Resumen para apurados
- El presidente Javier Milei busca reformar en Argentina la Carta Orgánica del BCRA para eliminar el artículo 3°, argumentando que la dispersión de objetivos genera inflación.
- La norma vigente fue modificada en 2012, lo que amplió las funciones del BCRA al desarrollo social y facilitó la emisión para financiar directamente el déficit del Tesoro.
- El Ejecutivo enviará un proyecto de ley al Congreso para prohibir la emisión destinada a financiar al sector público, buscando erradicar la inflación de manera permanente.
El presidente Javier Milei relanzó su ofensiva contra la actual normativa del Banco Central de la República Argentina(BCRA). En el centro de sus críticas se encuentra el artículo 3° de la Carta Orgánica, una pieza legislativa que el mandatario definió como una "declaración de ignorancia espantosa". El objetivo del Ejecutivo es desmantelar la reforma implementada en 2012 para devolver a la entidad un objetivo único: la estabilidad de la moneda.
El blanco de las críticas presidenciales
El texto vigente del artículo 3° establece que el BCRA no solo debe velar por la estabilidad monetaria y financiera, sino también promover "el empleo y el desarrollo económico con equidad social". Esta redacción es lo que técnicamente se conoce como un "mandato múltiple", donde la autoridad monetaria debe equilibrar varios objetivos simultáneos bajo la dirección de las políticas del Gobierno Nacional.
Según Milei, asignarle cinco objetivos distintos a un solo instrumento de política económica es un error conceptual profundo. En sus redes sociales, bajo el título "Fin de la brutalidad monetaria", el Presidente sostuvo que ver ese cartel en las paredes del Banco Central es un recordatorio de una gestión económica deficiente.
Según su visión, la dispersión de objetivos es la que termina justificando la emisión descontrolada y, en consecuencia, la inflación.
De la estabilidad monetaria al financiamiento del Tesoro
La redacción actual no es la original, sino el resultado de la Ley 26.739 sancionada en marzo de 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner y con Mercedes Marcó del Pont al frente del Central. Hasta ese momento, la "función primaria y fundamental" de la entidad era, de forma casi exclusiva, preservar el valor de la moneda.
La reforma de 2012 no solo diversificó los objetivos del Banco, sino que también perforó su independencia y flexibilizó su solvencia. Entre los cambios más polémicos se incluyó el aumento de los topes para los "adelantos transitorios" al Tesoro, permitiendo que el Banco Central financiara directamente el déficit fiscal con una mayor intensidad.
Además, eliminó la obligatoriedad de destinar reservas exclusivamente al pago de organismos internacionales, permitiendo al Poder Ejecutivo disponer de esos fondos para otros fines.
Hacia una nueva Carta Orgánica
El plan del Gobierno es aniquilar la reforma de 2012 para reinstaurar un mandato único y rígido. "Si queremos terminar para siempre con la inflación, volver a un objetivo factible -preservar el valor de la moneda- será un gran paso en la dirección correcta", remarcó Milei.
Sin embargo, el Presidente anticipó que su proyecto no se limita a una simple regresión normativa. Según sus últimas declaraciones, la iniciativa que enviará al Congreso será "aún más a fondo", para buscar blindar la imposibilidad de emitir dinero para financiar al sector público. Según el Presidente, el actual esquema permite que el BCRA emita "por cualquier motivo" bajo la excusa del desarrollo social, una discrecionalidad que considera la raíz del desequilibrio macroeconómico argentino.













