Resumen para apurados
- Quilmes venció 2-1 a San Martín de Tucumán en el Centenario, complicando el pase del visitante al Reducido tras dos penales sancionados por Franklin.
- Pese a adelantarse con gol de Castro, el Santo decayó por falta de juego y cambios fallidos de Orfila, permitiendo que Spetale remontara con dos penales.
- Con 46 puntos, San Martín quedó a dos de Deportivo Maipú y podría ser eliminado de la pelea por el ascenso este domingo si el club mendocino gana su duelo.
Hay partidos en los que la táctica parece quedar en un segundo plano. En los que la necesidad, el ímpetu y la adrenalina se imponen, y las estrategias terminan siendo palabras que se lleva el viento. La derrota de San Martín contra Quilmes tuvo bastante de eso: el “Santo”, por su urgencia de sumar para ingresar al Reducido; el “Cervecero”, por la necesidad de salvarse del descenso. Lo cierto es que ninguno pareció tener demasiado claro a qué jugar, qué plan seguir ni qué hacer cuando la pelota llegaba a sus pies.
El local terminó imponiéndose 2-1 en medio de ese desconcierto, con un arbitraje más que polémico de Adrián Franklin que prácticamente condenó las esperanzas “santas” de soñar con el ascenso.
Porque si a San Martín le quedó grande el contexto de un partido crucial para sus aspiraciones, fue por una combinación de factores. Bajos rendimientos individuales, poca creatividad, escasa lucidez y un plan de Alejandro Orfila que nunca terminó de entenderse. ¿A qué quiso jugar el “Santo”? Durante prácticamente los 90’ , esa pregunta quedó sin una respuesta clara.
La intención inicial fue similar a la de los encuentros anteriores. Un 4-2-3-1 con Santiago Briñone y Agustín Graneros delante de la línea de cuatro defensores; Álvaro Veliez abierto por derecha, Matías “Caco” García como enganche y Nicolás Castro partiendo desde la izquierda. Ante la lesión de Mauro Verón, Luca Arfaras apareció como referencia ofensiva.
El esquema, que en los papeles buscaba generar juego por el centro para profundizar por las bandas, nunca consiguió hacer pie en el estadio Centenario. San Martín lució desconectado, como si sus piezas no terminaran de encajar entre sí. Sin asociaciones ni creatividad, su principal apuesta pasó a ser el empuje: resistir atrás y luchar arriba. Así llegó el gol de Castro a los 6’, después de una asistencia con la espalda de Arfaras.
Lo de Quilmes tampoco fue extraordinario, aunque sí suficiente para resultar más incisivo. Empujado por su gente, jugó buena parte del encuentro en campo contrario, generó las situaciones más peligrosas y sólo pareció necesitar algo más de lucidez en los últimos metros. No la encontró, pero ahí apareció Franklin con el primer penal de la tarde, que Aarón Spetale cambió por gol.
Dentro de ese funcionamiento irregular, el “Cervecero” tuvo un futbolista que marcó diferencias: Gonzalo Vega. El extremo de 19 años fue la gran figura de la tarde. Con su habilidad en el uno contra uno, desbordó reiteradamente por el sector derecho y se convirtió en un problema constante para el “Santo”. Fue protagonista de la acción que derivó en el primer penal y, junto con Spetale, encabezó prácticamente todas las aproximaciones peligrosas del local.
Con el empate como un resultado insuficiente, Orfila decidió modificar la estructura en el descanso. Sacó a Graneros, mandó a la cancha a Diego Diellos y apostó por un 4-4-2, con García más retrasado y dos delanteros de referencia. La variante, por momentos, dio resultado. San Martín adelantó sus líneas, consiguió disputar el partido más cerca del arco rival y empezó a generar situaciones.
Sin embargo, cuando el equipo atravesaba su mejor pasaje, el DT_volvió a intervenir y terminó por desarmar parte de lo que había construido. Los ingresos de Aníbal Paz, Jorge Juárez y Gonzalo “Turbo” Rodríguez modificaron nuevamente la estructura, sin una intención clara. Lejos de potenciar la reacción, los movimientos desordenaron al “Santo”, que perdió continuidad y retrocedió en el campo. Poco después, Rodríguez cometió una supuesta infracción que Franklin sancionó como penal en una decisión sumamente discutible. Spetale convirtió el 2 a 1 y Quilmes se quedó con la victoria.
San Martín ahora depende de un milagro, pero en parte quedó en ese sitio producto de sus propias limitaciones.












