Acceso Sur, paralizado: denuncian fallas de gestión y falta de respuestas oficiales
Resumen para apurados
- El legislador Manuel Courel denunció en Tucumán la parálisis del Acceso Sur por fallas de gestión, advirtiendo que el contrato podría rescindirse y dejar la obra inconclusa.
- Con solo un 15% de avance desde 2021, el proyecto sufre demoras por inflación y falta de expropiaciones. Courel afirma que la parálisis precede al actual gobierno nacional.
- El caos vial afecta a 30.000 vehículos diarios. Ante la posible cancelación, se propone una rotonda de bajo costo como solución urgente para mitigar el colapso del tránsito.
La posible rescisión del contrato para la obra del Acceso Sur encendió las alarmas en Tucumán. El proyecto, anunciado como una solución clave para ordenar el tránsito en uno de los principales ingresos a la capital, podría quedar definitivamente truncado. En diálogo con LA GACETA, el legislador Manuel Courel apuntó contra la falta de gestión y advirtió sobre el impacto que la paralización tiene en la vida cotidiana de miles de personas.
Courel explicó que sigue el tema “desde hace varios meses” y que incluso recorrió la zona junto a vecinos de San Andrés para visibilizar la situación. “Sabía que esta obra estaba parada hace mucho tiempo. Lo que se hizo hasta ahora es mínimo: algunas columnas y tareas de expropiación”, detalló.
El proyecto comenzó a gestarse en 2020, fue licitado en 2021 y adjudicado en 2022, con un plazo estimado de ejecución de 24 meses y un presupuesto cercano a los 20 millones de dólares. Sin embargo, según el legislador, “no se hizo ni un 15% de la obra” y las demoras se explican por múltiples factores, entre ellos la inflación, problemas de costos, trabas en las expropiaciones y dificultades técnicas que, sostuvo, “la provincia no supo resolver”.
En ese sentido, rechazó que la paralización sea consecuencia exclusiva del freno a la obra pública nacional. “Esto ya estaba detenido durante la gestión de Alberto Fernández. Cuando Osvaldo Jaldo asumió como gobernador, la obra ya estaba parada”, afirmó.
El punto crítico es el nudo vial donde confluyen la ruta nacional 9 y la provincial 306, por donde circulan unos 30.000 vehículos diarios. “Es el principal acceso a Tucumán. Los turistas llegan y se encuentran con un caos tremendo. Camiones, colectivos, autos particulares… todo colapsa en ese punto”, describió.
Courel también relató situaciones concretas que reflejan el impacto del problema: “Un chofer me contó que el recorrido entre Tucumán y Santiago del Estero aumentó 20 minutos solo por ese semáforo. Una vecina tarda una hora para hacer 5 o 7 kilómetros. Es insostenible”.
Además, cuestionó la falta de definiciones sobre las responsabilidades. “Vialidad de la provincia dice que es jurisdicción nacional, mientras que desde Nación no hay respuestas. Pero al mismo tiempo se colocan semáforos y se cobran multas. Es un sinsentido”, criticó.
Ante este escenario, advirtió que la empresa concesionaria ya habría solicitado la rescisión del contrato, lo que implicaría dejar la obra inconclusa. “No nos podemos resignar a que esto quede así”, planteó.
Como alternativa, el legislador propuso la construcción de una rotonda provisoria que permita ordenar el tránsito hasta que se retome el proyecto original. “Es una solución simple, que costaría alrededor del 10% de la obra inicial. Con unos dos millones de dólares la provincia puede hacer un derivador y eliminar el semáforo, mejorando notablemente la circulación”, explicó.
Finalmente, Courel insistió en que el problema central es la falta de gestión: “Esto lo anunciaron las autoridades provinciales y no se hizo. Tucumán no puede resignarse a tener un acceso en estas condiciones. Es una vergüenza y alguien tiene que hacerse cargo”.







