"Otro día perdido": la conmovedora historia de la arquitecta que quedó ciega y nunca abandonó su pasión

Sandra Dajnowski contó en Otro día perdido cómo enfrentó la pérdida de la visión, su experiencia como madre adoptiva y el camino que recorrió para seguir vinculada a la arquitectura y al deporte.

La conmovedora historia de Sandra Dajnowski: quedó ciega, adoptó a un niño y nunca abandonó su pasión La conmovedora historia de Sandra Dajnowski: quedó ciega, adoptó a un niño y nunca abandonó su pasión El Trece
Por Mercedes Mosca Hace 2 Hs

Resumen para apurados

  • La arquitecta Sandra Dajnowski relató en el programa "Otro día perdido" cómo superó la pérdida total de su visión para continuar con su profesión, la maternidad y el deporte.
  • Dajnowski nació con una afección visual que derivó en ceguera tras varias cirugías. Con el apoyo de su socio y su hijo adoptivo, logró reconstruirse emocional y profesionalmente.
  • Su testimonio visibiliza los desafíos de la discapacidad y resalta la resiliencia humana. Su labor en arquitectura y el ciclismo tándem inspiran a repensar los límites personales.
Resumen generado con IA

La historia de Sandra Dajnowski emocionó a Mario Pergolini durante su participación en el programa “Otro día perdido”. La arquitecta compartió un relato de vida atravesado por desafíos, superación y resiliencia, marcado por la pérdida de la visión y su decisión de seguir adelante pese a las dificultades.

Durante la entrevista, Sandra recordó cómo convivió desde pequeña con problemas visuales que fueron empeorando con el paso de los años. Aun así, logró estudiar arquitectura, desarrollar su carrera profesional y cumplir uno de sus mayores sueños: convertirse en madre adoptiva.

Cómo fue el proceso que llevó a Sandra Dajnowski a perder la visión

Sandra explicó que nació con los cristalinos luxados, una condición que afectó seriamente su capacidad visual desde la infancia. Aunque podía estudiar y leer, siempre lo hizo con esfuerzo y limitaciones.

Con el tiempo, comenzaron las complicaciones más graves. Tras una operación ocular, sufrió desprendimiento de retina en uno de sus ojos y luego atravesó nuevas dificultades en el otro. Según contó, durante unas vacaciones empezó a notar alteraciones en la visión que anticipaban un nuevo desprendimiento.

A pesar de las intervenciones médicas, finalmente perdió la vista. Sin embargo, aseguró que logró reconstruirse emocionalmente y volver a ponerse de pie después de un proceso que le llevó cerca de dos años.

El apoyo de su familia y la arquitectura como motor para seguir adelante

La arquitecta destacó la importancia de las personas que la acompañaron en los momentos más difíciles. Entre ellas mencionó a su socio, a quien conoció durante la facultad y que fue clave para que pudiera continuar vinculada a su profesión después de quedar ciega.

También recordó el rol fundamental de su hijo Nico, a quien adoptó cuando el niño tenía 9 años. Sandra contó que convertirse en madre era uno de sus grandes anhelos y que él se transformó en una motivación constante para seguir adelante.

Durante la entrevista, reflexionó además sobre cómo la discapacidad suele generar incomodidad o temor en la sociedad. No obstante, aseguró sentirse agradecida por el entorno que tuvo y por poder seguir conectada con sus pasiones.

La pasión por el ciclismo que transformó su vida

Además de la arquitectura, Sandra mantiene otra actividad que ocupa un lugar importante en su vida: el ciclismo. Según explicó, participa en recorridos en bicicletas tándem, donde una persona guía desde adelante mientras ella pedalea detrás.

La arquitecta definió esa experiencia como transformadora y destacó que le permite seguir disfrutando del movimiento, el deporte y la sensación de libertad pese a las limitaciones visuales.

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