Resumen para apurados
- La textil Will Der SA cerró sus plantas bonaerenses y despidió a 120 trabajadores debido a la falta de pedidos y a una profunda crisis financiera que frenó la producción.
- Los dueños comunicaron el cese entre lágrimas y advirtieron dificultades para indemnizar, en un sector textil cuya actividad acumuló una caída del 26,5% en lo que va del año.
- El cierre profundiza la crisis del rubro industrial en Argentina, que suma más de 25.000 empleos formales perdidos y un uso de capacidad instalada cercano a apenas el 42%.
La crisis de la industria textil volvió a golpear con fuerza en la provincia de Buenos Aires. Will Der SA, una empresa dedicada a la fabricación de indumentaria deportiva para reconocidas marcas internacionales, cerró sus dos plantas ubicadas en General Pacheco y Las Flores y despidió a 120 trabajadores.
La decisión fue comunicada por los propios socios de la compañía, entre ellos Santiago “Tati” Phelan, ex entrenador de Los Pumas y actual presidente de la firma. En distintos audios que trascendieron, el ex rugbier explicó a los trabajadores que la empresa había llegado a un punto de no retorno por la falta de pedidos.
“Los planes de trabajo desaparecieron, fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea, tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay”, explicó Phelan a los operarios. Y agregó: “Empieza a haber pedidos pero para el año que viene enero, febrero y marzo; estamos en agosto y ahora no hay laburo”.
La compañía fabricaba prendas para Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron, entre otras marcas. Según la información publicada en su página de LinkedIn, llegó a contar con más de 280 empleados en sus dos plantas bonaerenses, además de otras instalaciones en Catamarca y Malvinas Argentinas, donde produce medias.
En abril, López Imizcoz había declarado que la empresa tenía 70 empleados en Catamarca y 300 en Buenos Aires. Tras el cierre comunicado el viernes, la dotación quedó reducida a aproximadamente un tercio de ese nivel.
“No les voy a prometer nada”
Uno de los momentos más duros de la comunicación a los trabajadores estuvo relacionado con las indemnizaciones. Phelan reconoció que tampoco podía garantizar que los despedidos fueran a cobrar la totalidad de lo que les correspondía.
“Lo que está pasando es una locura, nos queremos morir todos. No les voy a prometer nada, se va a pagar lo que se puede pagar, puede ser todo o puede ser nada”, afirmó ante los trabajadores, mientras de fondo se escuchaban llantos.
El ex entrenador de Los Pumas también buscó despejar cualquier sospecha sobre un vaciamiento de la compañía. “No vaciamos la empresa, somos laburantes”, aseguró en los audios difundidos por BAE Negocios.
“La política nos hundió”
Otro de los socios de Will Der SA, Armando Anasal, también expresó su dolor por el cierre. El empresario lleva casi cinco décadas dedicado a la actividad textil y, según relató, nunca había abandonado su idea de desarrollarse como industrial.
“Toda mi vida pensé en ser industrial, pero la política tiene que ver, levanta y hace caer a la gente”, dijo entre sollozos.
Luego profundizó su reflexión y cuestionó el impacto de las decisiones políticas sobre la actividad productiva. “Yo nunca me metí en política; en diciembre cumplo 50 años en este rubro, jamás me metí porque yo siempre creí que trabajando podía llegar a adelante. La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros”, sostuvo.
Y agregó: “Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada. Ustedes creen que soy una mierda, pero créanme, la política nos hundió”.
Anasal también apuntó directamente contra la administración nacional actual y dejó un mensaje dirigido a quienes votaron al Gobierno.
“Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó. Con otros gobiernos todos sufrimos, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar. Solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política”, afirmó.
Los números que muestran la situación financiera
Los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) reflejan las dificultades financieras que atravesaba la compañía.
Will Der SA acumula 11 cheques rechazados por falta de fondos, por un total de $24.692.653,44. Ninguno de esos cheques figura como abonado, por lo que el porcentaje de regularización es del 0%.
La situación se da después de un período en el que la empresa había alcanzado una estructura de producción considerable, con plantas en distintos puntos del país.
Además de sus establecimientos de Buenos Aires, Will Der tenía instalaciones en Catamarca y Malvinas Argentinas, donde fabrica medias. En abril, la empresa informaba que contaba con 70 empleados en Catamarca y 300 en Buenos Aires.
Una industria cada vez más golpeada
El cierre de Will Der SA se produce en un contexto especialmente complejo para el sector textil argentino.
Según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la producción textil cayó 25,6% interanual en mayo. La baja fue diez veces superior al retroceso de 2,5% registrado por el conjunto de la industria manufacturera.
Entre enero y mayo, la contracción acumulada del sector llegó al 26,5%, consignó Infobae.
El deterioro también se refleja en el nivel de utilización de las fábricas. Las plantas textiles operan actualmente al 42,2% de su capacidad instalada, 16 puntos por debajo del promedio de la industria manufacturera.
Desde diciembre de 2023, además, el sector perdió 383 establecimientos y más de 25.600 puestos de trabajo formales, según los datos de FITA. El ritmo de destrucción de empleo equivale a unos 1.200 puestos por mes.
En ese escenario, el cierre de las plantas de Will Der SA suma 120 despidos a una industria que continúa atravesando una fuerte contracción y deja expuesta, una vez más, la dificultad de las empresas textiles para sostener sus niveles de producción y empleo.







