
Resumen para apurados
- Mario Pergolini suspendió su programa tras la muerte de su madre, Beatriz, quien utilizó el asistente de IA 'Ato' para afrontar su ceguera y mantener su autonomía en Argentina.
- Beatriz perdió la visión a los 70 años. Pergolini impulsó Ato, un dispositivo de voz creado por Juan Cereigido que permite a adultos mayores operar tecnología sin usar pantallas.
- Con sede en Silicon Valley, el proyecto se expande a EE.UU. y Europa. Refleja un cambio de paradigma hacia una tecnología inclusiva que prioriza las necesidades de la tercera edad.
“De grande ya no podés aprender a ser ciego", reflexionó Mario Pergolini en una de sus apariciones públicas. El conductor perdió a su madre, Beatriz, hace pocas horas lo que motivó la suspensión de las grabaciones de su programa “Otro Día Perdido: ODT” hasta el lunes.
La madre del conductor quedó ciega a poco de cumplir 70 años. “Mi mamá es una mujer picante, lo fue toda su vida. Se quedó ciega después de mucho tiempo, vivía sola, pintaba, tenía una autonomía muy grande. Le dio mucha bronca empezar a depender de otros”, contó en un reportaje que le hizo María O'Donnell. En ese sentido, aseguró que él, siempre atento a los avances, intentó utilizar la tecnología como una forma de acompañarla y mejorar su día a día.
Ese estado de atención lo hizo llegar hasta Ato. O con más precisión interactuó con la difusión que empezó a hacer en redes sociales su creador, Juan Cereigido. El video que registró la interacción se volvió viral, superó los 4 millones de reproducciones. Una de ellas, la hizo Pergolini, quien decidió invertir en la idea. “Fue el primero que apostó cuando Ato todavía era un experimento”, recuerda Juan en una nota en la versión web de La Voz del Interior.
El principal desafío de Cereigido era comprobar si su abuelo podía usar el asistente de manera intuitiva y si resultaba más accesible que un teléfono convencional. En las primeras pruebas, Roberto apodado Ato (de ahí el nombre del dispositivo), logró interactuar con el aparato en pocos minutos, lo que confirmó el potencial de la idea.
Pergolini vio que el desarrollo de Cereigido se amoldaba a la situación de su madre y que también la podía ayudar como a Roberto. “Mi mamá tenía un grave problema. Cada vez que se levantaba a las 4 de la mañana, hasta que no venía un humano nadie le hablaba y no sabía qué estaba pasando en el mundo. No podía prender la radio”, relató Pergolini hace un tiempo.
El asistente se activa mediante un comando de voz: "Hola, Ato". No requiere pantallas, botones ni configuraciones manuales. Todas las interacciones se realizan por voz, lo que simplifica su uso incluso para personas con poca experiencia tecnológica.
Entre sus principales funciones, permite programar recordatorios -como medicación o citas médicas-, reproducir listas musicales personalizadas, enviar y recibir mensajes de texto o de voz, y mantener conversaciones de hasta 45 minutos.
Expansión internacional y visión a futuro
Con el apoyo de Founders Inc. y el impulso mediático tras la participación de Pergolini, la empresa logró establecer alianzas estratégicas en distintas regiones. En Estados Unidos, Ato fue presentado en ferias tecnológicas y en espacios vinculados a la salud digital, donde generó interés entre instituciones que trabajan con población adulta mayor.
En España y México, el dispositivo comenzó a comercializarse a través de distribuidores locales, mientras que en Suiza y Argentina se incorporó en programas de innovación social enfocados en la asistencia tecnológica.
El equipo trabaja ahora desde una oficina en Silicon Valley (San Francisco, Estados Unidos). “Durante décadas la tecnología se enfocó en los jóvenes. Nosotros decidimos ir en sentido contrario”, explicó Cereigido cuya creación le permitió a la mamá de Pergolini, sostener su independencia pese a las dificultades que le generó la ceguera.







