Resumen para apurados
- El canciller de Chile descartó hoy que la nueva ruta marítima entre Punta Arenas y Malvinas dañe los lazos con Argentina, al tratarse de un proyecto exclusivo entre empresas privadas.
- La iniciativa de Easter Island Naviera reducirá a la mitad el trayecto actual desde Montevideo, surgiendo tras recientes tensiones por la soberanía del Estrecho de Magallanes.
- Mientras la ruta tramita sus permisos, Santiago busca desvincular el comercio privado del reclamo argentino de soberanía para evitar futuras fricciones diplomáticas en la región.
El Gobierno de Chile descartó que la apertura de una nueva ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas pueda afectar las relaciones diplomáticas con Argentina, en medio de la reciente polémica entre ambos países por la soberanía del Estrecho de Magallanes.
El ministro de Relaciones Exteriores chileno, Francisco Pérez Mackenna, se refirió al proyecto y sostuvo que se trata de una iniciativa entre empresas privadas que deberá cumplir con todas las normas y regulaciones vigentes.
“Es un proyecto que está desarrollándose y me imagino que está estudiando todos sus detalles, que tendrá que someterse a todas las normas vigentes”, afirmó el canciller en declaraciones a 24 Horas.
Pérez Mackenna remarcó que el Gobierno chileno no busca intervenir para frenar el proyecto. “El Gobierno tiene que hacer cumplir las normas, ese es su ámbito de acción. Esto es un proyecto entre privados que tiene que cumplir las normas vigentes”, señaló.
La nueva ruta entre Punta Arenas y Malvinas
La eventual conexión marítima fue anunciada después de que la Corporación de Desarrollo de las Islas Falkland (FIDC) cerrara un contrato con la empresa chilena Easter Island Naviera para poner en funcionamiento una segunda ruta comercial hacia el archipiélago.
Actualmente, la principal conexión marítima comercial hacia las islas se realiza desde Montevideo, con un recorrido de aproximadamente 2.000 kilómetros.
La alternativa desde Punta Arenas permitiría reducir prácticamente a la mitad esa distancia, lo que podría generar una nueva vía para el transporte de mercancías hacia las islas.
El proyecto adquirió especial relevancia debido a la cercanía temporal con la disputa entre Argentina y Chile por el Estrecho de Magallanes, una zona estratégica para la navegación y el comercio internacional.
Chile negó que la ruta genere un conflicto con Argentina
Consultado sobre la posibilidad de que la nueva ruta comercial pueda generar un conflicto diplomático con Argentina, el canciller chileno sostuvo que no debería existir un riesgo para las relaciones bilaterales mientras la iniciativa respete la legislación vigente.
La posición expresada por Santiago apunta a diferenciar el proyecto comercial de la discusión política y diplomática sobre la soberanía de las islas Malvinas, cuya titularidad Argentina reclama al Reino Unido.
La eventual ruta entre Punta Arenas y las Malvinas se encuentra todavía sujeta a las autorizaciones y regulaciones correspondientes. Por ese motivo, el Gobierno chileno insistió en que su intervención se limitará a garantizar el cumplimiento de las normas aplicables.







