Un vocero del gobierno británico defendió la soberanía inglesa sobre el archipiélago.

Tras las filtraciones que sugieren un posible cambio en la política exterior de Estados Unidos, el Gobierno del Reino Unido rompió el silencio. A través de un portavoz oficial, el Ejecutivo británico ratificó que su soberanía sobre las Islas Malvinas (Falklands) es "firme e inmutable", poniendo el principio de autodeterminación de los isleños como el eje central de su defensa.
Aunque el portavoz evitó referirse explícitamente al informe de la agencia Reuters -que detalla una supuesta represalia de la administración de Donald Trump por la falta de apoyo en el conflicto con Irán-, la respuesta fue interpretada como un mensaje cifrado hacia Washington.
“Nuestra postura no podría ser más clara. La soberanía pertenece al Reino Unido y la autodeterminación es fundamental”, señaló la fuente oficial, al recordar el referéndum en el que los habitantes del archipiélago votaron masivamente a favor de mantener su estatus como territorio británico de ultramar.







