ECOS. En las calles de Teherán se escucharon gritos y bocinazos.

Una gran cantidad de muertes y al mismo tiempo festejos por la caída de Ali Khamenei marcaron en territorio iraní las horas posteriores del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel.
La Media Luna Roja indicó que el balance de muertos por un bombardeo que golpeó una escuela en el sur de Irán se elevó a 108 personas. Con anterioridad, había informado de al menos 201 fallecidos y 747 heridos en los ataques.
“El número de estudiantes mártires en la escuela Minab ha aumentado a 108 y las operaciones de rescate y retirada de escombros siguen en marcha”, dijo un portavoz de la organización.
La AFP no pudo acceder al lugar para verificar el balance o las circunstancias que rodearon el incidente. El ejército israelí no hizo ningún comentario inmediato sobre las informaciones. El Pentágono tampoco respondió de inmediato a una solicitud, pero un portavoz del comando militar estadounidense en la región dijo al diario The New York Times: “Somos conscientes de los informes sobre daños a civiles como consecuencia de las operaciones militares en curso”.
“Nos tomamos muy en serio estos informes y los estamos investigando. La protección de los civiles es de suma importancia, y seguiremos tomando todas las precauciones posibles para minimizar el riesgo de daños no intencionados”, agregó.
En un comunicado, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, calificó el ataque de “salvajada” que “constituye una nueva página negra en el historial de innumerables crímenes cometidos por los agresores”.
En tanto, Teherán lanzó 1.200 cohetes y drones contra Israel y países de Oriente Medio que colaboran con Estados Unidos. Decenas de heridos y una mujer fallecida de 40 años, es el saldo de la explosión en el centro de Tel Aviv por la caída de misiles iraníes. Al cierre de esta edición, residentes en las capitales de Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Baréin escucharon más explosiones, cuando Irán lanzó oleadas de misiles en represalia por lo sucedido.
Celebraciones
Numerosos iraníes tomaron las calles para celebrar con gritos y música las informaciones de que el líder supremo del país, el ayatolá Alí Khamenei, había muerto. Videos en Telegram verificados por AFP mostraron a iraníes con música a todo volumen, celebrando, aplaudiendo y haciendo sonar las bocinas de sus vehículos. Testigos afirmaron que se escucharon gritos de júbilo en muchas partes de Teherán y que residentes salieron a sus ventanas a aplaudir y tocar música.
Muchos iraníes estaban temerosos tras la mortífera represión de las protestas masivas contra el gobierno el mes pasado. Las protestas comenzaron en diciembre, motivadas por los problemas económicos del país afectado por las sanciones, pero pronto se convirtieron en un movimiento de contestación a nivel nacional que alcanzó su punto de alto voltaje los días 8 y 9 de enero, lo que supuso uno de los mayores retos para los líderes iraníes en años.
Los disturbios provocaron una violenta represión del gobierno que causó la muerte de miles de personas.
La organización radicada en Estados Unidos Human Rights Activists News Agency (HRANA) ha registrado más de 7.000 muertes, aunque advierte de que el número total de víctimas probablemente sea mucho mayor.




