Resumen para apurados
- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró una guerra total contra EE. UU. tras sufrir intensos bombardeos en su territorio por la muerte de soldados estadounidenses.
- La escalada surge por el control de Ormuz y la ruptura de un pacto de paz en junio. EE.UU. intensificó sus ataques en el centro de Irán tras registrar bajas en sus tropas.
- El conflicto amenaza la estabilidad del Golfo Pérsico y la economía global. Mientras EE. UU. promete represalias, mediadores regionales buscan reactivar la vía diplomática.
TEHERÁN, Irán.- El gobierno iraní afirmó que afronta una “guerra a gran escala” contra Estados Unidos, que amplió los bombardeos al centro y el este de la república islámica.
El conflicto se extendió por Medio Oriente y además de los ataques iraníes contra países del Golfo y el bloqueo del estrecho de Ormuz, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron un cerco de los puertos sauditas.
“La realidad es que hoy la República Islámica de Irán está inmersa en una guerra a gran escala”, declaró el presidente iraní, Masud Pezeshkian, tras la novena noche consecutiva de bombardeos estadounidenses.
La andanada de ataques dejó un muerto y varios heridos en Tabriz, en el noroeste, a más de 1.000 kilómetros del Golfo, según las autoridades locales. El alcance de los bombardeos estadounidenses se extiende al centro y el este de Irán, mucho más allá de las regiones del sur donde se concentraron inicialmente los ataques tras la reanudación de las hostilidades el 7 de julio.
En ese contexto de escalada de las hostilidades, el presidente Donald Trump advirtió a Irán que pagará “muchas veces más” por cada soldado estadounidense que mate, después de que Washington anunciara durante el fin de semana tres nuevas bajas y un militar desaparecido.
“¡Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará por ese asesinato muchas veces más!”, publicó Trump en su plataforma Truth Social.
“La orden ha sido transmitida al secretario de Guerra, Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto, Daniel Caine, y a todos los líderes de las Fuerzas Armadas”, remarcó.
Trump irá esta noche a una base militar en Delaware para recibir los cuerpos de los soldados estadounidenses muertos recientemente, indicó en X la portavoz Karoline Leavitt.
Dos soldados estadounidenses murieron el viernes en ataques de Irán contra Jordania que también dejaron uno desaparecido, y un tercero falleció por la destrucción de municiones enemigas en Irak.
Estados Unidos afirma que apunta a objetivos militares, pero Irán acusa a Washington de llevar a cabo ataques en localidades, en particular en Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear en funcionamiento del país.
La central de Darkhovin, aún en construcción, también fue blanco de ataques, según Irán.
En total 17 militares estadounidenses murieron desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Del lado iraní el último balance oficial publicado el viernes da cuenta de 50 muertos y más de 500 heridos desde la reanudación de los combates a principios de julio.
Un protocolo de acuerdo firmado entre Irán y Estados Unidos el 17 de junio, que se suponía debía abrir un ciclo de negociaciones de paz, se derrumbó con la reanudación de las hostilidades entre ambos países, enfrentados por el control del estrecho de Ormuz.
Ataque a vecinos
En represalia, Teherán volvió a atacar ayer a sus vecinos Kuwait y Baréin, aliados de Washington, al tiempo que aseguró continuar sus conversaciones con Estados Unidos a través de mediadores.
“El aparato diplomático ha estado activo estos últimos días”, declaró el portavoz de la Cancillería, Esmail Baqai, durante una rueda de prensa en Teherán.
El ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, tiene previsto viajar el lunes a Pakistán, uno de los mediadores junto con Qatar y Omán.











