Los miedos y dudas antes de usar pastillas anticonceptivas

Aunque son el método hormonal más utilizado entre las jóvenes tucumanas, persisten temores sobre sus efectos y riesgos.La opinión de los especialistas

UNO DE LOS METODOS MÁS USADOS. Las jóvenes prefieren tomar pastillas para prevenir embarazos.
UNO DE LOS METODOS MÁS USADOS. Las jóvenes prefieren tomar pastillas para prevenir embarazos.
Por Luisina Acosta Hace 5 Hs

Las pastillas anticonceptivas, como el método hormonal más utilizado, generan dudas entre mujeres jóvenes, quienes perciben que son pocos los canales seguros para plantear miedos.

Dentro de grupos de amigas, en consultas médicas o en alguna búsqueda rápida en Google, el uso de la anticoncepción oral es un tema que suscita interminables inquietudes pero que pocas veces escapan del ámbito privado. Aunque especialistas en ginecología celebraron que existan mayores espacios de diálogo, las pacientes advierten que no son suficientes. Las instituciones médicas, familiares y religiosas, sin embargo, muestran un acuerdo, al menos en la teoría: no habilitar espacios fuera del círculo íntimo puede tener consecuencias más graves.

La anticoncepción oral (ACO) es el método hormonal de prevención del embarazo más popular, dato que reveló una encuesta realizada a mujeres jóvenes de entre 17 y 30 años de Tucumán, donde el 43,1% utilizaba pastillas anticonceptivas. En general, también es lo más utilizado después del preservativo (63,1%).

La popularidad de la píldora, sin embargo, no garantiza que toda la información que circula sobre ella sea clara. “Estos temas generan muchísimas dudas, sobre todo, en las chicas más jóvenes. Ahora tienen más acceso al conocimiento, pero también a fuentes falsas o que no estén 100 % respaldadas por la evidencia científica”, explicó María Emilia D’Urso, médica tocoginecóloga y sexóloga clínica.

Los cuestionamientos pueden resultar en una carga emocional significativa. “Uno de los mayores miedos estadísticamente entre las mujeres de 15 y 25 años es el miedo al embarazo”, explicó Andrea Torres, farmacéutica, especialista en Salud Sexual y ESI. De hecho, según la encuesta, el 81,3% que temió alguna vez experimentar un embarazo no intencional (ENI). La especialista señaló que muchas “no tienen información y no saben cómo prevenirlo, o por más que usan métodos no los entienden; es un constante miedo”.

¿Un método inocuo?

“Hay muchos mitos y prejuicios alrededor de estas alternativas”, señaló D’Urso. La experta menciona las creencias más frecuentes, por ejemplo, están quienes no consideran ligadura de trompas porque, se dice popularmente, que quedás loca. También, según enumeró, se dice que los anillos vaginales se salen, para el inyectable tenés que trasladarte al CAPS o al hospital, el DIU de cobre duele.

La seguridad en el uso de las pastillas está en constante debate en el ámbito médico. La OMS publicó a fines del año pasado la 6° edición de los criterios de elegibilidad para el uso de las mismas. Franco Erbetta, médico de Familia, sostuvo que no hay que simplificar el tema. La pastilla tiene contraindicaciones: “desde las más frecuentes como náuseas, cefalea o cambios en el estado de ánimo, hasta otras menos comunes pero más relevantes como el aumento del riesgo trombótico en determinados perfiles”.

“Las dejé hace dos meses y el cambio anímico que siento es increíble ¡Creo que son lo peor que le di a mi cuerpo durante muchos años!”, profundizó una encuestada de 30 años que abandonó la ACO y cambió de método. “Me encantaría que se hable más sobre el impacto en la salud mental, la energía y la líbido”, expresó.

Una elección personal

Amelia del Sueldo Padilla, médica sexóloga y presidenta de la Asociación Argentina de Sexología y Educación Sexual (Aases), resaltó que el cometido de la consulta ginecológica es asegurar que la elección sea personal. “Los profesionales de la salud debemos brindar consejería donde hablaremos de todos los métodos anticonceptivos, efectos colaterales, contraindicaciones, etc. Pero debe ser quien consulta la que decida”, señaló. El conocimiento se traduciría así en la autonomía sobre el propio cuerpo: “estos son parte de los derechos sexuales y reproductivos a los que puede acceder”.

La variedad de métodos probados por la ciencia puede ajustarse a preferencias, rutinas, estado de salud, entorno familiar, hábitos sexuales y proyectos a futuro. Sin embargo, el 46,9% de las encuestadas manifestó que no había recibido esta “carta” de opciones, algo que Torres problematizó al contar las experiencias de pacientes que recibieron la negativa ante la solicitud de otros anticonceptivos en la consulta médica. “No había argumento técnico para negarle. Muchas veces es desconocimiento o falta de voluntad de algunos profesionales”, señaló.

Herramienta dudosa

Tanto Torres como D’Urso celebraron que existe mayor apertura y “permiso” para hablar de métodos y sexualidad al interior de las familias, pero la era del internet puede agarrar a los padres de primera mano. “Escucho a muchos decir que los chicos tienen toda la información al alcance de la mano. Sin embargo, allí no tienen una guía, un canal seguro y recaen en mala información”, resaltó la farmacéutica.

Los motores de búsqueda así como la Inteligencia Artificial se posicionaron como la tercera fuente de información más consultada por las jóvenes: el 24,6% obtienen respuestas de esas fuentes. El 67,7% busca información en la cita ginecológica y el 50,8 en las amistades, Le siguen las preguntas a compañeras de trabajo, hermanas mujeres y por último los padres.

A la vez, el 83,1% consideró que no existen o que son reducidos los ámbitos donde es seguro plantear inquietudes. Para la farmacéutica, el intercambio debe habilitarse primero desde la familia. “El adulto que cría es el que tiene la responsabilidad. Hablar con naturalidad de ciertos temas, cuidando en base a las edades va a permitir una comunicación de ida y vuelta. Si hay un chico que puede hablar al padre no va a tener miedo de pedirle ayuda o consejo”, explicó.

Del Sueldo Padilla añadió que las instituciones educativas también deben instruir a adolescentes y jóvenes en materia sexual. “Es imprescindible que conozcan a través de la ESI (Educación Sexual Integral). Se vio que en los países con educación sexual integral desde hace muchos años, el inicio de las prácticas sexuales es más tardía, y recurren al uso de métodos anticonceptivos”, remarcó.

La Iglesia

Para organismos como la Iglesia, la enseñanza y el diálogo también resultan relevantes, desde un abordaje que comprende tiempos, edades y compromiso afectivo, pero también recato. El padre Amadeo Tonello, delegado episcopal de Educación de la Arquidiócesis de Tucumán, quien trabaja en el estudio de la Teología del Cuerpo junto a parejas y matrimonios jóvenes, señaló que la institución promulgó un “Sí a la educación sexual”, que se une a la declaración del Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Amoris Laetitia.

En este documento se advierte la necesidad de la enseñanza desde un “lenguaje nuevo” pero que entienda a una sexualidad más allá de “la genitalidad”, donde el recato y la modestia vayan de la mano con la “educación para el amor” y las etapas biológicas y psicológicas de los jóvenes. En ella se establece la necesidad de una “positiva y prudente educación sexual” que llegue a los niños y adolescentes “conforme avanza su edad”.

Para la Iglesia, la prevención no sería una mirada pertinente. “Con frecuencia, la educación sexual se concentra en la invitación a ‘cuidarse’, procurando un ‘sexo seguro’. Esta expresión transmite una actitud negativa hacia la finalidad procreativa natural de la sexualidad, como si un posible hijo fuera un enemigo del cual hay que protegerse”, subraya el texto.

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