En la historia del narcotráfico se repite el mismo patrón. Un caso puede generar un antes y un después en la investigación. Eso es lo que sucedió en el NOA cuando una avioneta se desplomó en el paraje Antillas, Rosario de la Frontera, a escasos 50 kilómetros del límite con Tucumán. Ese hecho, registrado el 4 de noviembre del año pasado, encendió las alarmas que no paran de sonar.
Ese día, al mediodía, vecinos denunciaron que algo había ocurrido en un campo con una avioneta. Personal de Gendarmería Nacional se dirigió hacia el lugar y encontró la nave abandonada, un automóvil incendiado y 136 kilos de cocaína. Horas después, a partir de nuevos rastrillajes y de la información aportada por uno de los detenidos, hallaron otros 228 kilos enterrados en las inmediaciones. En total, se secuestraron 364 kilos de droga. Pero detrás de este procedimiento hubo detalles poco conocidos que son un resumen de lo que sucede en los cielos de la región. Los puntos sobresalientes son:
1- La estructura
La Justicia Federal de Salta logró la detención de cinco personas. El primero en caer fue Julio Mansilla, el dueño del auto siniestrado, que se presentó en una comisaría para denunciar que se lo habían robado. Luego fueron atrapados en la terminal de ómnibus de Rosario de la Frontera los ciudadanos bolivianos Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera, acusados de pilotear la nave. Posteriormente fueron detenidos Jonathan Alejandro Gómez y Jorge Alberto Cuellar. Todos fueron procesados y se les dictó prisión preventiva.
Los ladrillos de cocaína tenían el sello Prada que, según investigaciones internacionales, sería la marca utilizada por el cartel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más importantes de México y del mundo. Los arrestados jamás informaron de quién era la droga ni cuál era su destino final. El fiscal federal de Salta, Ricardo Toranzos, señaló que estas organizaciones buscan personas vulnerables con las que no tienen vínculos directos para garantizarse impunidad.
“Hay un aprovechamiento de las condiciones culturales, sociales y económicas para involucrar a personas jóvenes y sin antecedentes. Quizás por inocencia o ignorancia no dimensionan los peligros del crimen organizado, no sólo para ellas mismas sino también por la pérdida de libertad que implica”, sostuvo Aníbal Páz, defensor de uno de los detenidos.
2- Demora
Este caso también dejó al descubierto cómo actúan las fuerzas de seguridad ante los vuelos narco. Aunque las primeras versiones indicaban que vecinos habían advertido el paso sospechoso de una avioneta cerca de las 12, en el acta oficial se consignó que recién a las 14.20 los gendarmes apostados en el puesto El Naranjo recibieron información sobre un caso de Tráfico Aéreo Irregular (TAI) en la zona y las coordenadas correspondientes.
A las 15.20, los efectivos recibieron la orden de la fiscalía para dirigirse al lugar. Se organizó un operativo especial y recién a las 16 llegaron al sitio donde se había accidentado la aeronave. En otras palabras, los involucrados tuvieron más de cuatro horas para ocultar parte de la carga. De hecho, uno de los detenidos aportó un dato clave a los investigadores. Les indicó que habían enterrado parte del envío y marcó el lugar donde habían ocultado 228 kilos de cocaína.
3- El lugar
Esta banda había organizado el aterrizaje de la avioneta en un campo de Antillas. El operativo quedó al descubierto porque el piloto cometió un error de cálculo y terminó chocando el automóvil en el que se desplazaba una de las personas que debía recibir el cargamento.
Según la investigación, la finca donde cayó la aeronave era propiedad del productor salteño Mario Oscar Luque, pero desde febrero de 2025 estaba arrendada a Ángel Adrián Ladewski, quien tendría vínculos familiares con Alfredo Olmedo, dirigente político y uno de los principales productores agropecuarios de la vecina provincia.
Hace más de dos años, representantes tucumanos del Foro Argentino de Seguridad Rural habían advertido sobre la problemática de los vuelos narco en la región. Señalaron que no sólo era común observar vuelos rasantes de avionetas, sino también el uso de caminos internos de establecimientos rurales para aterrizar. El reclamo sigue vigente. “Conocemos bastante del tema y sabemos cuándo no están fumigando. Además de los problemas legales que nos pueden generar estos delincuentes, también provocan daños en los cultivos y en los cercos”, sostuvo un productor.
4- La avioneta
En este caso, los narcotraficantes utilizaron una Cessna 210, el modelo por el que se inclinan cada vez más las organizaciones criminales para realizar transporte aéreo. Según consta en el expediente, la aeronave tenía matrícula y bandera boliviana, aunque no trascendieron mayores detalles.
Sí se supo que los pilotos contaban con equipamiento tecnológico adicional para concretar el vuelo. Entre esos elementos se encontraba una antena Starlink, que les permitía mantener comunicación permanente con quienes los esperaban en tierra.
5- El destino
Quizás este sea uno de los principales enigmas del caso. Sin embargo, hubo un indicio que nunca fue descartado por los investigadores.
Días antes de la caída de la avioneta, una persona se presentó en la comisaría de Metán para realizar una curiosa denuncia. Aseguró que tres jóvenes oriundos de Antillas se dedicaban al tráfico de cocaína.
Según relató, trasladaban la sustancia desde Salta en bolsas de arpillera. La enfriaban en Rosario de la Frontera y luego la cargaban en camiones con soja que, supuestamente, tenían como destino Córdoba y Buenos Aires.
El denunciante identificó a los sospechosos, que terminaron detenidos tras la caída de la aeronave. Ese dato fortaleció la hipótesis de que estas maniobras se venían realizando desde hacía tiempo.
A raíz de este caso, el gobernador Osvaldo Jaldo anunció la posibilidad de que la Provincia colaborara con la Nación para incorporar tecnología destinada a controlar los cielos de la región.
Su iniciativa encontró eco en otros gobernadores del NOA, que junto a él solicitaron a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, avanzar con un sistema de radarización. La funcionaria tomó nota del planteo y lo llevó a Buenos Aires. Desde entonces, las provincias esperan una respuesta.








