Resumen para apurados
- El Indio Solari, líder de Los Redondos, falleció este viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir debido a un ACV hemorrágico, según reveló la autopsia preliminar.
- El músico fue hallado en su pileta climatizada, descartándose ahogamiento. Padecía Parkinson desde 2016, enfermedad contra la que luchaba refugiándose en el arte.
- Su muerte conmociona al rock nacional. Mientras miles de fanáticos lo despiden, la Justicia continuará con pericias adicionales para confirmar los resultados de la autopsia.
La conmoción por la muerte de Carlos "El Indio" Solari, ocurrida este viernes a los 77 años, continúa sacudiendo al mundo del rock argentino. Mientras miles de fanáticos despiden al mítico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, comenzaron a conocerse detalles sobre sus últimas horas en su vivienda de Parque Leloir.
Pasadas las 18 finalizó la autopsia realizada en la morgue de Ituzaingó. El resultado preliminar determinó que el músico falleció como consecuencia de un accidente cerebrovascular hemorrágico (ACV hemorrágico). Además, el estudio confirmó que la muerte se produjo durante la madrugada de este viernes.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que el episodio ocurrió cuando Solari ingresó a la pileta interior climatizada de su domicilio. “Allí tuvo el ACV. Falleció en forma inmediata. No hubo ahogamiento”, indicaron desde la UFI N°2 de Ituzaingó.
De acuerdo con la reconstrucción realizada hasta el momento, el cantante fue hallado dentro de la pileta por su cuidadora. Al llegar a la vivienda y no encontrarlo, la mujer se dirigió hacia el sector del patio, donde realizó el descubrimiento.
“Junto con la esposa de Solari, sacaron el cuerpo y llamaron a la emergencia médica. Le realizaron maniobras de reanimación sin resultado positivo”, señalaron las fuentes consultadas, consignó Infobae.
Los investigadores también explicaron que el golpe en la cabeza que había sido detectado en el cuerpo del artista se habría producido durante las maniobras para retirarlo del agua. Según esta hipótesis, la lesión ocurrió cuando su esposa y la empleada intentaron extraerlo de la pileta.
La conclusión del informe preliminar de la autopsia fue contundente: “La causa de la muerte, a confirmar con pericias posteriores a realizar sobre las muestras extraídas, es no traumatica por un accidente cerebro vascular hemorrágico”.
La autopsia fue ordenada en el marco de la causa iniciada por el fiscal Lucio Rivero, titular de la UFI N°2, quien abrió un expediente para esclarecer cómo y en qué circunstancias falleció el reconocido cantante de Los Redonditos de Ricota.
La lucha del Indio Solari contra el Parkinson
El músico había revelado públicamente en 2016 que sufría Parkinson, una enfermedad crónica que afecta el sistema nervioso y provoca alteraciones en el movimiento, la coordinación y el control muscular.
Aunque durante mucho tiempo mantuvo un perfil bajo respecto de su estado de salud, en distintas entrevistas explicó cómo convivía con el diagnóstico y los desafíos que implicaba en su vida cotidiana.
En una conversación con el periodista español Mariskal Romero para Rock FM, Solari describió con crudeza el avance de la enfermedad. "Es una enfermedad muy jodida, muy invalidante, voy camino a eso. Se nota la progresión, el éxito que va teniendo el profesor Parkinson con mi vida", expresó.
Lejos de minimizar su situación, el cantante explicó que los síntomas que más sufría no eran los temblores, generalmente asociados al Parkinson, sino fuertes contracturas musculares. "A mí no se me da por temblar, me agarra como una contractura que quedo como un enano de yeso", relató con sinceridad.
Además, destacó que contaba con tratamientos y recursos médicos que le permitían mantener cierta estabilidad, algo que, según reconoció, no está al alcance de todos los pacientes.
"Tengo la posibilidad de hacerme un tratamiento que me mantiene", señaló, al tiempo que reflexionó sobre las dificultades que enfrentan otras personas con la misma enfermedad.
Durante la entrevista, Solari explicó que encontraba refugio en actividades creativas como la pintura y la escritura para sobrellevar el dolor físico. "Estoy pintando, escribiendo y mucho, porque es la manera de apartarme del dolor permanente de esas contracturas que el cuerpo tiene", contó.
Sin embargo, reconoció que los momentos de descanso eran los más difíciles. "Cuando dejo de hacerlas, en los horarios de descanso, se viene el golpe. No es sopita, es una enfermedad jodida", afirmó.
A pesar de las limitaciones, el artista aseguraba que el Parkinson todavía no le impedía desarrollar las actividades que más disfrutaba. "Por el momento no me impide en absoluto hacer lo que a mí me interesa, me gusta y lo que decidí hacer hace 40 o 50 años", sostuvo.









