La “mancha fría” del Atlántico preocupa a los científicos: qué es y por qué podría afectar al clima mundial

a denominada "mancha fría" del Atlántico, ubicada al sur de Groenlandia e Islandia, intriga a los científicos por su descenso de temperatura. Estudios recientes la vinculan con el debilitamiento de una corriente oceánica clave para el clima mundial.

La mancha fría del Atlántico: el fenómeno que podría alterar el clima mundial, según un estudio
La "mancha fría" del Atlántico: el fenómeno que podría alterar el clima mundial, según un estudio Infobae
Por Mercedes Mosca Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Científicos confirmaron recientemente que la 'mancha fría' al sur de Groenlandia se debe al debilitamiento de la corriente AMOC, clave en la regulación del clima mundial.
  • Tras analizar datos desde 1870, los expertos comprobaron que este enfriamiento de 1°C responde a una menor transferencia de calor profundo y no a cambios en la atmósfera.
  • Un posible colapso de la AMOC para el año 2100 alteraría el clima europeo con caídas de hasta 15°C, afectando la agricultura y elevando el nivel del mar en Norteamérica.
Resumen generado con IA

Aunque el planeta atraviesa un proceso de calentamiento global, existe una región del océano Atlántico que muestra el comportamiento opuesto. Se trata de la denominada “warming hole”, conocida en español como mancha fría, un área ubicada al sur de Groenlandia e Islandia que registró un descenso de aproximadamente 1! en su temperatura desde el siglo 19.

Este fenómeno es seguido de cerca por la comunidad científica porque podría estar vinculado al debilitamiento de una de las principales corrientes oceánicas del planeta, un sistema clave para la regulación del clima global.

Qué es la mancha fría del Atlántico y por qué se produce

Los investigadores sostienen que el origen de este enfriamiento no se encuentra en la superficie del océano, sino en procesos que ocurren a gran profundidad. De acuerdo con estudios difundidos por Science News, la mancha fría estaría relacionada con una menor transferencia de calor en el océano Atlántico como consecuencia del debilitamiento de la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés).

Este sistema de corrientes funciona como una enorme cinta transportadora que desplaza aguas cálidas desde los trópicos hacia el Atlántico Norte, ayudando a distribuir el calor y a regular el clima en distintas regiones del planeta.

Según investigaciones publicadas en Geophysical Research Letters y encabezadas por el científico Stefan Rahmstorf, la persistencia de la mancha fría sería una evidencia directa de que ese mecanismo está perdiendo intensidad.

Qué revelan las investigaciones más recientes

Durante años existieron dudas sobre el origen del fenómeno. Algunos especialistas consideraban que podía deberse a cambios en la atmósfera, mientras que otros apuntaban a las corrientes oceánicas. Para despejar esa incógnita, el equipo liderado por Rahmstorf analizó registros de temperatura y datos satelitales recopilados desde 1870.

Los resultados mostraron que durante las últimas cinco décadas disminuyó la cantidad de calor que el océano libera hacia la atmósfera. Además, detectaron una reducción del calor almacenado en los primeros 1.000 metros de profundidad, justamente donde actúa la AMOC. Con esos datos, los investigadores concluyeron que la mancha fría responde principalmente al debilitamiento de las corrientes oceánicas y no a modificaciones atmosféricas.

Por qué el debilitamiento de la AMOC genera preocupación

Uno de los aspectos que más inquieta a los especialistas es la posibilidad de que la AMOC se acerque a un punto de no retorno, a partir del cual la circulación oceánica podría sufrir cambios drásticos o incluso colapsar. Rahmstorf advirtió que el riesgo de una interrupción significativa de este sistema ya no puede considerarse una hipótesis lejana.

Las proyecciones del estudio indican que la fuerza de la corriente podría disminuir entre un 43% y un 59% hacia el año 2100, cifras que, según informó New York Post, son alrededor de un 60% superiores a las estimaciones de modelos anteriores. Frente a este escenario, los autores sostienen que el debilitamiento de la AMOC representa un desafío importante para las políticas destinadas a enfrentar el cambio climático.

Qué consecuencias podría tener para el clima mundial

Los científicos advierten que una reducción severa o un eventual colapso de la AMOC tendría efectos sobre distintas regiones del planeta. Entre las principales consecuencias figuran cambios significativos en el clima de Europa, con episodios de temperaturas extremas y posibles impactos sobre la agricultura.

Además, algunos estudios estiman que determinadas zonas del hemisferio norte podrían experimentar descensos de hasta 15° en un escenario de interrupción total del sistema.

A esto se suma un posible aumento del nivel del mar en sectores de la costa este de América del Norte, lo que refuerza la importancia de continuar monitoreando la evolución de la mancha fría y de las corrientes oceánicas del Atlántico Norte.

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