Resumen para apurados
- En Tucumán, Mariana Flores expuso en Expocon 2026 cómo la IA transforma el diagnóstico capilar, buscando optimizar la atención junto al criterio profesional.
- La técnica utiliza un espejo inteligente que aporta datos biométricos capilares, los cuales deben complementarse con la experiencia del peluquero para ser efectivos.
- La incorporación de estas herramientas anticipa una modernización en el sector estético local, redefiniendo la relación entre tecnología y oficio tradicional.
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Hasta hace no demasiado tiempo, entrar a una peluquería implicaba confiar en el ojo experto de quien estaba del otro lado del espejo. Un profesional observaba el cabello, tocaba el cuero cabelludo, hacía preguntas y, a partir de su experiencia, proponía un tratamiento. Ahora, a esa mirada se suma la de la tecnología.
La inteligencia artificial empieza a ganar terreno en una industria que durante décadas estuvo asociada casi exclusivamente a la experiencia, la intuición y el contacto humano. Y también comienza a hacerse lugar en Tucumán.
El tema fue uno de los ejes abordados durante la Expocon 2026, donde Mariana Flores, CEO de VIE Beauty House Head Spa, presentó su experiencia con la incorporación de herramientas de inteligencia artificial y tecnología al diagnóstico capilar.
La propuesta parte de una idea sencilla, aunque disruptiva para el sector: utilizar la tecnología no para reemplazar al profesional, sino para darle más información a la hora de tomar decisiones.
“Tradicionalmente, la industria siempre se basa en diagnósticos capilares a partir de la experiencia y del ojo del profesional, lo cual es súper valioso. Pero nosotros vimos que podemos sumar una capa más de tecnología que complemente al profesional”, explicó Flores.
Un espejo que también analiza
En VIE incorporaron un espejo inteligente capaz de aportar información sobre el estado del cabello y del cuero cabelludo. La herramienta permite sumar datos al diagnóstico y realizar un seguimiento de la evolución de los tratamientos.
Pero hay algo que la máquina todavía no puede hacer y es conocer a la persona que tiene enfrente.
“El espejo no puede saber el contexto del cliente. No puede saber el nivel de estrés que tiene, cómo se está alimentando, si está realizando correctamente su higiene o si existe algún problema que pueda llegar a perjudicar tanto el cuero cabelludo como la piel”, señaló Flores.
Ahí aparece el límite -y, al mismo tiempo, el valor- de la inteligencia artificial. La tecnología puede observar, medir y procesar información, pero el profesional aporta aquello que no aparece en una imagen: el contexto, la conversación y el conocimiento clínico.
“Esa información la proporciona el profesional, el ojo clínico real. Entonces, es un cruce entre las dos informaciones, y eso es lo más valioso”, resumió.
De las recomendaciones generales a la personalización
La incorporación de inteligencia artificial también modifica una de las lógicas tradicionales del mundo de la belleza, como lo fue la recomendación generalizada.
Un mismo producto o tratamiento ya no necesariamente tiene que ser indicado para todas las personas que presentan un problema similar. La posibilidad de obtener datos y compararlos en el tiempo permite avanzar hacia estrategias más personalizadas.
“Estamos pasando de una belleza basada en recomendaciones generalizadas a algo estrictamente personalizado”, planteó Flores.
Y agregó: “Totalmente, y muchísimo más preciso. Y, sobre todo, basado en datos. Estos datos después sirven para poder evaluar la evolución del paciente”.
La transformación no se limita al diagnóstico. También puede modificar la relación entre el cliente y el profesional, ya que permite contar con información más concreta para explicar qué sucede con el cabello o el cuero cabelludo y qué objetivos se buscan con determinado tratamiento.
La tecnología sale de las pantallas
Uno de los puntos que Flores buscó transmitir durante su exposición en ExpoCon 2026 es que la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta asociada exclusivamente a programadores, grandes empresas tecnológicas o ámbitos científicos.
Ahora también aparece frente al espejo de una peluquería. “La tecnología hoy nos atraviesa 100% en todos lados”, sostuvo. Para la empresaria, incorporar estas herramientas desde el sector de la belleza no es solamente una cuestión de innovación, sino también una manera de acompañar los cambios que ya están sucediendo.
“Tenemos que avanzar junto con ella; si no, nos vamos quedando”, advirtió.
En ese sentido, consideró que espacios como Expocon permiten acercar la tecnología a sectores que quizás todavía no encuentran con claridad la manera de incorporarla a sus actividades.
“Por ahí es un mundo muy distinto al que estamos acostumbrados, pero es fundamental aggiornarnos y continuar el camino de la tecnología, porque nos atraviesa 100%”, reflexionó.








