Resumen para apurados
- Neuquén amplía la emblemática Ruta de los Siete Lagos al sumar Meliquina y Lolog para potenciar el turismo y la conectividad vial cordillerana.
- El histórico trazado sobre la Ruta 40, terminado de asfaltar hace una década, integrará por etapas a Villa Meliquina y la zona del lago Lolog.
- La nueva travesía de nueve lagos busca expandir la oferta escénica, mejorar la seguridad vial y promover el turismo sustentable en la región.
Hay algo de encanto en la Ruta de los Siete Lagos, quizás el número impar o quizás el hecho de que nos hayamos acostumbrado a que esta cifra de maravillas de semejante envergadura compongan parte de una estructura cotidiana por la que bicicletas, motos, turistas a pie y autos transiten en un flujo incesante. Y aunque aquel catálogo de por sí es asombroso, ahora la apuesta parece duplicarse al sumar dos lagos más. Así ahora turistas y lugareños deberán acostumbrarse a la nueva categoría de “Nueve Lagos”.
Uno de los tramos escénicos más espectaculares de la Patagonia cambiará para siempre no solo en estructura sino en denominación. Aquel camino que penetra los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi y recolecta de a uno el lago Lácar, Machónico, Falkner, Villarino, Escondido, Correntoso y Espejo ahora extiende sus brazos para acercarse al Meliquina y Lolog y transforma en pretérita la Ruta de los Siete Lagos.
Un cambio histórico en la cordillera neuquina
Esta transformación no responde únicamente a un cambio de nombre, sino a un ambicioso plan de infraestructura impulsado por el gobierno provincial para fortalecer el turismo y la conectividad territorial en la región de los Lagos del Sur. El clásico circuito, cuya traza sobre la Ruta Nacional 40 comenzó a construirse en 1973 y se terminó de asfaltar hace poco más de una década, suma ahora un trayecto escalonado que permitirá vincular distintas localidades cordilleranas con mayor seguridad y fluidez.
La incorporación de estos nuevos polos de atracción se realizará de manera progresiva. La primera etapa sumará formalmente al lago Meliquina al mapa turístico habitual, un paraje que ya posee un marcado pulso propio. Allí, la pintoresca Villa Meliquina alberga a unos 400 habitantes permanentes que basan su comunidad en la sustentabilidad: se abastecen de agua mediante vertientes naturales y generan su energía eléctrica a través de paneles solares y turbinas eólicas.
Etapas de integración y desarrollo sustentable
Posteriormente, la travesía se extenderá hacia el norte hasta alcanzar el lago Lolog, enlazando el corredor con la zona de Playa Bonita —famosa por la mansedumbre y poca profundidad de sus costas— y Puerto Arturo, un área clave donde opera una seccional de guardaparques y se habilitan espacios para el acampe.
De este modo, los clásicos encantos de aguas cristalinas, frondosos bosques de coihues y miradores panorámicos del recorrido original integrarán formalmente a estas dos joyas emergentes. La renovada ruta invita a redescubrir la cordillera neuquina desde una perspectiva más amplia, donde la naturaleza y el desarrollo vial se conjugan para dar origen a una travesía inolvidable de nueve paradas.









