experiencia internacional representó una oportunidad para desarrollar su carrera, aunque también la enfrentó a las exigencias de una actividad marcada por la competencia y la presión sobre la imagen corporal.
De regreso en Buenos Aires, continuó trabajando como modelo durante algunos años. Sin embargo, con el tiempo descubrió que quería explorar otras áreas de la industria y comenzó a desempeñarse como productora de moda.
Entre sus tareas se encontraban la organización de desfiles comerciales y la participación en campañas publicitarias, especialmente vinculadas con marcas de jeans. Esa transición le permitió ampliar sus conocimientos y construir un recorrido profesional que luego la llevaría a la televisión.
Cómo llegó a trabajar con Susana Giménez
Uno de los capítulos centrales de la trayectoria de Marcela Amado comenzó en el año 2000, cuando recibió una propuesta de Telefe para trabajar como vestuarista de Susana Giménez.
En ese momento, Amado se desempeñaba como productora de moda para una importante revista femenina. La posibilidad de incorporarse al programa de la conductora significó un cambio de rumbo y el comienzo de una relación profesional que se extendería durante más de dos décadas.
El trabajo requería organización y atención a los detalles, especialmente porque el ciclo se emitía diariamente y había que garantizar la continuidad de la vestimenta en distintas grabaciones.
Aunque Susana todavía no la conocía personalmente, ambas lograron establecer una conexión que fue más allá de las cuestiones laborales.
Uno de los episodios que ayudó a consolidar esa relación fue un viaje a San Pablo, Brasil, que Amado organizó para visitar el Daslu Fashion Mall, un centro comercial reconocido por reunir prendas de diseñadores de lujo. La escapada se realizó durante un fin de semana, con el objetivo de que la conductora pudiera regresar a tiempo para cumplir con sus compromisos televisivos.
La experiencia fue un éxito y dio paso a una relación de confianza. En una entrevista concedida en 2024, Amado recordó aquel momento: "Me encontré comiendo con Su, las dos solas. La pasamos bárbaro. Y nació un vínculo muy cercano".
Una relación que superó el trabajo y se convirtió en amistad
Con el paso de los años, Marcela Amado se convirtió en una persona de confianza para Susana Giménez, tanto en cuestiones vinculadas con su imagen como en aspectos de su vida cotidiana.
La asesora suele recibir fotografías de vestidos que la conductora le envía para conocer su opinión. También comparten encuentros personales cuando Amado viaja a Buenos Aires.
Aunque reconoció que tienen personalidades diferentes y que no siempre coinciden en sus puntos de vista, destacó el cariño que las une y la continuidad de una relación que se mantiene desde el comienzo del siglo.
Su compromiso profesional también permanece vigente. "Cada vez que me necesita para un trabajo, le digo que sí", contó al referirse a la posibilidad de seguir colaborando con la diva.
Ese vínculo es uno de los aspectos más destacados de su carrera: Amado logró construir una relación laboral duradera con una de las figuras más reconocidas del espectáculo argentino, sin convertirse ella misma en una personalidad habituada a las cámaras.
Quiénes son los hijos de Marcela Amado
En el plano familiar, Marcela Amado es madre de Pedro Rosemblat y de Juana Egozcue, quien eligió un camino profesional diferente y se recibió de abogada.
Amado crió a Pedro sola desde que él tenía 11 años, luego de que su expareja se mudara a España. Tiempo después conoció a Martín Egozcue, con quien tuvo a su hija Juana.
Pedro Rosemblat construyó su carrera en el periodismo, la comunicación política y el mundo digital. Es uno de los creadores del canal de YouTube Gelatina y ganó mayor popularidad por sus intervenciones públicas y su relación con Lali Espósito.
La cantante, una de las artistas argentinas más reconocidas de su generación, se convirtió así en parte de la familia de Amado. El vínculo despertó interés por conocer más sobre la mujer que está detrás de uno de los nombres centrales del entorno familiar de Rosemblat.









