La solución del conflicto de la UNT con YMAD

Hace 8 Hs

El juez federal 2 de Catamarca, Guillermo Díaz Martínez, ha homologado el acuerdo conciliatorio que la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) hizo con Catamarca, su socia en la empresa Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD). Con esto se levanta la querella que había contra el ente minero por la que se declaraba nulo un convenio que había firmado en 2008 el ex rector Juan Alberto Cerisola. Con este se había cambiado el destino de las utilidades mineras que le correspondían a la casa de altos estudios y se daba por concluida la Ciudad Universitaria, como lo determinaba la ley 14.771, de creación de YMAD. Ahora se vuelve a aplicar lo que establece la ley y se determina una cantidad de metros cuadrados necesarios para culminar esa obra.

Esta homolagación es el último punto de la ardua negociación que han llevado las partes para solucionar un conflicto muy complejo, de muchos años. Ahora se ha acordado cumplir con lo que establecía la ley pero mediante un acta interpretativa se resuelve el problema de la ubicación de las obras (que será determinada por el Consejo Superior) y al mismo tiempo por un decreto el Gobierno nacional, que hasta ahora integraba YMAD, abandona la actividad minera y cambia la composición de la empresa.

En esta misma sección, hace pocas semanas -bajo el título “Una nueva etapa en la relación UNT-minería” se analizó este asunto desde la perspectiva que daban las novedades que vinieron ocurriendo desde mediados de diciembre, con la firma del acuerdo, y en enero, tras la aprobación del Consejo Superior de la UNT y de las cámaras legislativas de Catamarca, así como la firma del decreto presidencial sobre YMAD. Se señaló entonces que en el caso de la UNT, esto significa que va a poder resolver legalmente el problema de la finalización de la Ciudad Universitaria y del destino del dinero que le ha llegado hasta ahora y el que le puede llegar en el futuro de la minería en Catamarca, a la que está ligada por la herencia de Abel Peirano, descubridor del yacimiento de Farallón Negro.  Además, se analizaba que con esto la UNT tiene un nuevo camino en lo que respecta a su vinculación con la minería. Por un lado, se desprende de algún modo del impacto que sobre ella ha tenido el escándalo de las maniobras con las utilidades mineras por el que fueron juzgados Cerisola y tres de sus ex funcionarios. Por otro lado, se abren posibilidades de nuevos destinos en la explotación minera, actividad en la que Catamarca avanza con una política concreta e intensa

Es del caso insistir en el hecho de que este añejo conflicto -la misma sustanciación del juicio insumió 15 años- puso a la casa de altos estudios en una situación de extrema vulnerabilidad frente a maniobras delictivas y a irregularidades con respecto al manejo y conservación de sus bienes y de su patrimonio. Todo el enmarañado proceso derivado de su participación en la minería y del uso de las utilidades que llegaron desde YMAD ha mostrado esa vulnerabilidad: falta de aplicación clara de las normas, problemas para detectar y sancionar las irregularidades y confusión con respecto a su rol en la minería y el cuidado del medio ambiente.

Concluido el conflicto con YMAD, se abre un nuevo horizonte, tanto con respecto a lo que se debe hacer con las utilidades que habían quedado resguardadas como con las decisiones futuras sobre nuevas exploraciones o explotaciones mineras de la zona de Agua de Dionisio. Es decir, urge entender qué ha ocurrido y qué se tiene que hacer en el futuro. Toda la historia reciente con YMAD ha afectado enormemente a la UNT y eso no debe volver a ocurrir.

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