EN EL ESTRADO. Jaldo habló durante más de una hora y media, flanqueado por el vicegobernador Acevedo, el presidente subrogante Mansilla y representantes de los tres Poderes del Estado en el recinto legislativo. La Gaceta / Foto de Silvia Granara
Demandó más de una hora y media el discurso que pronunció el gobernador Osvaldo Jaldo en la apertura del 121° período de sesiones legislativas. Ante los legisladores el mandatario expuso logros de su gestión: remarcó que la Provincia sostuvo equilibrio fiscal a pesar del contexto adverso; destacó las inversiones y programas aplicados en materia de Seguridad, Salud, Educación y Desarrollo Social; y enumeró obras públicas que se iniciaron en 2025 y concluirán mayormente este año. Pero en ese mar de palabras que en el recinto despertó aplausos 30 veces, hay tres lecturas principales para descartar: una económica-financiera y dos de carácter político.
“Números finitos”
El mandatario dejó muy en claro que será un año de números ajustados para la Provincia. Esta vez no hubo anuncios de grandes nuevas obras para Tucumán. Sí se mencionó que se dará continuidad a proyectos clave como el Acueducto de Vipos y la línea eléctrica El Bracho–Villa Quinteros. Que se avanza con el nuevo aeropuerto y en breves se licitará la nueva terminal. Pero no hubo ningún anuncio nuevo en la alocución de ayer.
El concepto de “números finitos” también lo dejó entrever cuando mencionó que la Nación mantiene una deuda de más de $100.000 millones con Tucumán, y que por más diálogo institucional, recíproco y respetuoso que haya, la Provincia insistirá con los reclamos. Y, finalmente, fue más explícito al respecto en conferencia al referirse a las paritarias: “es imposible ofrecer un peso más, porque no lo tenemos y porque no vamos a ofrecer nada que no podamos pagar en la planilla de sueldo”.
Diálogo firme
En materia política, Jaldo marcó diferencias con la administración de Javier Milei sin caer en confrontaciones directas. Como mencionó que la Provincia se anticipó a la ley de la baja de imputabilidad alistando un pabellón de Benjamín Paz para albergar a menores en conflicto con la ley. O que se hizo cargo de proyectos “abandonados” por la Casa Rosada, como el Procrear Tucumán. Sin embargo, el gobernador fue tajante al indicar que se mantendrá dialoguista con la Nación.
“Tucumán es una provincia dialoguista. Pongan a este gobernador los calificativos que quieran: se la banca y va a seguir dialoguista. Para mí primero está Tucumán, para mí primero está esta querida provincia”, bramó ante la ovación del oficialismo. Además, en el inicio, destacó a los diputados y senadoras que “vienen trabajando por un Tucumán mejor” con apoyo a iniciativas elevadas por la Nación. Nombró a Javier Noguera, Elia Fernández, Gladys Medina, Sandra Mendoza y Beatriz Ávila.
Reforma sin calificativos
Por último, el mandatario no esquivó uno de los grandes reclamos de la oposición: la reforma electoral. Con los ojos sobre los legisladores, dijo que va a aceptar la decisión si se busca un cambio. “Si hay una decisión lo cambiemos, pero no le pongamos calificativos al sistema actual. Hemos sido elegidos por el sistema actual”, subrayó. En ese sentido marcó que en los comicios de Alberdi de 2025, que coincidió con las nacionales, el PJ cosechó casi la misma cantidad de votos con el sistema de acoples y la Boleta Única de Papel.
En conferencia, además, Jaldo desarrolló que si hay parlamentarios que hablan de un sistema fraudulento o tramposo significa ellos llegaron con fraude o trampa. “Si quieren cambiar, avancemos y sigamos conversando. No digan que soy yo el que no quiere cambiar. Lo único que quiero es que la oposición no se siga perjudicando y se siga llamando tramposo o fraudulento”, cerró.







