Resumen para apurados
- La jugadora Victoria Sauze fue clave en el córner corto que permitió a Las Leonas empatar y consagrarse campeonas del Mundial de hockey ante Países Bajos.
- Tras quedar fuera de la semifinal, la tucumana volvió en la final y frenó la bocha decisiva del empate, sumando otro hito a su tardío pero exitoso paso por la Selección.
- Con este campeonato mundial, la histórica medallista olímpica tucumana completa un palmarés dorado con Argentina y consolida su legado deportivo a nivel nacional.
Victoria Sauze apoyó el palo sobre el sintético y esperó la salida. Faltaban menos de seis minutos. Países Bajos ganaba 1-0 y el Mundial empezaba a escaparse. Las Leonas tenían su séptimo córner corto de la final y ya quedaba poco margen para equivocarse. La bocha llegó hasta la tucumana, que la frenó. Agustina Gorzelany apareció desde atrás y remató desde la parte alta del área. María José Granatto corrigió la trayectoria y marcó el 1-1.
Sauze no convirtió el gol. Tampoco fue la encargada de ejecutar alguno de los penales con los que Argentina terminaría imponiéndose 3-1. Su intervención duró apenas un instante. Pero estuvo en el comienzo de la jugada que mantuvo vivas a Las Leonas y cambió la historia de la final.
Quizás haya pocas imágenes que expliquen mejor su carrera. Dos días antes, Sauze había quedado afuera de las 18 convocadas para enfrentar a Australia. El plantel argentino tenía 20 jugadoras y Fernando Ferrara debía dejar dos al margen de la planilla. Una fue ella. Desde afuera vio el 1-0 que clasificó a Las Leonas a la final.
Contra Países Bajos volvió a tener su oportunidad. Esperar, de todos modos, nunca fue algo desconocido para "Vicky". Nació el 21 de julio de 1991 en San Miguel de Tucumán y comenzó a jugar al hockey a los 12 años en Tucumán Rugby. Después dejó su provincia y se instaló en Buenos Aires para continuar creciendo en River Plate, donde llegó a ser dirigida por Sergio “Cachito” Vigil.
Su ingreso a Las Leonas tampoco siguió el camino habitual de las grandes figuras que aparecen siendo adolescentes. Sauze debutó en 2017, con 26 años. Ella misma reconoció que haber llegado más tarde la ayudó a dimensionar lo que significaba cada convocatoria. Y desde entonces empezó a recuperar el tiempo.
Fue campeona panamericana en Lima 2019 y Santiago 2023, ganó la Pro League y la Copa Panamericana en 2022 y ese mismo año consiguió la medalla de plata en el Mundial. También escribió una página inédita para el deporte tucumano: con la plata de Tokio 2020 se convirtió en la primera deportista de la provincia en conseguir una medalla olímpica. En París 2024 sumó el bronce.
Había ganado casi todo. Le faltaba ser campeona del mundo.
Por eso, cuando terminó la definición contra Países Bajos, aquella pequeña intervención adquirió otro significado. La jugadora que había esperado hasta los 26 años para ponerse la camiseta argentina y que había quedado afuera apenas 48 horas antes terminó participando de la acción que abrió el camino hacia su mayor conquista.
Sauze frenó una bocha. Gorzelany remató. Granatto empató. Después llegaron los penales y el título.
A veces, para explicar una carrera, alcanza con una jugada. Victoria Sauze esperó su momento durante años. En la final del mundo, cuando finalmente llegó, estuvo exactamente donde tenía que estar.












