ACERCAMIENTO. Trump asegura que Irán presentó una propuesta de 10 puntos, que consideró “aceptable”.

WASHINGTON, Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que aceptó suspender durante dos semanas un devastador ataque contra Irán y que estaba dispuesto a un alto el fuego en la guerra si Teherán reabre por completo el vital estrecho de Ormuz.
Las autoridades de Pakistán actuaron como mediadores durante horas de frenéticas negociaciones.
El mandatario estadounidense dijo que tomó la decisión tras dialogar con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército de ese país, Asim Munir.
Hizo el anuncio una hora antes de que venza el plazo que había puesto para atacar Irán y hacer desaparecer su civilización milenaria.
“Acepto suspender el bombardeo y el ataque contra Irán por un período de dos semanas”, publicó Trump en las redes sociales.
Según explicó, la decisión está sujeta a que Irán acepte la “apertura completa, inmediata y segura” del estrecho de Ormuz. “Será un alto el fuego de doble vía”, señaló el mandatario norteamericano, cuando faltaba menos de una hora y media para que venciera el ultimátum que le había impuesto al régimen.
Trump sostuvo que la medida se basa en que Estados Unidos ya ha “cumplido y superado todos los objetivos militares” y que las negociaciones avanzan hacia un acuerdo definitivo de paz a largo plazo con Irán y en Medio Oriente.
Agregó que su gobierno recibió una propuesta de 10 puntos por parte de Teherán, que considera una base “viable” para negociar. “Casi todos los puntos de conflicto del pasado han sido acordados entre Estados Unidos e Irán, pero este período de dos semanas permitirá finalizar el acuerdo”, indicó.
El lunes, el régimen del ayatollah Mojtaba Kamenei -sucesor de su padre, Ali Kamenei, muerto en el ataque del 28 de febrero- había presentado la propuesta de 10 puntos a Pakistán para poner fin a la guerra. La propuesta inicial incluía -a favor de Teherán- la garantía de que el país no volvería a ser atacado, el cese de los ataques israelíes contra el grupo terrorista Hezbollah en el Líbano y el levantamiento de todas las sanciones. A cambio, entre otros puntos, el régimen levantaría su bloqueo sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales exigencias de Trump.
Asimismo, impondría una tasa de unos 2 millones de dólares por cada buque, la cual compartiría con Omán, situado en la orilla opuesta del estrecho.
Según el plan, detallado por “The New York Times”, el régimen destinaría esos ingresos que le correspondiera a la reconstrucción de la infraestructura destruida por los ataques estadounidenses e israelíes, en lugar de exigir una compensación directa.
Antes del anuncio de Trump en Truth Social, que llevó alivio a la región, Sharif había compartido en X un llamado a Trump para que prorrogara por dos semanas el ultimátum que vencía esta noche a las 20 (hora de la costa este, las 21 en la Argentina).
Mediador clave
En los últimos días, Islamabad emergió como un mediador clave entre Washington y Teherán, al actuar como canal diplomático para intentar frenar la escalada del conflicto bélico.
“Los esfuerzos diplomáticos para una solución pacífica de la guerra en curso en Medio Oriente avanzan de manera constante, firme y contundente, con el potencial de arrojar resultados sustanciales en un futuro cercano”, había escrito, optimista, Sharif, luego de que en las horas previas había pocos indicios de avances en las negociaciones para evitar un ataque masivo de Estados Unidos a la infraestructura energética y civil de Irán.
Asimismo, el premier pakistaní había instado a Irán a reabrir el estrecho de Ormuz durante dos semanas “como gesto de buena voluntad”, y había hecho un llamado a todas las partes para que observaran un alto el fuego de dos semanas.
Por la mañana, unas 12 horas antes de que venciera el plazo para el ultimátum que le dio al régimen de Irán, Trump había endurecido el tono con un mensaje que encendió las alarmas globales, aunque la Casa Blanca negó que estuviera evaluando el uso de armas nucleares en Irán.
“Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”, había advertido el líder republicano en su cuenta de Truth Social, en una jornada crucial para los 40 días que lleva la guerra en Medio Oriente.
El mensaje de Trump de esta mañana había marcado una escalada en su retórica agresiva hacia Teherán, y parecía allanar el camino para concretar su amenaza de “arrasar” la infraestructura energética y civil del país con una masiva ofensiva esta noche. “El país entero podría ser destruido en una sola noche”, había dicho el lunes en la Casa Blanca.
Según había reportado “The Wall Street Journal”, el diálogo entre las partes se mantenía solo a través de mediadores, ya que Irán había cortado las comunicaciones directas con Estados Unidos a raíz de la virulenta amenaza del líder republicano.









