Resumen para apurados
- El municipio de San Miguel de Tucumán diseña actualmente un nuevo plan urbano para anticipar el crecimiento demográfico provincial, proyectado en cinco millones de habitantes.
- A través de debates públicos con el sector privado y académico, se analiza que la provincia sumará 2,5 millones de vecinos para 2050, concentrados mayormente en el área metropolitana.
- El plan busca evitar el colapso del microcentro, crear nuevos polos de servicios, priorizar al peatón y mejorar la conectividad metropolitana con obras de infraestructura clave.
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¿Cuánta gente entra en Tucumán? ¿Cuál sería el máximo de personas que podría habitar este territorio y qué consecuencias tendría? Eran algunas de las preguntas que se hacían en un informe publicado por LA GACETA hace dos años. Adelantamos las respuestas: serán cinco millones, cifra que se alcanzará en 70 años cuando, según la ciencia, la población argentina y mundial comenzará a decrecer.
Excepto en África, que tardará un siglo más en tocar su techo, la población mundial llegará a su máximo en 2100, con 11.000 millones de habitantes. Muchos países ya tienen tasas negativas de crecimiento demográfico desde hace años, como Alemania, Hungría y República Checa (los tres primeros de Europa) y Japón, que comenzaron a perder gente antes de los 90. Hoy ya son más de 30 países los que muestran curvas descendentes.
En Argentina la caída viene siendo abrupta y Tucumán se ubica en el promedio nacional.
En 1950 el crecimiento mundial era de más del 2% y en la actualidad no llega al 1%.
En Argentina, la tasa de fecundidad según el Censo 2001 era de 2,1 hijos por madre, mientras que el Censo 2022 arrojó que era de 1,4, lo que llevó a que nazcan 260.000 niños menos por año que hace dos décadas.
Tucumán, según las proyecciones, llegaría a tener 230 habitantes por kilómetro cuadrado, y seguiría siendo el distrito más densamente poblado del país, después de la Ciudad de Buenos Aires, que hoy ya tiene tasa de crecimiento negativa y donde el 60% de la gente tendrá más de 50 años. Una ciudad con pocos niños.
El AMET del futuro
Estas cifras, entre muchas otras, también se analizan en el municipio de la capital, donde se está elaborando el nuevo Código de Planeamiento Urbano (CPU) que, según afirmó el arquitecto Luis Lobo Chaklián, quien lidera ese equipo en representación de San Miguel de Tucumán, deberá pensarse para los próximos 30 años, como mínimo.
Es decir, el reordenamiento territorial, administrativo, demográfico y de infraestructura que se está estudiando impactará en esa ciudad/provincia que llegará a su máximo poblacional, sumando crecimiento vegetativo y migraciones. Este escenario será habitado por miles de personas que ya nacieron.
De los cinco millones de tucumanos que llegaría a haber en 70 años, casi cuatro millones vivirán en el Gran Tucumán, una sola metrópolis que se extenderá desde El Cadillal, al norte, hasta Lules y más allá, quizás hasta Bella Vista, al sur, y desde Ranchillos y Los Ralos, al este, hasta San Javier, al oeste, dividida administrativamente en siete departamentos, nueve municipios y más de 30 comunas, si se mantienen las divisiones actuales.
En la segunda audiencia pública de debate para avanzar en el nuevo CPU, la Cámara de la Construcción Privada de Tucumán (Cecoprit) fue una de las expositoras, junto con el Colegio Inmobiliario, y se abordó el enfoque demográfico. Cecoprit informó que en la última década la provincia tuvo un crecimiento de habitantes del 20% y la capital no llegó al 8%. Los municipios/departamentos que más crecieron en el Área Metropolitana de Tucumán (AMET) fueron Tafí Viejo (43%) y Yerba Buena (37%).
En 2050, medio siglo antes de alcanzar su techo, la provincia ya tendrá casi 2,5 millones de habitantes y más del 70% residirá en el AMET.
La ciudad actual
“Nosotros estamos trabajando sobre una proyección de 800.000 habitantes en la capital para 2050”, adelantó Lobo Chaklián a LA GACETA. El ex secretario de Obras Públicas municipal, licenciado para abocarse exclusivamente al nuevo CPU, entiende que esta cifra será bastante mayor si se cuentan a los miles de tucumanos que ingresan diariamente a la ciudad y por eso la mirada Código debe ser metropolitana y trabajar en conjunto con los otros municipios y comunas (Provincia).
Como ejemplo, citó los 14 puentes que necesita la Capital para optimizar su conectividad metropolitana, obras que deberá liderar el Ministerio de Obras Públicas de la Provincia.
El funcionario destacó que si bien es importante que el microcentro siga siendo potente, también hay que pensar nuevas centralidades y estudiar nuevas densificaciones, en zonas que hoy están más despobladas, con menos de 50 habitantes por hectárea (manzana), como el norte y el sur de la capital, por la falta de servicios públicos, infraestructura, movilidad adecuada, inseguridad, y leyes que permitan otro tipo de edificaciones. Comentó que, por ejemplo, la densidad poblacional en el área central (las cuatro avenidas) es el cuádruple.
“Para que el nuevo CPU sea exitoso son necesarios tres puntos fundamentales: decisión política, y por eso es importante el impulso que le está dando la intendenta (Rossana Chahla); la participación de todos los sectores, públicos, privados y académicos; y que el proyecto surja de un gran consenso”, destacó el funcionario.
Reconoció que si bien el microcentro aún no colapsó, sí lo hará en unos años si no se toman medidas, entre ellas ensanchar las veredas para priorizar al principal medio de movilidad que tiene la ciudad, el peatón, que supera ampliamente en cantidad a cualquier otro transporte.








