Resumen para apurados
- Enrique Romero, exdirector de Transporte de Tucumán, advirtió que el aumento del boleto es insuficiente ante la crisis financiera del sector por la quita de subsidios nacionales.
- Los costos operativos en la capital suman $5.800 millones mensuales entre combustible y salarios, absorbiendo casi la totalidad de los subsidios provinciales actuales.
- Romero propuso reformas estructurales, como fusionar recorridos y usar biodiésel, para evitar una parálisis total del servicio ante la falta de planes oficiales viables.
El sistema de transporte público de pasajeros en Tucumán entró en una fase crítica de la que no saldrá con parches tarifarios. Con la crudeza que lo caracteriza, Enrique Romero, ex director de Transporte de la Provincia, analizó la realidad del sector y lanzó una advertencia lapidaria: "El transporte está con neumonía bilateral y pretenden curarlo con una aspirineta, que es el aumento de tarifa", afirmó.
Según Romero, la crisis no se agota en el valor del boleto. Según su diagnóstico, el sistema sobrevive hoy gracias al "oxígeno medicinal" que representan los $6.000 millones mensuales que inyecta el Gobierno provincial ante la quita total de subsidios nacionales. Sin embargo, advirtió que ese esfuerzo es apenas un paliativo frente a un cuadro de inestabilidad financiera, inflación y una caída del 45% en la cantidad de pasajeros desde la pandemia.
Los números del "agónico" sistema
Romero desglosó los costos operativos actuales para las 320 unidades que circulan en San Miguel de Tucumán, lo que reveló una brecha alarmante:
- Combustible: con un consumo mensual de 1,2 millones de litros de gasoil, el costo asciende a $2.745 millones.
- Salarios: el gasto en personal para los 1.000 trabajadores del sector (con básicos de $1,5 millones más viáticos y escalafón) suma otros $2.348 millones mensuales.
- Mantenimiento y seguros: entre repuestos y pólizas, el gasto supera los $700 millones.
"En síntesis, solo para la Capital, los costos básicos suman $5.800 millones, casi la totalidad del subsidio provincial que debe repartirse entre los 1.100 'bondis' de toda la provincia", explicó. A esto se suma el peso de las gratuidades (estudiantiles, jubilados, docentes, policías y personas con discapacidad), cuyo costo -en gran medida- es absorbido por los empresarios.
El "Espejo" de Mendoza y Córdoba
El exfuncionario comparó la situación local con modelos de gestión exitosos. "Mendoza no tiene problemas porque el 82% del costo del boleto lo paga el Estado y el 18% el usuario", detalló, al señalar que aquella provincia destina $19.200 millones mensuales al sector.
En el caso de Córdoba, Romero destacó el pago de $4.782 por kilómetro recorrido, lo que permite un control estricto de frecuencias y multas por incumplimiento.
El plan de rescate
Ante lo que define como una "ausencia de ideas" por parte de los funcionarios actuales, Romero presentó una batería de propuestas innovadoras para evitar el colapso definitivo:
1- Reforma empresarial: propusp convertir al sector en una Sociedad Anónima (S.A.) con gerenciamiento profesional ajeno a las empresas actuales, o formar una "Mega UTE" con las 14 líneas de la Capital para unificar talleres y compras de insumos.
2- Eficiencia de recorridos: fusionar trazados superpuestos para reducir un 20% los kilómetros recorridos (ahorro de 400.000 km mensuales).
3- Cambio de combustible: reconvertir las unidades para el uso de Biodiesel. "A un costo de $1.950 por litro, generaríamos un ahorro de $312 millones al mes", aseguró.
4- Control de aplicaciones: exigió una regulación estricta de las plataformas de transporte (autos y motos), obligándolas a tributar impuestos locales, estar inscriptas en el ARCA y contar con seguros y licencias profesionales.
"Hoy el transporte público se ha convertido en hijo de la ilusión y padre de la desilusión", sentenció Romero al instar a las autoridades a abandonar el desconocimiento y aplicar un plan integral antes de que la "agonía" desemboque en una parálisis total del servicio.











