NUEVA YORK, Estados Unidos.- El presidente de Irán adoptó un tono desafiante en las Naciones Unidas, donde habló por primera vez desde que Washington e Israel lanzaran una guerra contra su país, y le dijo a Estados Unidos que Teherán no se arrodillará. Masud Pezeshkian acusó también a Washington de “terrorismo” por el asesinato a finales de febrero del antiguo líder supremo, el ayatollah Alí Jamenei. En la víspera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró desde el mismo atril en la sede de la organización en Nueva York que sopesa la opción de “aniquilar” Irán, pero a continuación elogió la reanudación de las conversaciones entre Teherán y Washington.
Pezeshkian no mencionó las reuniones al margen de la cita de la ONU para poner fin al conflicto. “(El presidente de Estados Unidos, Donald Trump) debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca bajaremos la cabeza ni nos arrodillaremos”, afirmó.
Pezeshkian declaró también que su gobierno no permitirá que el estrecho de Ormuz, un paso clave por donde circula gran parte del comercio mundial de hidrocarburos, sea usado para llevar a cabo agresiones contra su país.
“No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión”, afirmó el presidente iraní.
En duda
La asistencia de Pezeshkian a la cita diplomática de la ONU, en pleno corazón de Manhattan, había estado en duda, ya que no estaba claro si Estados Unidos le concedería un visado. Finalmente, Washington le otorgó el permiso, pero se lo negó a varios miembros de su comitiva.
Los altos precios de los combustibles amenazan el control de los republicanos en el Congreso en las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Pero el presidente Trump ha buscado desestimar el impacto interno de la guerra que inició a finales de febrero.








