Malvinas: el Reino Unido autorizó el avance del proyecto petrolero Sea Lion y crece la tensión con la Argentina

La decisión habilita el desarrollo del yacimiento, cuyas primeras perforaciones están previstas para principios de 2027.

Las petroleras Navitas y Rockhopper ratificaron sus planes de explotar Sea Lion en Malvinas.
Las petroleras Navitas y Rockhopper ratificaron sus planes de explotar Sea Lion en Malvinas. Foto: Navitas Petroleum
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El Reino Unido autorizó recientemente el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas para explotar hidrocarburos, profundizando la disputa con Argentina.
  • La medida se conoció luego de que el gobierno argentino recurriera al Tribunal del Derecho del Mar tras vencer la intimación para suspender los trabajos.
  • Con perforaciones previstas para 2027, el caso profundizará la tensión bilateral y sentará un precedente clave sobre la soberanía de los recursos.
Resumen generado con IA

El Reino Unido autorizó el avance del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas, una decisión que profundiza el conflicto diplomático con la Argentina por la explotación de los recursos naturales del archipiélago, cuya soberanía permanece en disputa.

La autorización fue atribuida al secretario británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, y confirmada por Navitas Petroleum, la compañía israelí que desarrolla el yacimiento junto con la británica Rockhopper Exploration. Según los planes de las empresas, las primeras perforaciones están previstas para principios de 2027.

La decisión se conoció después de que el gobierno de Javier Milei presentara un pedido de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) para intentar impedir las actividades hidrocarburíferas en la Cuenca Malvinas Norte. La Argentina había intimado previamente a Londres a detener las operaciones vinculadas con el proyecto y, tras el vencimiento del plazo establecido, avanzó con una presentación judicial internacional.

Según informó el diario británico "Daily Mail", el Gobierno del Reino Unido prevé comunicar formalmente al Parlamento la decisión de habilitar el desarrollo petrolero, pese a las objeciones de las autoridades argentinas.

El nuevo paso británico abre otro capítulo en la disputa por la explotación de los recursos naturales de las islas y sus espacios marítimos circundantes. Mientras Buenos Aires busca frenar el proyecto por la vía diplomática y judicial, las compañías avanzan con sus planes de desarrollo.

Las críticas dentro del Reino Unido por la política energético

La autorización de Sea Lion también generó cuestionamientos en la política británica, aunque desde una perspectiva diferente de la argentina. En este caso, las críticas apuntaron a las contradicciones que algunos dirigentes opositores observan en la política energética del Gobierno laborista.

Andrew Bowie, vocero de Energía del Partido Conservador, cuestionó la posición de Miliband y comparó la autorización para extraer petróleo y gas frente a las Malvinas con las restricciones que afectan a nuevos proyectos hidrocarburíferos en el Mar del Norte.

El dirigente calificó la postura oficial como una “absoluta hipocresía” y sostuvo que la contradicción “no tiene límites”. “Sí, es una decisión muy positiva, pero plantea la pregunta: ¿por qué el Partido Laborista considera aceptable la extracción de petróleo y gas frente a las Islas Malvinas, pero no en nuestro Mar del Norte?”, expresó.

Bowie respaldó el desarrollo del yacimiento, pero utilizó la decisión para cuestionar el enfoque energético del Gobierno británico y las diferencias entre el tratamiento de las actividades petroleras en el Atlántico Sur y las políticas aplicadas en otras áreas bajo jurisdicción del Reino Unido.

En septiembre, el Gobierno encabezado por el primer ministro Andy Burnham había anticipado que las nuevas licencias para explorar o explotar hidrocarburos en las Malvinas debían contar con la aprobación de Miliband.

La autorización de Sea Lion permite avanzar con los planes de las empresas involucradas, mientras continúa la controversia internacional por la legitimidad de las actividades en el área.

El reclamo de Milei ante el Tribunal del Derecho del Mar

La presentación argentina constituye el principal instrumento jurídico que el Gobierno busca utilizar para impedir que el proyecto avance antes de que se resuelva la controversia.

A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, la administración de Milei informó que solicitó medidas provisionales para frenar la explotación de hidrocarburos por parte del Reino Unido en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.

El objetivo, según el Ejecutivo, es “preservar los derechos soberanos argentinos sobre su plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas de manera unilateral e ilegal por el Reino Unido agraven la controversia reconocida por las Naciones Unidas”.

La solicitud se presentó después de que venciera el plazo de dos semanas otorgado por la Argentina a las autoridades británicas para detener las actividades relacionadas con Sea Lion.

El Gobierno sostiene que las autorizaciones concedidas por Londres vulneran los derechos que el país reivindica sobre las islas y los espacios marítimos circundantes. Por eso, busca que un tribunal internacional adopte medidas urgentes para preservar esos derechos mientras se tramita el procedimiento arbitral.

La estrategia jurídica había sido anunciada por Milei el 28 de septiembre, cuando instruyó a la Cancillería y a los equipos legales del Estado a iniciar un arbitraje conforme al Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar).

Qué dice la Convención del Derecho del Mar

El pedido argentino se fundamenta en el artículo 290, inciso 5, de la Convemar, que contempla la posibilidad de solicitar medidas provisionales mientras está pendiente la constitución de un tribunal arbitral.

Según explicó la Oficina del Presidente, esa disposición permite que cualquiera de las partes en una controversia solicite al Tribunal Internacional del Derecho del Mar medidas destinadas a preservar sus derechos o prevenir daños graves al medio marino, siempre que la urgencia de la situación lo justifique.

El procedimiento busca obtener una respuesta más rápida que la resolución definitiva del arbitraje. Sin embargo, la presentación argentina no implica la suspensión automática de las operaciones petroleras: los jueces deberán analizar los argumentos y determinar si corresponde imponer las restricciones solicitadas.

El planteo tampoco apunta a que el Tribunal del Derecho del Mar resuelva directamente la soberanía territorial de las islas, sino a que examine las medidas que podrían adoptarse en relación con las obligaciones marítimas invocadas por la Argentina.

Sea Lion: un yacimiento con producción prevista para 2028

El proyecto Sea Lion está ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Navitas Petroleum controla el 65% de la iniciativa, mientras que Rockhopper Exploration posee el 35% restante.

De acuerdo con los planes anunciados por las compañías, las perforaciones de desarrollo comenzarían a principios de 2027 y la producción comercial podría iniciarse durante el primer trimestre de 2028.

Comentarios