Menor cantidad, mayor precisión: el análisis del mercado de pases de Atlético Tucumán tras el cierre del libro
En lugar de reestructurar masivamente su plantel como hicieron varios de sus rivales directos, el "Decano" apostó a contrataciones puntuales bajo la conducción de Julio César Falcioni. El balance de la ventana de transferencias y la comparación con la zona baja.
Resumen para apurados
- Tras el cierre del mercado argentino, Atlético Tucumán y Falcioni incorporaron tres refuerzos puntuales para cubrir bajas clave con eficiencia y presupuesto acotado.
- Ante la lesión de Suso y la partida de Domínguez, llegaron Rodríguez, Fernández y Canelo, diferenciándose de rivales como Aldosivi que incorporaron masivamente.
- La apuesta busca que el oficio y jerarquía de las nuevas incorporaciones otorguen un salto de calidad al equipo para asegurar la permanencia en la primera división.
Julio César Falcioni sabía que el mercado de pases que cerró hace algunas horas no iba a ser demasiado generoso para Atlético Tucumán. La apuesta del “Emperador” junto a la dirigencia fue la precisión: pocas incorporaciones, pero exactas, orientadas a los puestos donde el equipo más lo necesitaba.
El golpe más duro del semestre anterior había sido la grave lesión de Gastón Suso, quien sufrió la rotura de ligamentos ante River. La baja dolía el doble porque el marcador central se había consolidado como una de las piezas más sólidas y regulares del andamiaje defensivo. Para llenar ese vacío, la dirigencia cerró la llegada de Juan Rodríguez. El zaguero de 32 años, libre de Talleres, le aporta al fondo altura, criterio con la pelota y gol en el juego aéreo. No obstante, el desafío radicará en su puesta a punto física, dado que no compite oficialmente desde septiembre de 2025.
En la zona media, la necesidad surgió a partir de una salida. La interrupción del ciclo del paraguayo Javier Domínguez para retornar a Olimpia le restó al equipo un volante que venía acumulando importante rodaje, con nueve titularidades e intervenciones constantes. La respuesta para cubrir ese casillero fue Julián Fernández. A sus 31 años, el ex Palestino desembarcó a préstamo por seis meses sin opción, amparado por la confianza de Falcioni, quien lo hizo debutar en Primera allá por el año 2013. Fernández llega para asumir un rol de orden, disciplina táctica y capacidad de anticipación.
El ataque, en tanto, necesitaba una inyección de potencia para no depender exclusivamente de Leandro Díaz. Ahí entra Alexis Canelo. El delantero tucumano de 34 años, libre del Puebla, suma jerarquía para acompañar o alternar con el “Loco” en la ofensiva. El atacante-hincha también se reencontrará con Falcioni (lo dirigió en Quilmes en 2015). La participación del “Decano” en el libro de pases se completa con la salida de Alexis Segovia hacia Lanús, un movimiento de menor impacto por su falta de continuidad (había jugado solamente 97 minutos en todo el semestre).
El mercado de los rivales
El enfoque de Atlético se nota más si se lo compara con lo que hicieron algunos de sus rivales directos en la lucha por mantener la categoría. Mientras el “Decano” buscó dos reemplazos para piezas que emigraron y un delantero sumamente necesario, algunos de sus competidores encararon reconstrucciones profundas y reestructuraron sus planteles en cantidad.
El caso más drástico es el de Aldosivi, conducido por Israel Damonte. El conjunto marplatense sacudió el mercado con 11 incorporaciones: Braian Cufré, Nicolás Gaitán, Matías Godoy, Leonardo Sigali, Lucas Castro, Andrés Vombergar, Elías López, Joaquín Pombo, Lucas Acosta, Bautista Dadín y Nicolás Linares. En paralelo, el “Tiburón” tuvo siete bajas.
Algo parecido pasó en Estudiantes de Río Cuarto, que encaró una metamorfosis bajo el mando de Darío Forestello. Tras un primer semestre que lo dejó al borde del abismo, el “León del Imperio” sumó siete caras nuevas: Juan Garro, Lucas Bruera, Yeison Moreno, Fernando Rodríguez, Agustín Quiroga, Gonzalo González e Ibrahim Hesar. La contracara fueron nueve desvinculaciones.
Por su parte, Sarmiento de Junín optó por afianzar su estructura con seis refuerzos: Agustín Nadruz, Ulises Giménez, Iván Arboleda, Julián Mavilla, Elián Giménez y Jonathan Herrera, mientras registró cuatro salidas.
Más parecido a Atlético fue el caso de Central Córdoba. El “Ferroviario”, también con dificultades económicas, eligió una postura cauta: sumó apenas tres nombres (Darío Cáceres, Felipe Aguilar y Leonardo Sequeira), y sufrió una sola partida, con el retorno de Agustín Quiroga a Independiente.
En este mapa heterogéneo, el "Decano" apostó a la efectividad de un mercado austero, confiando en que el oficio de Rodríguez, el equilibrio de Fernández y la potencia de Canelo alcancen para dar el salto de calidad.












