Resumen para apurados
- El presidente Milei y el ministro Caputo encabezaron el acto del 9 de Julio en Tucumán ante gobernadores para defender el rumbo económico y consolidar consensos políticos.
- En un clima de marcada sobriedad institucional y sin su clásica efusividad, Milei defendió el ajuste fiscal ante gobernadores, mientras Caputo recibió fuertes elogios locales.
- El acto abre una etapa de mayor institucionalidad con las provincias, aunque persiste la presión del sector privado por medidas que recuperen la competitividad y el empleo.
Apenas asomó en la puerta principal de la Casa Histórica, Luis Caputo recibió aplausos. El ministro de Economía cosechó afectos y se acercó a cada dirigente libertario que se le cruzaba a su paso. “Me dijeron que por aquí hay libertarios”, exclamó en una de las zonas laterales donde se instalaron dirigentes de La Libertad Avanza. Los referentes del sector privado tucumano y parte de los funcionarios del gobernador Osvaldo Jaldo lo miraron de reojo. Caputo se sacó fotos con todos hasta que se anunció que el presidente Javier Milei asomaba hacia el atril para iniciar la ceremonia por los 210 años de la Declaración de la Independencia.
En la previa, la cordialidad asomaba entre los invitados. Peronistas, aliados, radicales y libertarios se mezclaron en la peatonal Congreso. En medio de sandwich de milanesas y vasos con café y masas dulces, los asistentes intercambiaban opiniones acerca de la sufrida clasificación de la Selección de Fútbol. Era para romper el hielo a una charla que luego se dirigió hacia lo político. Los posicionamientos personales con vistas a 2027 está en la cabeza de todos. Las conjeturas, al por mayor. La curiosidad colectiva pasó por el prolongado diálogo entre el gobernador y la intendenta capitalina Rossana Chahla en el interior de la Casa Histórica. Todos tratan de leer bajo el agua, incluso cuando se especuló sobre el rol del vicegobernador Miguel Acevedo, que fue el encargado de recibir, en el aeropuerto Benjamín Matienzo, al Presidente y, antes, a la vicepresidenta Victoria Villarruel.
De a poco, los jugadores entraron a la cancha. En el centro de las sillas colocadas frente al portal del histórico solar estuvieron las principales autoridades, mientras que en los laterales se ubicaron a legisladores, intendentes, comisionados rurales e invitados y en otro sector a empresarios, funcionarios de segunda línea y dirigentes libertarios. La tribuna estuvo callada, aunque se escuchaban algunas chicanas. Los peronistas señalaban que la gestión de Jaldo era tan amplia que se evidenció en la convocatoria de radicales para ocupar puestos en el Poder Ejecutivo. Por la zona de La Libertad Avanza (LLA), la respuesta fue en tono electoral: “hoy a ellos les toca estar de ese lado del acto; quién sabe si en 2027 nos toca a nosotros ocupar ese lugar”.
Virginia Gallardo fue otra de las más buscadas para la foto. La diputada libertaria socializó con todos los que se le acercaron, incluso con algunos efectivos policiales que le pidieron una foto para las redes sociales. Lisandro Catalán también tuvo la noche soñada. Se sacó una foto con el presidente de la Nación, se ubicó en medio del elenco mileísta y cerró la noche en uno de los patios de la Casa Histórica, al lado de la dirigencia local de LLA. Catalán también compartió charlas y fotografías con Jaldo y con el vicegobernador Miguel Acevedo. Ese encuentro corporizó las palabras previas del gobernador. “Que de una vez por todas dejemos las diferencias y que las grietas no vuelvan más. Esas grietas tanto daño le hicieron a nuestra patria”, había dicho.
En el otro patio de la Casa Histórica, los gobernadores resaltaron la institucionalidad del mensaje presidencial y, por sobre todo, el reconocimiento que tuvo respecto del apoyo para que la Argentina enderece el rumbo económico. Lo más comentado entre ellos fue la sensación que les dejó el discurso del jefe de Estado: más cerca de una evaluación de casi tres años de gestión y menos efusividad de lo que se acostumbra a escuchar en cada discurso. De hecho, Milei no se salió del libreto y le puso un tono federalista. “Le queríamos sacar la bota a las provincias que fueron sometidas. Y el Pacto de Mayo pasó a propuestas concretas”, exclamó el mandatario. El aplauso más cálido en sus 22 minutos de alocución se dio cuando resaltó la baja de los índices de pobreza, tras un ajuste brutal al inicio de la gestión. Los libertarios estallaron; los justicialistas ni se inmutaron. Sólo le aplaudieron cuando destacó aquel apoyo de las provincias para avanzar con iniciativas reformistas.
Pérdida de competitividad
El sector privado también exteriorizó su sentir respecto del discurso que se escuchó y se vio por cadena nacional. A la mayoría de ellos les resultó anodino, nada fuera de lo habitual, en los que Milei detalla cómo hizo para encarrilar la situación macroeconómica de la Argentina. ¿Qué esperaban? Anuncios o al menos promesas como solían realizar otros mandatarios en tiempos pasados. Varios de ellos consideran que, cada día que pasa, pierden competitividad respecto de otras regiones. Incluso recordaron la evaluación que economistas de diferentes vertientes realizan respecto de la heterogeneidad del crecimiento económico. Se focaliza más en la energía, en la minería y en el agro, pero no saca del estancamiento al comercio, a la construcción y a la industria manufacturera que son las grandes generadoras de empleo en la Argentina.
Por cuestiones de tiempo, la cumbre entre gobernadores y el ministro del Interior, Diego Santilli, quedó para otra oportunidad. El proyecto oficial para habilitar listas colectoras para las elecciones de 2027 no goza de buena salud. Los gobernadores prefieren no hablar del tema. Gran parte de ellos quiere repetir la experiencia del poder. Además, no desean que se judicialicen los comicios y que eso ponga en riesgo el futuro político.
Fue un 9 de Julio diferente, en el que Milei exclamó “Viva la Patria” y no “Viva la libertad, carajo”, una muletilla que los presentes en el acto esperaron en vano, sorprendidos por la sobriedad del discurso, sin el énfasis característico del economista libertario.











