Qué es la "ameba come cerebros": síntomas, cómo ingresa al cuerpo y por qué resulta tan letal
Tras el cierre preventivo del complejo termal en Catamarca por un caso de meningoencefalitis amebiana primaria, se inició la preocupación por la Naegleria fowleri, cuáles son sus vías de contagio y qué síntomas requieren atención inmediata.
Resumen para apurados
- Fiambalá clausuró sus termas tras la muerte de un niño de 10 años por la ameba "come cerebros", confirmada este lunes por Salud de Catamarca para evitar nuevos contagios.
- El parásito Naegleria fowleri ingresa por la vía nasal en aguas dulces cálidas y destruye el tejido cerebral. Expertos analizan muestras tomadas en el predio turístico.
- Pese a tener un 97% de letalidad, las autoridades consideran que es un caso aislado, aunque el monitoreo preventivo reforzará los protocolos de seguridad acuática.
La intendencia de Fiambalá decidió clausurar su famoso complejo termal luego de que un caso poco frecuente de una "ameba come cerebros” provocara la muerte de un paciente de 10 años. El Ministerio de Salud de la Provincia de Catamarca ratificó el informe del Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán este lunes en el que se confirmaba un caso de meningoencefalitis amebiana primaria en el menor, una infección altamente mortal provocada por un microorganismo que habita principalmente en recurso hídrico dulce templado o caliente.
Las autoridades de Catamarca confirmaron un caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) en un niño de 10 años luego de haber asistido a las Termas de Fiambalá. El pequeño permanecía internado en el Hospital Interzonal de Niños “Eva Perón”. En dicho centro médico se le realizó una prueba mediante PCR a tiempo real a partir de una muestra de líquido cefalorraquídeo ante la sospecha del equipo de Infectología del establecimiento. Durante los estudios descubrieron que se trataba de una infección muy poco común causada por un microorganismo capaz de acceder al cerebro.
Peritajes epidemiológicos y muestras en el complejo
A partir de la confirmación, los equipos técnicos llevan adelante un relevamiento epidemiológico para determinar los posibles lugares y situaciones en los que el niño pudo haber estado expuesto a ambientes propicios para la presencia de Naegleria fowleri, un parásito unicelular popularmente conocido como la ameba “come cerebros”, durante los 12 días previos al inicio de los síntomas.
Esta investigación toma muestras de superficies y fluido de los sectores indicados por testimonios de familiares y cercanos al chico fallecido. Según consignó el diario local, El Esquiú, los resultados del muestreo general se encuentran en proceso y serán evaluados en conjunto con toda la evaluación médica y sanitaria.
Evaluación del brote y características de la ameba
Hasta el momento no se identificaron otros casos y, de acuerdo con la evaluación de salud pública actual, se trataría de un caso aislado. A pesar de que se trata de una infección de bajísima frecuencia a nivel global, sus consecuencias son extremas: según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el 97 % de las personas infectadas fallecen.
La Naegleria fowleri es un organismo unicelular termófilo, lo que significa que prospera y se reproduce con mayor facilidad en ambientes de agua dulce cálida y suelos, alcanzando su punto óptimo de desarrollo en temperaturas de hasta 46 °C.
Cómo llega hasta el cerebro este microorganismo
Gran parte de su mortalidad radica en la extrema rapidez con la que avanza la infección una vez que la Naegleria fowleri logra introducirse en las vías nasales del paciente, la cual es la vía de entrada única. Este ingreso se produce principalmente al nadar, bucear o realizarse lavajes nasales con agua contaminada. No se transmite por beber líquido ni a través del aire mediante gotículas o aerosoles.
Una vez dentro de las fosas nasales, la ameba penetra la mucosa y viaja a través del nervio olfatorio (el primer par craneal) hasta llegar directamente al encéfalo. Al instalarse en la cavidad cerebral, el organismo desencadena una meningoencefalitis hemorrágica necrotizante, una severa inflamación que destruye progresivamente el tejido cerebral, llevando al paciente al coma y, en la mayoría de los casos, a la muerte.
Hábitats de proliferación, síntomas y prevención
Respecto a los entornos donde suele desarrollarse la Naegleria fowleri, los especialistas destacan que habita predominantemente en lagos, ríos, manantiales termales y cursos de agua de zonas subtropicales y tropicales. De acuerdo con datos del Instituto Robert Koch (RKI) de Alemania, en los meses de mayor temperatura también puede encontrarse en aguas calentadas de forma natural o artificial en climas templados. De manera excepcional, el microorganismo puede proliferar en redes de agua potable contaminadas o en piscinas que no cuentan con un nivel de cloración adecuado, mientras que queda totalmente descartada su presencia en agua salada como mares u océanos.
En cuanto a los tiempos de manifestación de la enfermedad, el período de incubación suele abarcar entre 3 y 14 días desde el momento en que se produce el contacto con el agua contaminada. El cuadro clínico de la infección comienza a manifestarse con una fase inicial caracterizada por fiebre alta, náuseas, vómitos repetidos y un dolor de cabeza muy intenso. Con el avance de las horas, el cuadro evoluciona hacia una fase crítica en la que se presentan rigidez en el cuello, confusión mental, trastornos motores, pérdida del equilibrio y severas alteraciones sensoriales.
Frente a este escenario de alta gravedad, los médicos aconsejan que cualquier persona que haya estado expuesta a aguas cálidas o fuentes termales y comience a experimentar síntomas como cefalea severa, vómitos, fiebre o rigidez nucal, acuda de inmediato a un centro médico de urgencia. Si bien la afección se combate mediante la combinación de fármacos específicos que han demostrado efectividad en contados sobrevivientes alrededor del mundo, la extrema rapidez con la que progresa el daño cerebral torna imprescindible la consulta precoz y la rápida aplicación de medidas preventivas en los focos sospechosos para resguardar a la población.








