La Legislatura distinguió la trayectoria de Catalina Lonac

La empresaria y emprendedora evocó sus orígenes familiares y pidió unidad para que la provincia prospere. La formación de los chicos.

RECONOCIMIENTO. La emprendedora Catalina Lonac fue distinguida en la Legislatura por su labor pública. RECONOCIMIENTO. La emprendedora Catalina Lonac fue distinguida en la Legislatura por su labor pública.
Hace 6 Hs

Cobijada por el afecto, el respeto y la admiración, Catalina Lonac fue homenajeada ayer en la Legislatura provincial por el legislador José Seleme y el titular de la Cámara, Miguel Acevedo, en reconocimiento a su trayectoria pública como mujer empresaria, emprendedora e impulsora de la educación.

La ceremonia fue acompañada por su familia, colegas de distintas actividades y empleados de la firma Los Balcanes, en una distinción que Lonac definió como “inesperada, porque las cosas las hago porque las siento, me gusta, soy feliz y le debo mucho a la Argentina”. “Esto es lo más hermoso que me ha pasado en esta provincia. Estoy tan agradecida que no lo puedo expresar con palabras”, agregó.

En un diálogo con la prensa, recordó que “desde muy pequeña, ya sentía que quería hacer cosas grandes; no sabía muy bien qué, pero sí sabía que las iba a hacer por Tucumán y por mis padres, que sufrieron mucho y tuvieron una vida muy difícil”. “Yo quería dejar el nombre de ellos muy en alto. Ojalá lo estén mirando desde el cielo, porque lo merecieron”, afirmó con la voz entrecortada.

En su intervención, reivindicó su origen familiar croata, en cuya cultura creció. “Mi infancia fue difícil, me sentí bastante sola tras la muerte de mi hermano José cuando yo tenía ocho años, no pasa ni un día en que no lo recuerde. Fue por salvarle la vida a un amigo, y eso somos los Lonac. Cambió mi vida, pero tuve la motivación para que mis padres sintieran entonces que tenían que seguir viviendo”, evocó.

Más allá de los contratiempos, la recordó como “la época donde íbamos a inventar juegos a la vereda y andábamos en bicicleta mientras nuestras madres salían a la puerta a tejer o a tomar mate; lástima que hoy no puedan vivir eso tan lindo, veo a los chicos tan aburridos, sin saber qué hacer y pendientes de sus celulares, que me da pena y como educadora me preocupa”.

Desafíos

Precisamente, la distinción abarcó su compromiso con la formación de niños y jóvenes. “Hay que potenciar la educación pública y privada, porque no todos pueden acceder a lo privado. Yo me eduqué en la pública, y les puedo asegurar que mi base fue dada por la primaria en la Escuela Rivadavia; es verdad que luego fui al Huerto y fue fantástico, pero es necesaria esa doble posibilidad. Hay mucha gente que, si le diéramos la oportunidad de estudiar, llegaría lejísimos. Soy testigo de ello, he visto muchos ejemplos “, resaltó.

Su preocupación en esta materia tiene una mirada amplia: “es falsa la creencia que tienen hoy los chicos de que el celular los va a salvar y de que van a ganar plata sin estudiar; probablemente sean un fracaso absoluto y lo digo con mucha pena porque habrá varios de ellos”. “En mis instituciones, sea la Universidad San Pablo T como el colegio y la escuela primaria, veo que hay un 30% o 40% de chicos que la tienen recontrareclara y van para adelante. Es muy probable que ese porcentaje sea el que se lleve el mundo por delante y los que manden el día de mañana. Lamentablemente, el otro gran porcentaje quizás quede fuera del sistema. El que no entienda que sí debe estudiar y que se necesita de un maestro que lo guíe sobre qué tiene que buscar en un celular o en una tablet estará perdido, porque no va a poder solo. Los veo muy desorientados, no saben qué hacer y lo peor es que los padres tampoco sabemos porque vivimos en un momento bisagra del mundo que se nos abre de golpe a la inteligencia artificial. No terminamos de entender qué nos está pasando”, alertó.

La palabra de Lonac abarcó también los desafíos que enfrenta la provincia. “A Tucumán le falta unirnos. Es una provincia marcada por la desunión: los tucumanos no sabemos querernos, no sabemos apoyarnos, y es ahora cuando más lo necesitamos. Dejemos la ideología y los pensamientos de lado, hoy no nos podemos dar el lujo de decir ‘ojalá le vaya mal a fulano porque no piensa igual que yo’. Necesitamos salir adelante, estamos en un pozo. Salgamos todos juntos de la mano, ya volverán los momentos en que podremos decir ‘yo soy peronista, yo soy radical, yo soy tal cosa’; no lo sé, quizás eso también cambie”, concluyó.

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