Resumen para apurados
- Una explosión registrada el lunes en un edificio de Monteagudo al 100, Tucumán, dejó heridos y obligó a evacuar a vecinos mientras peritos investigan el origen del hecho.
- Catastro descartó daños estructurales, pero el lugar no tiene luz ni gas. Un hombre está grave con quemaduras y los residentes pasaron la noche con familiares o amigos.
- Sin fecha de regreso ni servicios restablecidos, la incertidumbre altera la rutina laboral y escolar de los vecinos, que aguardan los resultados finales de las pericias.
Nadie miraba el reloj. Todas las miradas apuntaban a la puerta del edificio de Monteagudo al 100. Cada vez que un perito o un oficial aparecía en el ingreso, las conversaciones se interrumpían por unos segundos con la esperanza de escuchar una novedad. Mientras Policía Científica y Bomberos continuaban las pericias para determinar qué provocó la explosión del lunes por la tarde, decenas de vecinos permanecían sobre la vereda esperando saber cuándo podrían volver a sus casas.
Durante la mañana también trabajó personal de Catastro, que constató que el edificio no presenta daños estructurales. No obstante, esa confirmación todavía no fue suficiente para autorizar el regreso de los residentes. "No sabemos cuándo vamos a poder volver a la normalidad", resumieron.
Según les explicaron, hay tres departamentos que son los más comprometidos por la explosión y, aunque hasta ahora les informaron que la estructura del edificio no sufrió daños, hasta el momento de las entrevistas no habían recibido precisiones sobre cuándo podrán volver a habitar sus viviendas.
Muchos de los vecinos aceptaron hablar, aunque pidieron preservar su identidad. "Es difícil hablar en este momento porque el susto todavía no pasó y el tema es delicado. No sabemos si fue un accidente o si ocurrió algo más que la Policía tendrá que investigar”, comentó una mujer jubilada que reside desde hace más de diez años en el edificio.
Y continuó: “Yo ayer sentí una explosión muy fuerte y pensé que se venía abajo el edificio. Por suerte nos dijeron que la estructura está bien, pero igual todavía no podemos vivir normalmente".
La mayoría pasó la noche en casas de familiares o amigos. Otros regresaron esta mañana únicamente para esperar novedades desde la vereda.
José S. relató que la situación también alteró por completo su rutina laboral. "Hoy no pude trabajar. Sin electricidad y con el edificio todavía en revisión, toda la planificación se desarma. Entendemos que primero está la seguridad y que hay que hacer las pericias, pero para quienes vivimos acá la explosión también dejó un impacto en nuestra vida cotidiana", expresó.
Visitas a la comisaría
La emergencia alteró por completo la rutina de las familias. Personal de la Comisaría Primera atendió durante la mañana a numerosos vecinos que solicitaron una certificación del hecho para presentar en sus lugares de trabajo o en las escuelas de sus hijos y justificar las inasistencias.
Entre la preocupación por el estado de las viviendas comenzaron a aparecer también las inquietudes cotidianas. "Por el momento seguimos sin poder volver a nuestra rutina. Sin luz y sin gas por al menos 24 horas, como se nos dijo hasta ahora, es muy complicado todo. Ahora pienso en los alimentos que tengo en la heladera, en la necesidad de subir a buscar la mochila de mi hija para ver si al menos ella puede tener algo de normalidad mañana. La situación es difícil", relató Mariela P.
Mientras la investigación intenta establecer qué originó la explosión, para quienes viven en el edificio la espera continúa. Las pericias siguen en marcha y, aunque el informe preliminar descartó daños estructurales, el regreso a sus hogares todavía no tiene fecha.









