Elecciones en Perú: la segunda vuelta muestra un empate técnico entre Fujimori y Sánchez

Con el 90,02% de las mesas escrutadas, la distancia entre las dos candidaturas en pugna es mínima: apenas 1,1 puntos porcentuales.

CONTEO FINAL. Fujimori y Sánchez esperan los resultados para conocer si podrán acceder a la presidencia de Perú.
CONTEO FINAL. Fujimori y Sánchez esperan los resultados para conocer si podrán acceder a la presidencia de Perú. FOTO TOMADA DE INFOBAE.COM
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Keiko Fujimori y Roberto Sánchez registran un empate técnico en el balotaje presidencial de Perú, con un 90,02% de mesas escrutadas, debido a la extrema polarización del país.
  • La ONPE reportó que Fujimori lidera con 50,55% de los sufragios frente al 49,45% de Sánchez. La mínima diferencia de 1,1 puntos obliga a esperar el conteo del último voto.
  • Este escenario instala una fuerte incertidumbre política en Perú, evidenciando profundas fracturas sociales y demorando la proclamación oficial del próximo mandatario.
Resumen generado con IA

La incertidumbre política se ha instalado con fuerza en Perú tras una jornada electoral que vuelve a evidenciar las profundas fracturas sociales y geográficas del país. Los primeros resultados oficiales confirman un escenario de paridad absoluta que obligará a la ciudadanía a esperar el recuento de hasta la última acta para conocer la identidad de su próximo gobernante. Con el 90,02% de las mesas escrutadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la distancia entre las dos candidaturas en pugna es mínima, sumiendo a la nación en una tensa expectativa que podría prolongarse durante varios días.

De acuerdo con el último reporte emitido por la autoridad electoral, la aspirante de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, encabeza momentáneamente el recuento con el 50,55% de los sufragios emitidos. En el otro extremo, el representante de la coalición izquierdista Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, se sitúa pisándole los talones con un 49,45% de los apoyos. Esta estrecha brecha de apenas 1,1 puntos porcentuales configura un empate técnico, dado que la distancia real se encuentra dentro de los márgenes de error habituales de los estudios de opinión.

Las horas previas al cómputo oficial estuvieron marcadas por la difusión de los tradicionales sondeos preliminares, los cuales ya vaticinaban un desenlace milimétrico.

El flash electoral de Ipsos otorgó inicialmente un 50,7% a la postulante de derecha frente a un 49,3% para el aspirante de izquierda.

Mientras tanto, la encuestadora Datum difundió cifras prácticamente idénticas, asignando un 50,53% para la lideresa fujimorista y un 49,47% para su oponente directo.

Este panorama de polarización extrema evoca de inmediato el complejo precedente del año 2021. En aquellos comicios, la propia candidata de Fuerza Popular arrancó liderando los sondeos a boca de urna, pero terminó perdiendo la presidencia ante el izquierdista Pedro Castillo por una diferencia que apenas superó los 40.000 votos en el recuento definitivo. Ante este panorama, analistas locales coinciden en que el escrutinio de los votos impugnados y las actas observadas será crucial.

Las reacciones de los candidatos

Frente a la paridad de las proyecciones, Roberto Sánchez adoptó una postura ofensiva y decidió movilizar a sus bases. El candidato compareció ante una multitud de simpatizantes congregados en la emblemática Plaza San Martín de Lima, desde cuyo balcón ofreció un encendido discurso en el que se atribuyó la victoria presidencial. En sus declaraciones, enmarcó la masiva jornada de sufragio como un proceso de “recuperación de la democracia” para el país andino.

 “Democracia sí, dictadura no”, indicó el líder de izquierda frente a la concurrencia. “Hoy venció el Perú de todas las sangres, que han venido a recuperar el gobierno para el pueblo”, dijo el representante de Juntos por el Perú ante la ovación de sus partidarios. “Pueblo peruano, pueblo profundo... hoy nace el hito histórico para acabar con el pacto mafioso que se apropió de nuestro gobierno”, afirmó para consolidar su mensaje de ruptura frente a las élites tradicionales.

Previamente, durante una intervención en televisión nacional, el ex ministro ya había relativizado el impacto de los sondeos de salida, argumentando que “el boca de urna históricamente puso por debajo a quienes terminaron ganando”. En esa línea, el candidato exhortó a la población a aguardar con serenidad los datos oficiales de la ONPE, insistiendo en que la estrecha distancia entre las opciones configura un evidente “empate estadístico”. Concluyó su intervención con una frase rotunda: “Nadie puede decir ya gané o ya perdí”.

La estrategia en las filas de Fuerza Popular se caracterizó por una estricta prudencia inicial. Tras la difusión de las primeras encuestas a las 18, Keiko Fujimori canceló sorpresivamente la conferencia de prensa que su equipo de campaña tenía prevista. La líder de la derecha peruana optó por el silencio estratégico durante las primeras horas de la noche, esperando que la tendencia oficial de la ONPE comenzara a estabilizarse.

No fue hasta pasadas las 22 cuando la candidata se presentó ante los medios de comunicación para fijar su posición. Lejos de sumarse a las proclamas de victoria de su rival, la postulante descartó que existiera un desenlace definitivo y enfocó su discurso en el resguardo de las actas de votación a través de sus delegados técnicos. “No hay un ganador, sería irresponsable definir el resultado ahora”, declaró con firmeza la aspirante presidencial. “Sea cual sea el resultado, lo reconoceremos y llamo a la otra fuerza a hacer lo mismo”, afirmó la líder de derecha en un llamado explícito a la calma institucional. Asimismo, aprovechó la oportunidad para manifestar su agradecimiento al electorado, incluyendo a aquellos ciudadanos que no respaldaron su propuesta en las urnas. “Vamos a esperar con mucha fe el resultado final”, cerró de forma pausada.

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