Teatro Alberdi: secretos y sorpresas para poder acceder a una herencia

Llega en gira “Viuda e hijas”, una comedia con María Valenzuela, Nora Cárpena, Iliana Calabró y Paula Morales. Un humor respetuoso.

DESAFÍO FAMILIAR. Para acceder a una herencia, hay que ver un video con revelaciones en “Viuda e hijas”.
DESAFÍO FAMILIAR. Para acceder a una herencia, hay que ver un video con revelaciones en “Viuda e hijas”.
Fabio Ladetto
Por Fabio Ladetto Hace 6 Hs

Una excantante lírica y sus dos hijas se presentan en el estudio de una abogada para escuchar las últimas voluntades de su esposo y padre difunto. Hay una herencia inesperada que les cae como un rayo del cielo y que podría ser la solución a una parte de sus vidas. El problema es que hay ciertas condiciones para poder recibirla: hablar con sinceridad descarnada y enfrentarse a secretos inesperados.

“Viuda e hijas: hasta que la herencia nos separe”, es la comedia que llegará hoy a las 21 al teatro Alberdi (Crisóstomo Álvarez y Jujuy), con las actuaciones de Nora Cárpena, María Valenzuela, Iliana Calabró y Paula Morales, y la intervención de Gonzalo Urtizberea, en un texto de Alfonso Paso Jr, adaptado y dirigido por Héctor Díaz.

“¿Quién tiene más poder? ¿El dinero o la familia? ¿Qué harías si, en una herencia, te ofrecen mucho dinero con la condición de escuchar algunas verdades ocultas? Por si fuera poco, se menciona a un cuarto heredero que nadie conoce: ¿quién es?”, son las preguntas a responder en una obra disparatada que discurre entre el misterio y el juego para terminar sabiendo dónde queda parada la familia, después de un cimbronazo.

“Esta obra es muy original porque si bien habla de una herencia, el conflicto no gira en torno a quien se lleva más dinero, que es lo más usual, que uno se encuentre con sorpresas de que le dejó el dinero a otra persona o de que un hermano se lleva más plata que el otro. En este caso es simplemente el puntapié para que aparezcan los verdaderos problemas con muchos secretos familiares que las mujeres presentes no quieren que se conozcan”, señala Morales en diálogo con LA GACETA.

- ¿Es posible tratar la muerte con humor?

- Se la puede tratar con humor siempre y cuando estemos hablando de la muerte en general, que es algo que nos atraviesa a todos, y no nos estemos refiriendo a la de alguien en particular, a alguna enfermedad, o a tomarse en chiste algo que a una persona lo puede herir. La muerte es algo de lo que nadie va a poder escapar, de lo que estamos seguros de que nos vamos a morir. Entonces creo que muchas veces es hasta sanador poder abordarla sin tanta solemnidad, sino poniendo un poco de humor a este devenir de todo ser humano.

- Entonces hay límites para no herir susceptibilidades...

- Sí, hay límites, porque hay situaciones con las que no se pueden hacer humor. Hay personas que creen que sirve para tratar cualquier cuestión de la vida y puede ser en algunos casos muy particulares. Quizás a uno le sirva para enfrentarse con una tragedia personal. Ahora, si lo vas a hacer con la tragedia de otro, te vas a burlar de él o de un grupo de personas o vas a utilizar como objeto de risa a un otro al que no le causa gracia esto, ya deja de ser humor.

- Los personajes transitan un momento límite, ¿enfrentan un desafío a ellas mismas?

- Es una situación desafiante para ellas. Claramente están en un momento límite, muy extremo, porque no es cosa de todos los días ir a buscar el testamento de un padre recientemente fallecido sin saber con lo que te vas a encontrar. Mientras, además, estás transitando el dolor por la partida de un ser querido. Pero este padre las pone en una situación muy especial porque si no ven los videos hasta el final, no van a poder cobrar esa herencia. Y en esa proyección que el padre deja a modo de sorpresa, hay muchos secretos de estas hermanas y de esta madre también que ellas no quieren que se revelen; pero al mismo tiempo tienen o quieren cobrar esa herencia. Deambulan están entre que ven los videos y cobran la herencia o no los ven, no salen sus secretos a la luz, pero se van sin el dinero en la mano.

- ¿Conocen de alguien que haya vivido una situación inesperada similar?

- No conozco a alguien que haya vivido una situación similar con una herencia, pero sí gente que se ha enterado de secretos familiares de grande o después de muchos años. En general, es lo que sucede en esta obra: es algo sanador, es reparador, porque muchas veces tenemos ideas equivocadas de lo que sucedió o de lo que hizo la otra persona. Y a veces cuando se ponen las verdades sobre la mesa se puede hablar de cuestiones más profundas y uno puede entender al otro y se pueden sanar las relaciones.

- ¿Qué harías ante un pedido así?

- Yo aceptaría la propuesta sin dudas y vería los videos hasta el final, pero porque tampoco tengo secretos tan terribles que no pueda saber mi mamá o mis hermanas.

- ¿Cuál es la reacción del público?

- Es increíble lo que pasa con el público en esta obra. No solamente se ríen mucho de principio a fin, sino que a medida que van apareciendo estas situaciones inesperadas, muchas veces hasta gritan, exclaman, comentan, aplauden en el medio de la obra. La respuesta es muy gratificante para quienes estamos arriba del escenario. Amamos esta obra y ver que el público la disfruta tanto como nosotros haciéndola es un placer muy grande.

- ¿Te gustaría saber qué pasa con tus deudos tras tu muerte?

- No sé si sería para todas las personas, pero a mí me resultaría interesante ver qué pasaría.

- ¿Qué implica hacer comedia en este momento del país?

- Es muy gratificante, no sólo hacer comedia sino poder subir al escenario con una obra como esta. La diversión no es algo menor; muchas veces no está suficientemente valorada, pero reírse y evadirse de los problemas por un rato, me llena el alma en todos los momentos.

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