En la última semana, los gobernadores del Norte Grande volvieron a poner en el centro de la agenda pública el reclamo por la implementación de una “Ley Federal de Zonas Cálidas”. La propuesta busca otorgar a las provincias del NOA y del NEA un esquema tarifario diferencial para el consumo de energía eléctrica durante la época estival, equiparando este beneficio con las compensaciones que históricamente reciben las provincias australes por el uso de gas durante los meses de invierno.
La iniciativa parlamentaria en la que se está trabajando para presentar ente el Senado en los próximos días, entre legisladores del bloque Independencia y representantes de diversos espacios políticos del norte, parte de la necesidad de corregir asimetrías estructurales. En las regiones con temperaturas extremas en verano, la refrigeración no representa un lujo ni un confort, sino una necesidad básica insustituible vinculada directamente a la salud y la habitabilidad.
En este escenario, el secretario de Energía y Servicios Públicos de Tucumán, Martín Viola, ratificó el respaldo institucional de la provincia a los subsidios patagónicos de zona fría, pero advirtió que la problemática energética trasciende las banderas partidarias y exige una respuesta federal consensuada entre las jurisdicciones involucradas.
Verano costoso
En relación a la norma que se prevé presentar ante el Congreso de la Nación, Viola sostuvo que no solo está bajo debate el consumo eléctrico, sino también los ingresos económicos de las provincias, que en las ciudades del norte argentino suelen ser menores en comparación a las del sur. “No es solamente analizar cuánto aumenta el consumo de energía en un hogar determinado, sino también en base a ese aumento o ese incremento del consumo, cómo afecta a la economía familiar”, dijo el funcionario. Y agregó: “con este análisis podemos prevenir que el sistema de subsidios tampoco tenga una afectación directa en el ingreso familiar. Entonces, en este sentido, como te digo, lo que se va a buscar es tener en cuenta la realidad económica de las provincias de la zona”.
El funcionario detalló que en la provincia de Tucumán un hogar promedio registra un consumo habitual de entre 100 y 300 Kwh, cifra que durante los meses de mayor calor se dispara a 500 o 600 Kwh, representando un incremento cercano al 75%. Al combinar esta suba estacional con los menores niveles de ingreso promedio que caracterizan a las familias del norte respecto del sur del país, el impacto sobre la economía familiar resulta desproporcionado.
Para mitigar este golpe al bolsillo, el proyecto propone subsidiar precisamente ese aumento de consumo veraniego, con una mecánica similar al régimen de zona fría. Según las estimaciones oficiales, la implementación de este régimen para el NOA representaría un costo fiscal para el Estado nacional cercano a los 90 millones de dólares anuales, monto que los gobernadores buscan negociar con la Jefatura de Gabinete de la Nación, a cargo de Diego Santilli.
La propuesta no contempla únicamente a los usuarios residenciales, sino que incluye un esquema de protección para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y el comercio regional. En el norte del país, los establecimientos comerciales deben afrontar severos incrementos de costos por la refrigeración indispensable para sus productos, sobrecostos que inevitablemente se trasladan a los precios finales y erosionan la competitividad del sector.
Asimismo, Viola fue enfático al señalar la inexistencia de un plan alternativo viable a nivel subnacional. Ante la magnitud de los montos requeridos, ninguna provincia de la región se encuentra en condiciones financieras de afrontar de manera individual el subsidio de estas tarifas sin el respaldo financiero de la administración central, por lo que una ley del Congreso resulta el único camino para garantizar certidumbre y durabilidad en el tiempo.
Menos interrupciones
Respecto del estado de la red local, las autoridades de Tucumán destacaron que las inversiones recientes han reducido la frecuencia de los cortes de luz en comparación con años anteriores, garantizando el abastecimiento para los picos de consumo previstos. Sin embargo, advirtieron que el sistema requiere de manera urgente nuevas obras de gran envergadura para acompañar el crecimiento anual del consumo, estimado entre un 5% y un 8%, así como avanzar en la diversificación de fuentes limpias.
Entre las obras prioritarias de infraestructura eléctrica resaltan la repotenciación de la línea de alta tensión El Bracho - Villa Quinteros, hoy en ejecución. Este proyecto resulta crucial para duplicar la capacidad de transporte eléctrico en el sur provincial y en localidades como Tafí Viejo, Cebil Redondo y Villa Carmela, previniendo colapsos de red ante la sobrecarga del sistema durante olas de calor extremo.













