La final de la Davis no alteró la vida de “La Feliz”

Por Carlos Oardi - Redacción LA GACETA - Enviado Especial.

LA GACETA
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25 Noviembre 2008

La Davis en Mar del Plata ya es historia. Para muchos, en el aspecto deportivo fue el cierre de un sueño que terminó en la peor de las pesadillas. Para los visitantes extranjeros, en cambio, fue un cúmulo interminable de alegrías. Gente de otra economía -y de otro mundo- se gratificó al ver como su inversión de 400 euros (tal vez más en la reventa) por el abono de la serie fue tan bien remunerado, luego de que la “armada” regresara a la península con la “Ensaladera” en el bolso. Todo bien para los europeos, todo mal para los millones de “argentos” que sucumbieron de tristeza debido al resultado inesperado.
Pero no sólo los números fueron para atrás con la derrota, sino que para la población de “La Feliz”, el hecho de haber albergado la gran definición no alteró en nada su paisaje habitual, ese que se ve desbordado cada vez que la provincia de Buenos Aires goza de un fin de semana largo. Ahí sí que explota mardel. Cerca de 250.000 almas arriban desesperadas a la costa para disfrutar de tres días de rélax. Entonces, hasta resulta insólito todo esto de la revolución de la Davis, porque salvo por algunas caras alegres -por la victoria española, de hecho-, no hubo demasiado movimiento en cuanto a lo económico, que es lo importante para los comerciantes de la zona.
José Sosa, un “tachero” de toda la vida, reconoció no haber engrosado su billetera. “Quizás todo este circo de la final del tenis haya servido para mostrar Mar del Plata al mundo entero. La ciudad estuvo muy tranquila a lo largo de todo el fin de semana. La recaudación poco y nada se movió de los estándares normales. Nada que ver con un feriado largo. Es verdad que la gente siguió el torneo apasionadamente, pero nada más.”, afirmó el chofer.
Los vestigios de un cierre sin fuegos artificiales para los argentinos muestran a la luz un cartel de publicidad de Rafael Nadal totalmente empapelado con chicanas sobre su slip. O una carpa armada aún en el Polideportivo Islas Malvinas con la señal de “venga, pruebe el coche”, pero nada más.
Los españoles regresaron a casa; Nalbandian y compañía también; en “La Feliz” la vida continúa sin sobresaltos. Al igual que lo hizo durante el fin de semana.

Nota de tapa
Uno de los diarios de mayor tirada, “El Atlántico”, además de dedicarle un buen lugar en la sección Deportes a la final de La Davis, también escribió sobre el escaso movimiento que se generó en los comercios. “Las ventas no crecieron pese a la furia de la Copa Davis”, tituló el rotativo, y destacó: “las promociones y ofertas en torno a la gran final no surtieron efecto”.

Mucho al tenis, poco para el “tiburón”

Quizás el presente de Aldosivi no colabore demasiado para que los medios de comunicación locales le den demasiada cabida. El diario “El Atlántico” editó seis páginas de la final de la Davis, mientras que al “tiburón” le dio cedió menos de media carilla. Lo mismo sucedió con “La Capital”, que regaló un suplemento de 12 páginas sobre el tenis y para Aldosivi apenas si hubo unas líneas.

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